domingo, 28 de diciembre de 2008

FELIZ AÑO



Un año más que termina . Pronto amanecerá otro nuevo lleno de proyectos, ilusiones y sobre todo de esperanza. Siempre se dice que hay que tenerla en reserva porque es lo último que se pierde.


Gracias por acercaros a recoger vuestra estrella. Escribo algo que leí en una ocasión y que siempre recuerdo en estas fechas:






"La estrella muere en una gran explosión de supernova y en todo ese torbellino de sensaciones, lo único que queda es un enorme agujero negro que se lo traga todo: las ganas de vivir, las ilusiones, la autoestima... y es tal la atracción que ejerce hacia lo negativo, que ni siquiera reparas en que tras la descomunal explosión, multitud de puntos de esperanza, multitud de remanentes de la supernova parten a toda velocidad, millones de posibilidades de generar nueva vida, nuevas ilusiones se esparcen por doquier y quien sabe si crearán un nuevo planeta azul."

Fénix.





Carl Sagan decía una frase muy hermosa: "somos polvo de estrellas", cierto, por nuestras venas circula un componente generado hace millones de años por la explosión de una supernova ... el Universo siempre está presente... Afortunadamente, nosotros SI logramos salir de nuestro "agujero negro" particular y más pronto o más tarde recuperamos las ganas de VIVIR.



FELIZ




miércoles, 17 de diciembre de 2008

MI REGALO DE NAVIDAD




Siempre me ha gustado mirar a las estrellas y ¿a quién no, verdad?. No hay nada más relajante que estar buscando formas y figuras y ver esas chispas luminosas aunque solo sea desde una ventana.

Dicen que las estrellas hablan. Todo es posible .... Tienen un lenguaje universal, un lenguaje muy profundo. No son canciones, no son palabras, es nuestra propia energía quien hace hablar a las estrellas.
Un lenguaje diferente, único y personalizado que en las noches despejadas se hace todavía más comprensible.


Ahora que se acerca Navidad me gustaría haceros un regalo. Es un poco complicado pero sería fantástico lograr una enorme cesta llena de estrellas y que cada uno cogiera la suya.


Pero cómo debe de ser una estrella... No debe ser muy brillante ni muy grande. Debe caber en la palma de la mano y no cegarnos cuando la miremos de cerca. Debe tener un color bonito, ni blanco, ni azul , ni plateado, mejor el reflejo de nuestra mirada y lo más importante, tiene que ser capaz de cumplir un deseo.



Desde que el hombre es hombre siempre ha mirado a las estrellas en busca de respuestas. Ha representado en ellas a sus dioses y mitos, estableciendo así un vínculo permanente con la eternidad. En definitiva, ha querido ver en ellas una puerta abierta a la esperanza y necesidad de trascender. Y es que no hay nada mejor que las estrellas para reflejar nuestra nimiedad y temporalidad en la inmensa soledad del espacio y el tiempo.
¿Ya habéis cogido vuestra estrella?... Venga...hay tantas que no se notará su falta y seguro que en ella va prendido el deseo de cada uno. La mía es azul, sin duda alguna, y mi deseo es salud y felicidad para todos vosotros.

El niño miraba a las estrellas
y pensaba: "están muy altas y lejos
no podré coger ninguna de ellas,
me conformaré con sus reflejos

y con mirarlas todas las noches
por si alguna de pronto se cae".
Casi lo decía con reproches,
y afirmaba, "si una se distrae

y pierde el equilibrio, la cojo
y le diré, dime, estrella mía
¿por qué estás siempre guiñando el ojo
cual si hicieras una picardía?

¿Y por qué es de noche cuando sales?
¿Y que haces durante todo el día?
La luna y tú no sois naturales,
pues estáis de noche de vigía

y os ocultáis cuando sale el sol.
Mira, estrella que estás en el cielo,
a lo mejor eres un farol
para alumbrar de tu calle el suelo".


