viernes, 18 de noviembre de 2016

El humo azul




Me gusta el aire, de ahí Airblue, me gusta volar, al fin y al cabo es parte de mi vida, la mitad, para ser exactos, pero desde que era niña me gustan también los trenes. Mis abuelos vivían cerca de una estación y tenía la oportunidad de verlos con frecuencia. La verdad es que me gustaba solo eso, verlos pasar, porque cuando tocaba viajar me mareaba el olor y el traqueteo de las vías, el trasiego de maletas y la gente corriendo por los andenes, nunca me resultaba agradable.
 

Me gustan los trenes antiguos, aquellas viejas locomotoras de vapor tenían su encanto, el sonido de la campana y del silbato, como en las clásicas películas de la genial Agatha Christie. En el museo del Ferrocarril de Madrid se pueden admirar algunas viejas reliquias y donde realmente puedes disfrutar de este espectáculo es en la ciudad de Londres, los ingleses llevan a gala sus tradiciones, no en vano su Metro es el más antiguo del mundo, en los museos cuidan hasta el más mínimo detalle y les dan un toque especial que te acerca a la realidad. En el Museo del Ferrocarril londinense la antigüedad de los objetos expuestos abarca casi dos siglos, y van desde una réplica a tamaño real de la Rocket de Stephenson, hasta un tramo de vía del Túnel del Canal.


Cuando viajamos en tren qué molestos son esos postes que van pasando rápidamente y que no te dejan ver con claridad el paisaje o al menos la lejana línea del horizonte. Muchas veces se ha comparado la vida con un viaje en tren, hay concretamente un escrito que habla de ello y que seguro conocéis. Para mí esos postes que van pasando tan deprisa son los contratiempos y trabas de la vida, porque llegar al final de nuestro destino sin pasar por barreras, baches y obstáculos es imposible. En el trayecto de este viaje cómo cuesta aceptar los percances, las pérdidas y cualquier tipo de padecimiento.

Creo que saber encajar los golpes de la vida no significa ser insensible. Se necesita resignación y sobre todo paciencia para poder enfrentarse a ellos.
Tener paciencia, que es decisiva para la propia maduración, con nosotros mismos y tener paciencia con todos (sobre todo con los que tenemos más cerca).
Necesitamos armarnos de esta virtud, prepararnos para soportar contratiempos sin caer en la amargura. La paciencia otorga paz y serenidad interior. Hace al hombre capaz de ver la realidad con visión de futuro, sin quedarse enredado en lo inmediato. Le hace mirar por sobreelevación los acontecimientos, que toman así una nueva perspectiva. Son valores que cobran fuerza en nuestro paso por la vida para saber encajar los golpes y para mantener la esperanza y la alegría en medio de las dificultades.

Una vez oí: si tienes un problema y tiene solución ¿de qué te preocupas?

No hay que pensar tanto las cosas y vivir de tus impulsos, arrepentirte solo de las cosas que no haces, ya que si te arrepientes de algo que has hecho es porque has olvidado el motivo por el que lo hiciste, seguro que después de eso has madurado o por lo menos has aprendido algo.

Hay frases que se repiten constantemente:” La vida puede ser muy corta no la malgastes en pensar lo que debes o puedes hacer, simplemente hazlo”.
Es verdad, este viaje puede ser demasiado corto, la vida puede ser corta y qué pocas veces pensamos en ello. Los problemas nos agobian, las preocupaciones ocupan gran parte de nuestro tiempo, pero es que no resulta nada fácil dejar las cosas a un lado. Siempre pienso que TODO es solucionable, reparable, todo, queridos amigos, mientras la salud no falle y aún así, hay que seguir tratando de salir adelante hasta que lleguemos al final del camino, a ese final del trayecto que cada uno tenemos marcado.
En este tren que no necesita billete ni reserva de asiento viajamos solo una vez. Ojalá lleguemos al destino marcado  con la frente bien alta y el corazón libre de rencores.

