PRIMAVERA

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martes, 28 de febrero de 2012

HIELO



Y seguimos en invierno que meteorológicamente hablando comienza alrededor del 7 de noviembre en el hemisferio norte y el 6 de mayo en el hemisferio sur.
No, no es agradable el frío gélido, ese que penetra por todos los poros de tu piel y te hace estar encogido, que te empaña los cristales de las gafas y te humedece la nariz, ese que llega hasta los huesos y entumece los sentidos. Sin embargo todo lo que estimula nuestra vida trayéndonos calor, frío, lluvia, viento, si es breve, es saludable, los cambios meteorológicos son necesarios.
A pesar de que hay gustos para todo, el frío suele traer paz. Las ciudades y los pueblos se arropan en el silencio, las casas y las estancias se vuelven acogedoras por el calor de ese silencio y mientras en las calles, solo se escucha la melodía que silba el viento. La verdad es que me gusta poner un toque de romanticismo a todo. Siempre trato de encontrar el lado bueno de las cosas.
Pero existe otro tipo de frío peor que el que podemos experimentar físicamente. El frío es la ausencia de calor en el cuerpo. El frío literal se puede apaciguar con un abrigo, una sopa, té caliente, un buen sistema de calefacción o la acogedora llama de una chimenea. Pero, ¿cómo se puede abrigar un corazón que siente frío y ha permanecido mucho tiempo helado? ¿Qué se puede hacer cuándo este corazón sufre una gran pérdida o ausencia, cuando no hay nadie alrededor que pueda brindarle apoyo, ni siquiera un abrazo para calentar ese espíritu que está temblando de frío?.



Tal vez, alguna decepción del pasado hizo que permanecieras largo tiempo soportando la nieve sin ningún tipo de abrigo. Posiblemente entregaste tu corazón a quien no lo merecía, a alguien  que jugó con tus sentimientos y desestabilizó tus emociones. Puede que te sientas engañado por confiar secretos a quien no merecía tal privilegio y puedes también estar atravesando una fuerte tormenta de nieve, una avalancha de tristezas y decepciones. Entonces se formará una gran bola de nieve que crecerá y se irá volviendo cada vez más grande y será difícil que escapes de ella.
Esa avalancha puede ser un sentimiento de culpa, los complejos e inseguridades que no te dejan vivir. Tal vez estás esperando que alguien venga a rescatarte y esa ayuda nunca llega, sientes que estás en la recta final y pierdes la esperanza de que una mano te alcance y te levante.   Puede suceder que hayas resbalado y tropezado tánto en medio de toda esa nieve y frío que te rodea, que temes volver a caerte, y te quedas con los brazos cruzados en espera de alguien que te abrigue. El color blanco de la nieve puede representar la solitaria habitación de tu alma, las paredes de tu casa o toda la morada interna que se siente vacía, triste y sin luz. Posiblemente el frío haya entumecido todo en ti y solo vives porque sin duda tu corazón late, pero hace mucho tiempo que tomaste la decisión de morir cuando renunciaste a tus sueños.



Hay un invierno en nuestro interior muy difícil de combatir. Cuando crees ser un fracasado, cuando deseas que otro viva la vida que a ti te ha tocado vivir y con la que nunca estás conforme.  Seguro que has visto a muchas personas montadas sobre un trineo, patinando o conduciendo cerca de donde estás tú y no se han detenido a curar las heridas que el frío te ha dejado. Es más, puede que estés delirando, con escalofríos, con una fiebre interna a punto de brotar porque la injusticia, la incomprensión, la soledad y tantas incongruencias te han dejado completamente helado.

¡Qué crudo es el invierno!.
Sí... ese es el verdadero frío, el peor, el que todos alguna vez hemos tenido que combatir y creo que solo sería suficiente una taza de amor para poder aliviarlo.


11 comentarios:

Katy dijo...

"La verdad es que me gusta poner un toque de romanticismo a todo"
Y está bien. Las postales que nos deja la nieve son hermosas.
Pero cuando el frío atenaza tus entrañas como dices es difícil de combatir, a veces basta un abrazo u una taza de amor como dices, pero aún es un generoso parche que te ayuda a remontar el bache y a conducirte a nuevo primavera. Hermoso escrito que llega hondo.
Bss Air

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Amiga , te comprendo perfectamente , ese frío nos deja casi yertos, pero estamos hechos para vivir y poner sueños nuestras vidas, llévate mi estampa con la frese es apropiada para tu post de hoy.
Te dejo un beso de mi ternura y mis sueños
Con ternura
Sor.Cecilia

Kasioles dijo...