© J.L.MC.




domingo, 14 de diciembre de 2008

FLORES Y PLANTAS NAVIDEÑAS





Las flores y plantas navideñas en la celebración de la Navidad son importantes porque además de alegrarnos con su colorido, representan la esencia verdadera de la fiesta. Las flores brillantes y coloreadas reflejan el tema real de la celebración navideña. Como sabemos el verde es el color de la naturaleza, crecimiento, esperanza, aspiraciones y sobre todo de la primavera. Intentamos asociar este color a nuestra vida. La Navidad es una fiesta de invierno y el color verde indica la esperanza de que la primavera volverá y reinará después de todo el largo invierno.
El color verde está asociado con el alto “evergreens”, que simboliza el triunfo, la longevidad y la inmortalidad. Es el color que significa la providencia abundante de la naturaleza en los bosques y en los campos y nos trae la alegría, el amor, y la tranquilidad.

Las plantas y flores de Navidad tienen una importancia particular y un papel que desempeñar. Cada una de ellas significa la paz, el amor y la prosperidad. Las flores navideñas como las Rosas de Navidad, el Acebo, la Hiedra y el Muérdago tienen una importancia especial.

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Heléboro, Rosa de Navidad, Rosa de Noel

Las rosas de navidad: Las rosas navideñas son unas plantas famosas inglesas que están consideradas como las flores verdaderas Navideñas. A veces se llaman Nieve o Rosa del Invierno. Florecen durante la estación de invierno en las montañas de Europa Central. Según leyendas, la flor Navideña esta vinculada con el nacimiento de Cristo y con una doncella modesta de pastor que se llamaba Madelón. Madelón estaba poniendo su oveja en una tienda de campaña una noche fría e invernal, mientras los hombres sabios y otros pastores pasaban por el campo nevado llevando sus regalos para el Niño Jesús. Los hombres sabios llevaban los regalos ricos de oro, mirra e incienso y los pastores, frutas y miel . Madelón comenzó a llorar porque no tenía nada para ofrecer al bebé Cristo, ni siquiera una flor sencilla. Un ángel que pasaba por allí la vio llorando y desechó la nieve de sus pies revelando la flor blanca más hermosa , que luego fue llamada la Rosa de Navidad.
 
 

Acebo

El Acebo: El acebo es una de las flores importantes Navideñas. Esta flor no sólo está asociada con el cristianismo, sino con los Romanos y el Islam. Se considera como un símbolo de buena suerte tanto en el Islam como en el romano. Durante siglos, el acebo ha sido tema de mitos, leyendas, y observancias acostumbradas. Generalmente esta Flor Navideña está asociada con la masculinidad y buena suerte. Se usa esta flor para la decoración en casa durante las Navidades, y se considera como un símbolo de placer que trae buenos deseos de celebración y buena comida.


Hiedra terrestre

Hiedra: es otra flor importante de Navidad. Simboliza tres hechos; prosperidad , el amor verdadero y la fidelidad tanto en el matrimonio como en la amistad.



Muérdago

El muérdago : es una flor navideña de origen pagano. Los sacerdotes druidas usaron esta flor navideña doscientos años antes del nacimiento de Cristo en sus celebraciones de invierno. Ellos reverenciaron la flor durante los meses fríos de invierno. Los celtas creyeron que el muérdago tenía poderes de curación mágicos y lo usaron como un antídoto para el veneno, la infertilidad, y para ahuyentar los malos espíritus. Esta planta navideña también se considera como un símbolo de paz. Se cree que los que se besan bajo el muérdago durante la Navidad tienen la promesa de felicidad y buena suerte en el año siguiente.

Poinsettia


Poinsettia : Se considera una planta muy importante y común de Navidad. Hay varias leyendas e historias relacionadas con esta flor. Las Poinsettias son nativas de México. su nombre se debe al primer embajador de América en México, Joel Poinsett. Él trajo las plantas a América en 1828. Los mexicanos en el siglo XVIII pensaron que estas flores eran simbólicas de la Estrella de Belén. Por lo tanto, la Poinsettia se asoció con la estación Navideña.







Y no me queda nada más que deciros que adornéis vuestros hogares con la flor o la planta que más os guste. Todas son bonitas.






martes, 9 de diciembre de 2008

EL ENFERMO IMAGINARIO








No sé si os habéis parado a pensar cuantas personas tienen la mala suerte de padecer algo que muchas veces no se le da la importancia debida, bien porque no se reconoce o bien porque pasa desapercibido, pero puedo asegurar que es un mal que llega a mediatizar la vida hasta el punto de convertirse en una obsesión crónica y muy desagradable.
Me refiero a la Hipocondria.