El día 19 de noviembre este blog cumple ya diez años. Muchos son los que han dejado de visitarle, pero mientras haya uno, tan solo uno de los lectores que deje su huella, el humo del tren de la vida seguirá siendo azul.

 
 
La vida es muy corta para perder el tiempo con gente que no nos quiere.
 
 

 

33 comentarios:

  1. ¡Buenos días!
    Bonita forma de comenzar la jornada leyendo esta entrada.
    He subido en aquel viejo tren, donde había mucha y variada gente en cada compartimento, y como en aquellas viejas películas en blanco y negro todo el mundo hablaba con los demás, compartíamos la tortilla, el salchichón o cualquier otro manjar que llevásemos en el morral para un viaje que duraba varias horas hasta que llegabas al destino.
    La vida ha cambiado, nadie habla con el viajero de al lado, estamos demasiado obsesionados con las maquinitas y con mandar esos manidos "guasap" con faltas de ortografía.
    Me ha parecido genial recordar aquel viejo tren con su humareda azulada.
    ¡Feliz fin de semana!

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    1. Aquellos trenes tenían su encanto, a pesar de la carbonilla, el humo las locomotoras te elevaban a un mundo diferente más humano y amigable. La vida cambia y las nuevas tecnologías nos invaden, para mejor y a veces para peor.
      Gracias profe, un abrazo.

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  2. Recorriendo tu tren he visto los rostros de los viajeros, al solitario, a los que son una familia completa, a la pareja, tantas vidas diferentes con un mismo destino. Me gusta el tren. Y me ha encantado tu entrada es consejo, es filosofía, es descanso. Y muchas felicidades por esos diez años, es todo un logro. Abrazos alegres

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    1. Gracias y cuento contigo para seguir subiendo a este tren lleno de sueños azules. Hay viajeros que no pueden faltar.
      Abrazos.

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  3. Felicidades. Gracias por tus buenos consejos. Un beso.

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    1. Gracias a ti por venir a visitarme.
      Un abrazo.

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  4. Que buenos Recuerdos. Que viajes en aquellos vagones, con asiento de tiras de madera, barnizada, que al levantarte parte de la ropa, donde ibas sentado, se resistía adejar a aquel asiento, siendo la resistencia, el barniz que le daban.
    Y si, tuve que comer tortilla y queso viejo bien curado, partido con una "Faca" de las del "Tempranillo" o Curro Jimenz, pero maravilloso queso.

    Mi primer viaje a Barcelona, lo hice en 3ª clase, en esos asientos y duraba 24 horas en llegar. Le llamabamos el "Catalan" y en Barcelona le decían "El Sevillano"

    Igualito que ahora en el Ave, que ni comes tortilla ni queso y tampoco va el tio del canasto de bandeja, rifando los pasteles.

    Gracias Airblue, por airear estos Recuerdos Azules

    manolo

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    1. Ese tren de asientos de madera se llamaba Tren Correo, y muy pocas veces he viajado, precisamente a Andalucía, pero era muy incómodo Manolo, con queso o sin él, yo era muy niña y no me gustaba nada.
      Gracias amigo, un abrazo con tortilla de patatas compartida.

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  5. Enhorabuena por su blog.

    La niña que se mareaba en el tren de madera y a la que sacaban al aire libre del descansillo, descubrió la fortuna de viajar a cielo abierto, sin postes ante la ventanilla.
    Metáfora de la vida misma. Donde se cierra una ventana, se abre una puerta.

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    1. Cierto, en el tren de la vida siempre hay una ventanilla donde poder respirar para salir de las situaciones difíciles.
      Saludos.

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  6. En primer lugar muchas felicidades por esos diez años, que son muchos en este mundo virtual. Airblue, gracias por tus buenos consejos y por esta magnifica entrada. La vida es un camino lleno de trenes y cada día es una nueva estación en la que podemos decidir cuál coger. Esos trenes que creemos que se esfumaron para siempre, han de volver a su estación de origen. Quizá vengan con otros pasajeros a bordo, quizá con otras cosas que ofrecerte, nuevos trayectos, diferentes paisajes, pero lo que sí es seguro es que volverán.
    Besitos.