Hola, soy Kasioles, entré para dejarle un comentario a mi amiga Ozna y me he fijado en el que tú le hacías.
Estabas hablando de Manolo.
Yo conozco a un Manolo y hace tiempo que no sé nada de él, sabía que estaba un poco delicado, pero nada más ¿te refieres al Manolo que siempre le ocurren cosas impensables? Si, a ese que siempre le surgen casualidades.
Aprovecho para leer tu entrada y me has dejado un poco helada.
Yo tengo mi experiencia y cuando se siente el corazón frío por dentro, cuando te inunda la pena por la ausencia y el vacío que notas allá tan adentro, aunque tengas gente a tu alrededor, eres tú sola la que tiene que salir de tanto sufrimiento.
El tiempo lo suaviza todo y cada día hay un nuevo amanecer, sólo nos falta verlo.
Muy buena tu entrada.
Es un placer haberte conocido.
Te dejo un fuerte abrazo.
Kasioles

Cucachispas dijo...

Hola amiga hace tiempo que no escribo pero si que veo y leo buestras entradas,y esta me a llegado al corazón, que razon tienes que no solo nos afecta el frio del invierno.Tambien esta esa clase de frio que nuestro corazón a veces no puede soportar aunque te pongas rropas calientes, si no tenemos a alguien que con su ternura y su comprensión nos de un calor de cariño y mucha paz, seamos positivos y no dejemos que nuestro corazon se congele.
Air te mando mucha paz y calor para tu corazón; besos Chispas

Antonio dijo...

Como sabrás me encanta el invierno y mas me gusta cuando uno está con una persona amiga y lejana, ambos arropados y sentados en una mesa rustica, tomando unos sendos tazones de leche con chocolate y conversando amenamente, entregándonos el apoyo mutuo, tratando se calentar ese corazón frío e inerte que por abc motivos quedó entrampado, tratando de mitigar en cierta forma para que sientas ese calor de cariño y apoyo que muchas veces falta,que se necesita y verás que poco a poco los colores de la naturaleza gélida te entregarán su brillo de esperanza para poder continuar y ya no será tan triste y vacío ese camino.
Tu sabes que mi naturaleza es seguir luchando pero con amor, cariño y esfuerzo, cuando sea necesario y necesites un apoyo firme, sólido ahí estaré siempre.
Me sentí muuuy bien con esta entrada helada en algo refrescó mi espíritu.
Un gran abrazo Airblue.

Airblue dijo...

Katy:

Ese es el verdadero frío, el que como dices te hiela las entrañas. De veras que alguna vez lo he sentido, incluso cuando trabajaba en el hospital porque aunque sanamos el cuerpo,qué difícil resulta sanar también el alma.

Gracias Katy por tus palabras.

Airblue dijo...

Sor Cecilia:

Si... ya sé que me comprende, quizá mejor que muchas personas a quienes lo espiritual les resbala, respetando siempre sus ideas, el corazón es el órgano que más cerca está del espíritu, es el que más sufre y tiembla de frío si no encuentra un pequeño cobijo de comprensión.

Un abrazo hermana.

Airblue dijo...

Kasioles:
Encantada de conocerte, ya me pasé por tu casa.

Es verdad que de las penas se sale, pero hay un refrán que dice "Los duelos con pan son menos", con tan solo un dedo de una mano amiga dispuesta a ayudarte, sería suficiente para aliviar un poco un corazón helado. Quizá yo necesite algo más que mi persona para calentar el corazón, por sensibilidad o por egoismo, pero la soledad ante los problemas de la vida, no es buena. Es una opinión.

Un abrazo.

Airblue dijo...

Cuca:
Te puse un comentario al principio en tu última entrada , la del senderismo, y no lo veo, no sé si ha volado por esas montañas donde subes.

Gracias como siempre amiga, sé que me lees y también sé que tu corazón ha sabido arroparse muy bien del frío, tienes muchos amig@s.

Besos.

Airblue dijo...

Antonio:

Hermosas palabras que han salido de tu corazón, bien arropado, y han saltado el charco para llegar hasta aqui.

En los inviernos fríos da gusto encontrar gente como tú, amigo lejano, se tiene que estar muy bien en esa mesa saboreando un negro chocolate con torta.
Quizá algún día lo pueda compartir.

Un abrazo Martín.

Gatadeangora dijo...

Yo te mando la cálida brisa de esta tierra y de mi abrazo de amiga. Siempre que tengas un escalofrio, ya sabes, sílbame y acudiré.
Besitos Air