domingo, 8 de marzo de 2015

LÁGRIMAS



Qué fácil resulta vivir eludiendo preocupaciones, ponerse las gafas para ver la vida de color de rosa y una venda tupida para protegerse de miserias, tristezas, angustias y demás problemas que están a nuestro lado y preferimos no pensar en ellos.
Se suele decir que "cada palo aguante su vela", pero cómo se puede pasar del dolor humano sin que nos deje huella...
Existen dos mundos, el mundo de la salud y el mundo de la enfermedad. Visitar un centro hospitalario nunca es agradable, pero creo que visitar un centro de enfermos mentales, un psiquiátrico, porque la palabra manicomio me parece tremenda, os aseguro que te deja el alma encogida. La mente es el peor enemigo que tenemos, tiene una fuerza increíble y es capaz de controlar y descontrolar todos los órganos de nuestro cuerpo y sus funciones.
Un desgarro permanece siempre en mi memoria, cuando recuerdo lo que mis ojos vieron siendo todavía una adolescente novata. Aquel ambiente me producía tal impacto que siempre salía llorando.

Pues bien, hoy he vuelto a llorar, sí, a veces es necesario llorar, el llanto es algo natural, lo mismo que la risa. Lloramos para desahogarnos y al contrario de lo que mucha gente piensa, llorar no es de personas débiles, se puede llorar por infinidad de motivos, rabia, amor, tristeza, alegría ... expresar lo que sientes y mostrar los sentimientos no es de débiles, si no de fuertes, débil es el que esconde lo que siente por miedo o por vergüenza. Hay veces que se llora porque la emoción es tan intensa que no la puedes controlar, eso es llorar de felicidad, cuántas veces lo he experimentado... las lágrimas de alegría, de emoción, nos aportan la calidez de un momento o época vividos tan sublimes, que todavía nos hacen vibrar a flor de piel. Las lágrimas bien lloradas son un don, saberlas derramar comportan ser una alma sensible, noble, vulnerable.

Es bueno llorar de felicidad porque:

•Nos acerca a nuestra dimensión más humana y nos hace sentir vivos.
•Nos ancla en el ahora, aunque nos recuerde el pasado pues el llanto sucede aquí y ahora.
•Nos enseña que vale la pena vivir.
•Es una forma peculiar de sonreír.

 
La risa y el llanto tienen muchas cosas en común, entre ellas, y la más obvia, es que son contagiosos. La risa genera endorfinas, pequeñas proteínas popularmente llamadas de “la felicidad”. Las endorfinas actúan como neurotransmisores aumentando los niveles de células T, (linfocitos T o células T pertenecen al grupo de leucocitos que son conocidos como linfocitos) son los responsables de coordinar la respuesta inmune celular, (más fácil decir aumento de nuestras defensas).
Algo similar ocurre con el llanto. Llorar nos hace liberar adrenalina, una hormona que segregamos en situaciones de estrés, y noradrenalina, que actúa como neurotransmisor y tiene un efecto contrario al de la adrenalina. Cuando lloramos, eliminamos estas hormonas, lo que produce una sensación de desahogo y tranquilidad, además de eliminar toxinas.



Pues bien, hoy he llorado . Igual que la rosa despojada de sus pétalos, igual que el árbol que soporta en silencio la carga de sus hojas.

Extrañas sensaciones.

No encuentro el lugar perfecto donde guardar los sentimientos. Camino por calles, subo peldaños, voy soportando los días, las horas y los años, vivo primaveras, otoños e inviernos... y sigo buscando.
Extrañas mutaciones.

Me gusta escuchar el sonido de la lluvia- viajera de un pasado- mirando embelesada la huella de su paso y las ondas perfectas que como lágrimas el agua va dejando, mientras crea pequeños espejos en forma de charcos.

Busco una manera de cobijar estos sentimientos, un lugar donde pueda llorar sin tapujos. Es difícil convertir un río en mar y es difícil plasmar el aroma de un jardín en un cuaderno. Por eso prefiero escribir en el corazón que tiene páginas en blanco; es el papel perfecto donde copiar lo que siento, el lugar ideal para alojar las lágrimas, el ardor de los deseos o el color de los sueños.

Extrañas sensaciones.