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    1. Trenes directos a un destino final y con muchos túneles que son las vicisitudes por las que vamos pasando, pero después de la oscuridad siempre llega la luz.
      Esa es nuestra mayor esperanza.
      Gracias Cristina, un abrazo.

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  7. Hola Airblue.
    El tren de la vida, qué hermoso todo lo que has escrito sobre ese transcurrir de los días, sus sensaciones, las huellas y recuerdos, la paciencia... Cuánta hay que tener, en todos los órdenes de la vida porque las cosas nunca son como uno quiere. Se hace lo que se puede y se lucha siempre por llegar a ser un poco más feliz, a ser querido, a lograr las metas; esos sueños que parecen inalcanzables.

    Te mando besos enormes.

    Pd. Gracias por tus hermosas palabras, como soy llorona me he emocionado. Es que son mimos para el alma y como estoy medio triste las lágrimas aparecen de repente pero sanan...

    Yo no he triunfado en las letras amiga, sí he tenido pequeños logros personales que considero importantes y que me dan paz al alma, al corazón porque cuando uno tiene una vocación tan grande le duelen ciertas cosas... pero así es la vida. En todo pasa lo mismo.

    Un cariño grande amiga.

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    1. En el tren de la vida siempre encontramos obstáculos, el camino nunca es recto ni fácil, lo que hay que lograr es que cuando lleguemos a la última estación, llegar con el alma limpia, satisfechos por haber viajado sin billete y con la esperanza del reencuentro con nuestros seres más queridos.
      Así pienso Luján y no estés triste, vales mucho y eres preciosa.

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  8. Mi querida amiga:
    Me vacuné de la gripe el día 7 y tengo una gripe de aúpa,aun tengo fiebre y disnea, por eso he visitado a pocos amigos. Estoy sin fuerzas.
    También me gusta volar e ir en tren, lo de los postes, te doy toda la razón, molestan mucho.
    Gracias por tu visita mi buena amiga.
    Un beso

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    1. Sesy Bo, en casa del herrero cuchillo de palo... nunca me he vacunado ni lo pienso hacer. Pasará pronto, ya verás, muchas veces estamos con las defensas bajas y el cuerpo no reacciona igual. No hace falta ni decírtelo, pero céntrate en lo que ahora es más importante para ti.
      Un gran abrazo lleno de salud.

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  9. Pues aquí está un lector que lleva todos esos años viniendo y oír aquí seguirá, mientras no me eches claro... :)
    El dicho que yo me se es: "Si tienes un problema y lo puedes resolver ¿Para que te preocupas? y si no lo puedes resolver, ¿Para que te preocupas?"
    Y lo que mas me ha gustado de tu entrada y en bastante tiempo: "La vida es muy corta para perder el tiempo con gente que no nos quiere."
    Besos y salud, amiga

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    1. Echarte yo?????, ni lo sueñes, ja,ja, eres mi más fiel seguidor desde el principio, compartimos vagón, departamento, tortilla y gambas de Huelva.
      Y abrazos azules.

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  10. Muchas felicidades por tu blog y por lo bonito de tus letras.

    El tren de la vida nos lleva por diferentes caminos. En su recorrido nos encontramos cosas alegres y tristes.

    Pero hay que avanzar hasta el final disfrutando de la vida .
    Un fuerte abrazo. Feliz fin de semana.

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    1. Y mientras avanzamos compartimos penas y alegrías. Un viaje sin retorno pero procuremos llegar felices.
      Gracias Amalia, eres encantadora.