El término procede del griego, hipocondrio: región epigástrica situada debajo de las costillas falsas, donde se suponía que se localizaba el problema. Pensaban que el mal comenzaba ahí.

Muchos famosos del pasado -y del presente- han sido, o son, ilustres hipocondríacos: Kant, Darwin, Allan Poe o Woody Allen.

Es un trastorno mental incluido en el manual de diagnóstico DSM-IV, ( Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders , en español Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) que se describe como el miedo a tener o la convicción de padecer una enfermedad grave a partir de los síntomas observados por el propio enfermo, en el que la preocupación persiste a pesar de la realización de pruebas objetivas por prescripción médica y que provoca un deterioro social, personal, laboral y general en la persona enferma.


La interpretación de cualquier signo corporal como algo negativo desencadena esta patología. Los que la padecen piensan que un lunar que cambia de color es un cáncer de piel, que una jaqueca es un tumor cerebral o que la alteración del ritmo intestinal es una grave enfermedad de colon. Cuando acuden al médico y éste les explica que no es así, no se lo creen y siempre piensan que no les entienden o que se han equivocado porque ellos "saben que tienen algo". Existe también el caso contrario, en el que los afectados no van al médico porque (piensan) "me va a encontrar algo" y no se medican porque "los medicamentos tienen efectos adversos".

Epidemiológicamente se ha demostrado que hasta un 70% de la población padece en algún momento de su vida síntomas relacionados con esta patología. Es más frecuente en hombres y en la edad adulta, aunque puede originarse tras un proceso traumático en la infancia por la enfermedad de un familiar cercano. Además, la prevalencia y gravedad de la patología se incrementan con la edad y con los problemas de salud, tanto propios como de las personas que les rodean. También se relaciona con el ambiente familiar, pues la interpretación negativa de los signos corporales leves se transmite de unos miembros a otros.

El principal síntoma es la preocupación exagerada por la propia salud, teniendo controladas todas sus constantes vitales -pulso, tensión arterial o temperatura corporal, por ejemplo- y las situaciones habituales de su vida: digestiones, horarios de descanso, etc. Se manifiesta con dolores en zonas diferentes del cuerpo (cabeza, abdomen, garganta, tórax, etc...), cansancio persistente, síndrome de colon irritable, taquicardia, dolor precordial, vértigos, mareos, visión de moscas volantes, alteraciones del sueño, etc. La persona se sugestiona con su "enfermedad" y considera que sus molestias -por ejemplo, una mala digestión- son el inicio de una grave patología. Su vida se reduce a cuidarse obsesívamente, renunciando a cualquier alteración del ritmo normal para no "empeorar".

La actitud constantemente negativa ante la salud que adoptan como forma de vida, influye en su sistema inmunitario, que se debilita y los hace vulnerables, pudiendo padecer con mayor facilidad una enfermedad orgánica real. Son pacientes que circulan por distintos especialistas a los que van describiendo sus síntomas y, a medida que les hacen pruebas y les rebotan de uno a otro, se convencen más de la gravedad de su mal. Sufren realmente, por lo que deben ser tomados en serio y tratados adecuadamente. La familia debe ser paciente y ayudarlos hasta llegar al diagnóstico preciso.

La etiología (causas) de la hipocondría es muy variada, entre otras, las siguientes: recibir demasiada información alarmante sobre enfermedades. No soy partidaria de utilizar los medios de comunicación, como la televisión por ejemplo, para que los médicos den clase de medicina sin tener en cuenta que mucha gente es totalmente lega en los temas de salud, que pueden crear confusiones involuntarias pero importantes, o que se conviertan programas de radio en consultas médicas utilizando el teléfono o por vía e-mail. Siento decirlo pero no me parece nada acertado.

Otras causas : la educación excesivamente proteccionista, traumas relacionados con la enfermedad o la muerte, haber padecido síndromes graves durante la infancia, utilizar la enfermedad para llamar la atención de los demás o la interpretación incorrecta de síntomas.