Hoy he llorado cuando cientos de personas enfermas, en silla de ruedas y con la mirada perdida, balbuceaban y aplaudían a su santo emocionados. Cincuenta costaleros paseaban a S. Juan de Dios entre las risas de unas mentes deficientes y la emoción esperanzadora de sus familias.

El Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos está dedicado a la atención psiquiátrica integral, desde 1876, año en que fue fundado por San Benito Menni, hermano perteneciente a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.
Hoy 8 de marzo se celebra el nacimiento de S. Juan de Dios, enfermero y fundador de la Orden.



20 comentarios:

  1. Muy bellas tus palabras. Que el llanto nos acompañe mucho tiempo, pero que sea de emoción y alegría. Abrazos

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    1. Y de liberación, Ligia, es algo necesario igual que la risa.
      Un abrazo

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  2. Bien te comprendo, querida.
    Nacimos llorando para estar vivos y la vida nos da reveses en que nos toca llorar, unas veces amargamente y otras nos toca poner la razón por encima de los sentimientos, porque si no no seríamos nunca felices. He llorado y sigo llorando por la perdida de mis seres queridos, pero con más sosiego, voy dando sentido a la vida, y aunque se escape más de una lágrima, pongo todo mi esfuerzo en que no me supere la tristeza y pongo en pie la esperanza. Esa es nuestra lucha.
    Gracias por ser como eres.
    Un beso de ternura.

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    1. Una buena lección Sesy Bo, es importante lograr que no nos supere la tristeza, es la única forma de sobrevivir a lo dura que es la vida a veces y a momentos por los que no hay más remedio que pasar.
      Gracias a ti por tus generosas palabras.

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  3. Me alegra mucho todo lo que dices en la entrada, porque yo soy un llorón empedernido, cualquier cosa tierna que vea en la tele, una película, incluso recuerdos me arrugan el corazón y me hacen soltar una lagrima, o mas depende, lo que ya no es muy frecuente es el llanto compulsivo, con turbo...jajaja
    Otras veces, cuando hay testigos, me aguanto y no veas como me duele la garganta, es increíble, pero como la mayor parte del tiempo estoy solo, allá va la cascada cuando hace falta, pero enseguida me siento genial...jajaja
    A mi el tema de los enfermos mentales me impresiona y cuando se trata de mi, me horroriza la posibilidad cuando lo pienso... :(
    Besos y salud

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    1. Pues me estoy viendo reflejada en tu comentario porque también soy de lágrima fácil. Hay situaciones en las que te da apuro llorar pero muchas veces resulta imposible tragarse las lágrimas, así que no me aguanto y evito ese nudo tan conocido que mencionas.

      Abrazos azules.

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  4. Las lágrimas bien lloradas son un don. Cuánta razón tienes. Qué bien nos sentimos cuando por fin lloramos, cuando soltamos ese torrente de dolor o de emoción e incluso de alegría.

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    1. Es necesario desahogarse y llorar cuando el cuerpo lo pide. Muchas veces nos aguantamos por esconder nuestra debilidad y es un error, lo mismo que mostramos alegría, mostramos también nuestra tristeza y no pasa nada, al contrario, tranquiliza.
      Gracias Amparo.

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  5. No solo lloras, nos haces llorar y no me importa estoy viva y siento, las penas y las miserias, el dolor y el abandono y sus miradas, sus manos como garras cuando te acercas… Y se llora y se simula un catarro, una motita en el ojo, pero se llora.
    Llorar de alegría es otra cosa, alegría cuando un deficiente psíquico te tira de la ropa y te enseña algo que muestra que te reconoce, que te quiere, que ha hecho un avance de tu mano.
    Llorar es necesario y gratificante.
    Hoy nos has dicho que no pasa nada por llorar y hemos aprendido que es cierto. Un abrazo de los cariñosos.

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    1. Lloramos cuando nacemos, cuando somos madres, cuando vuelan del nido, cuando tienen un fracaso o un triunfo, cuando perdemos a alguien... lloramos Ester, es nuestra respuesta a las emociones, a las positivas y a las negativas.
      Y se pasa muy mal cuando sientes impotencia ante la enfermedad y el sufrimiento.
      Gracias por tus palabras y una flor azul.