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  11. Hola Airblue.
    Bonita metáfora utilizando algo que evoca bonitos recuerdos como los viajes en esos trenes de antaño, con parada en el muy interesante Museo del Ferrocarril de Madrid que tengo la suerte de conocer.
    La vida con sus distintas paradas y estaciones...
    Felicidades por diez años escribiendo en tu blog, un gran hito en los tiempos donde un blog no suele superar el año de vida, enhorabuena.
    Te envío un gran saludo.

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    1. Gracias a ti por acompañarme en el viaje. Vivo muy cerca del Museo y ya lo creo que merece la
      pena conocerlo.
      Diez años son muchos, lo sé, pero para mi es una terapia imprescindible que me ha dado buenos amigos y mucha distracción. Qué pena que la gente no sea constante !!!
      Un abrazo Miguel.

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  12. Esa es la vida tal cual deberíamos tomarla. Pero muchos son los que se marean en tan largo viaje sin ni tan siquiera mirar un detalle de su paisaje. La paciencia es muy necesaria y si no se consigue o se tienen dudas del destino final, siempre podremos hacer paradas y recomenzar nuestro viaje.
    Mi más sincera felicitación por esos diez años de blog. No es fácil realizar un viaje tan largo transportando tantas y tan buenas letras.

    Un fuerte abrazo y muchas felicidades.

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    1. Creo que muchos ni se asoman y es una pena porque por la ventanilla de la vida se ven cosas maravillosas. Si te bajas en la próxima estación, te invito a un café con música de swing.
      Gracias y un abrazo.

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  13. Por si fuera interesante para usted o sus lectores, tengo publicado yofrenoelcambioclimatico.blogspot.com (MENOS es MEJOR) y http://plantararboles.blogspot.com, un manual para reforestar, casi sobre la marcha, sembrando las semillas que producen los árboles autóctonos de nuestra región.
    Salud, José Luis Sáez Sáez

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  14. Airblue, fue una verdadera delicia, recorrer a tu lado en este tren de la entrada, tus pensamientos profundos. Y ha sido un placer conocerte. Me siento muy afortunada.
    Le deseo a tu blog, muy larga vida, al igual que a ti y que siempre tengas esa plenitud con la que nos irradias, cada vez que estás cerca.
    Un fortísimo abrazo, en todos los tonos posible de azul.

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    1. Linda Sara, muchas gracias y que tengas un feliz viaje en el tren de la vida.
      Eres especial y también estoy encantada de conocerte.
      Un abrazo lleno de estrellas.

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  15. Ohhh Airblue, me ha encantado leerte!! Tus razonamientos son excelentes y que deberíamos seguir siempre, hasta la última parada.

    Abrazos.

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    1. Me alegro mucho. Tú nos llevas por estaciones y parajes maravillosos que nos alegran la vista.
      Gracias Conchi.

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  16. De principio a fin, me ha encantado tu entrada.
    La imagen principal es preciosa.
    Te habrás dado cuenta que las dos hemos tenido telepatía con los trenes, se me ocurrió ese poema y tenía que buscar la foto de un tren en la red.
    Lo mío no son las estaciones, siempre las asocio a las despedidas.
    Ya ves, podría haberme quedado con la alegría de las llegadas, pero dicen que las energías negativas tienen más fuerza que las positivas.
    De lo que sí he aprendido algo, es de afrontar los altibajos que nos muestra la vida en nuestro caminar por ella, una vez más se cumple el dicho: LO QUE NO TE MATA, TE HACE MÁS FUERTE.
    Te dejo un montón de cariños en un abrazo.
    kasioles

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    1. Si, los malos tragos, los túneles oscuros por los que pasamos en el tren de la vida, te curten y te hacen más fuerte. A los veintidós años pasé por el túnel más tremendo, el más escuro y cuando salí a la luz empecé a ver las cosas de otra manera, a valorar cada minuto de este viaje y poco a poco aunque a veces me hundo, he aprendido a salir y a seguir por las vías aunque me tropiece una y mil veces.
      Gracias Kasioles, eres un encanto.

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