El diagnóstico correcto es fundamental para evitarles sufrimientos, siendo lo primero descartar la existencia de una enfermedad física. Si el paciente no mejora tras la explicación del especialista y el problema persiste en el tiempo (unos 6 meses de cronicidad), debe estudiarse desde el punto de vista psicológico, excluyendo otras patologías de base. Hay que señalar que, a veces, la hipocondría es síntoma de una depresión endógena y puede llegar a conformar una verdadera paranoia si no es tratada.
La evolución es crónica, con fluctuaciones. Se calcula que un 5% de los pacientes se recuperan de forma plena y permanente, quedando el resto limitados para afrontar situaciones vitales complejas.


El tratamiento puede iniciarse con fármacos ansiolíticos -siempre bajo prescripción médica- para reducir la gran ansiedad que padecen, porque la padecen y mucho. Lo más adecuado es aplicar una terapia cognitivo-conductual para eliminar el miedo a la enfermedad y a la muerte, planteando mecanismos que les permitan enfrentarse a esas situaciones y a otras del futuro (muerte de un familiar, pérdida de trabajo, divorcio, etc...) que provocarían la recaída en su hipocondría. Estas terapias, bien aplicadas, mejoran la calidad de vida de los enfermos y de las personas que conviven con ellos, les permiten manejar bien la ansiedad y transformar las sensaciones negativas en positivas haciéndose menos sensibles a sus temores.


Atención especial merecen los niños. Cuando se quejan reiteradamente de dolor de barriga, molestias musculares o catarros y lo relacionan con el deseo de no ir al colegio, debemos pensar en una fobia escolar. Es necesario acudir al pediatra para que descarte la existencia de una patología orgánica y nos dé las pautas de actuación, entre las que se incluye acudir a un especialista que le ayude a superar esa fobia, evitando así que se transforme en hipocondría a medida que crece. El tratamiento debe basarse en la psicoterapia, no en la toma indiscriminada de fármacos.



Enfermos imaginarios en la cultura

El caso más conocido es el del personaje de Molière, descrito en su obra "El enfermo imaginario" (Le Malade imaginaire, 1666), pero existen numerosos ejemplos, ficticios y reales, de esta patología en la cultura y la historia.

El poeta español Carlos Barral describe en uno de sus poemas la raíz del problema hipocondríaco, el miedo, verdadero fundamento de esta patología:



"El miedo, tan extraño,
decrépito, infantil, peor que lo temido."



Una extendida leyenda sobre Marcel Proust le atribuye la creencia de que cada día era su último día, y el mismo Juan Ramón Jiménez creía que padecía locura.


Manuel de Falla dejó inacabada su última obra, "La Atlántida", basada en un poema de Jacinto Verdaguer, debido a las limitaciones que le ocasionaron sus numerosos episodios de hipocondría (se obligaba a largos rituales de lavado, hervía el agua de bebida, se automedicaba...).


También existe constancia de actitudes similares en Charles Darwin. Pío Baroja también padeció de un cierto grado de hipocondría, en sus memorias pueden encontrarse numerosas referencias al descontento con su cuerpo, torpe y poco agraciado. Esa frustración o insatisfacción con el propio cuerpo parece ser otro factor trascendente en el desarrollo de la enfermedad.


Como ya hemos dicho, el tratamiento básico consiste en perder el miedo a la enfermedad y a la muerte. Muchas veces la propia angustia producida por el pensamiento de estar enfermo, como sensación desagradable e incontrolable, se convierte en el desencadenante de dicho miedo. Para conseguir la desaparición de estos temores, se emplea la desensibilización en la imaginación a situaciones temidas y evitadas, para que finalmente el paciente pueda acercarse a ellas sin angustia y sin miedo.
El paciente puede entonces comenzar a reinterpretar sus sensaciones corporales y sentir también aquellas que son agradables o neutras y su cuerpo deja de ser una fuente de dolor o temor y se puede convertir en un generador de
placer y confianza.






Ojalá llegue a ser fácil combatir la hipocondría, el hipocondriaco lo pasa realmente mal, la mayoría de las veces sus miedos y fobias llegan a somatizarse y entonces el problema se duplica.


No sé si sabeis que existe lo que se llama "sindrome del estudiante de medicina", el cual pocos son los que se libran de sufrirlo durante el tiempo que dura el estudio y las prácticas de esta maravillosa profesión.



Una sonrisa es un modo económico para mejorar tu aspecto.










Dedicado a todos aquellos que han padecido y padecen esta sintomatología.