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  6. Bellísima página querida amiga. Cada renglón es una tesis y el conjunto rezuma humanidad y su lectura hace brotar sentimiento a raudales, todos hermosos.

    Llorar es bueno porque alivia y también libera. En mi caso lloro más por motivos íntimos y sensibilidad que por causas reales externas que me hagan daño.

    Pero es la inocencia, la ternura, la delicadeza, la dependencia y el sufrimiento ajeno los que más me emocionan y hacen llorar.

    Conozco la obra de los Hermanos de San Juan y visitado alguno de sus centros, por motivos profesionales, y pude comprobar y admirar su extraordinaria labor.

    Un abrazo muy fuerte.

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    1. Gracias Chela, me alegro que te haya gustado porque superarte a ti en tus entradas es difícil.
      La orden de S. Juan de Dios es muy conocida, es verdad que con pocos medios hacen una labor estupenda. Mi madre murió en uno de sus hospitales y ahora mi hija mayor es profesora y jefe de estudios del centro profesional que tienen en Ciempozuelos.
      Un beso Chela y gracias por venir.

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  7. Vaya que haz escrito una entrada bien interesante, lágrimas cuando joven, adulto no eran tantas muchas de ellas fueron de ira, impotencia y alguna que otra de tristeza pero, ahora con mas edad parece que uno está más sensible, todo episodio que sea romántico me refiero a una buena película, alguna noticia o algo que presencies que sea de impacto al ser humano, animal o naturaleza afloran las lágrimas y hasta en algunas oportunidades llanto y ya la verdad me he acostumbrado y me largo hasta que quedo tranquilo y saciado del episodio que hayas visto. Un abrazo querida Airblue.

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    1. Martín, si te soy sincera no te imagino llorando aunque sea de emoción, siempre me pareces fuerte y decidido, sin temores. Pero quizá tienes razón, con los años nos volvemos más sensibles nos pasa a todos y es bueno, te libera y luego se siente uno mejor.
      Gracias por estar siempre tan cerca.

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  8. Anónimo11/3/15

    Que me gustaría tener esa facilidad de expresión, para poder decir tantas cosas bonitas, como has escrito en esta Entrada y como suele hacer siempre.
    Es gratificante el saberse poseedor de una Buena Amistad, de una maravillosa Persona como tu eres.
    He preferido en esta ocasión el anonimato, pues no quiero que se moleste nadie, ya que no hago comentario en ningún Blog.
    Esta es la excepción que confirma la regla.
    Aunque tu ya sabes quien soy.

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    1. No hace falta ser un Cervantes para escribir, a veces la sencillez llega más al corazón de las personas y tú la tienes a raudales. De todos los modos gracias por tus amables palabras.
      Claro que sé quien eres, con los ojos cerrados te reconocería.
      Un abrazo fuerte.

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  9. Si pretendías con tus letras llegar al corazón, lo has logrado con creces.
    No te puedes imaginar lo bien que te comprendo, en esta vida nos da tiempo a todo, a reír, liberando endorfinas, y también a llorar para liberar esa adrenalina que nos ahoga y a veces no nos deja respirar.
    Si a algo temo, es a perder la consciencia, a olvidar mis recuerdos y a no reconocer a los míos.
    La mente es tan compleja, que aún no se ha encontrado remedio para su completa curación.
    Repito, tu entrada nos sensibiliza, emociona y nos llega al corazón.
    Te dejo un fuerte abrazo con mis cariños.
    kasioles

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    1. Es muy duro llegar a ese extremo, a no conocer a los nuestros, pero Kasioles, estoy viendo enfermos de Alzheimer todas las semanas, personas que viven ajenas a todo, en su mundo de silencio y los que de verdad sufren son los familiares. Ellos sí que derraman lágrimas y yo tampoco las puedo evitar.
      Muchas gracias querida amiga.

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  10. Te comprendo bien Airblue, es tan triste ver a una madre decirte que no sabe quien eres te parte el alma y lo peor es que no haya una medicación para solucionar este drama.
    Un abrazo.

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    1. Esperemos que la ciencia avance, la medicina está en constante investigación a pesar de que el cerebro es uno de los órganos más complicados y desde luego hay que contar con la genética.
      Gracias Conchi, un abrazo.

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