lunes, 29 de agosto de 2016

Fin de agosto

 

¿Existe la casualidad?. Decía Hermann Hesse que cuando alguien de verdad necesita algo lo encuentra, no es la casualidad quien se lo procura, sino él mismo. Su propio deseo y su propia necesidad le conducen a ello. ¿Casualidad o destino?,  pues no lo tengo claro, creo que las cosas ocurren y punto. Fleming descubrió la penicilina por casualidad, porque se contaminó con un hongo y Newton la ley de la gravedad, cuando descansaba bajo un árbol de la Universidad de Cambridge y le cayó la famosa manzana… El destino son todos esos acontecimientos que van sucediendo sin que podamos controlarlos, guía nuestra existencia y la de cualquier ser a un fin no escogido.

De lo que sí estoy segura es de que todo pasa por alguna razón. Por eso, si te dan una nueva oportunidad agárrala fuerte y no la dejemos escapar, si cambia tu vida, dejemos que cambie, porque nadie dijo que la vida es fácil, solo prometieron que vale la pena vivirla. Las cosas no funcionarán a no ser que tú creas en ellas, la fe dicen que mueve montañas y todo llega, todo pasa y todo tiene solución cuando uno cuenta con la fuerza de la voluntad.

La vida es un continuo retorno de nuestros pasos, como si quisiéramos vivir de nuevo nuestra historia. Sin embargo ésta se va escribiendo poco a poco en cada suspiro, y nada ni nadie puede volver a redactarla. Podemos emborronar alguna parte, cerrar la puerta de nuestros sentimientos, pero siempre aparecerán en el fondo de nuestro inconsciente. Dicen que es posible recorrer varias veces el mismo camino, realizar el mismo viaje, pero aunque así fuera siempre sería distinto, nunca sería lo mismo. Todo puede encontrarse igual: el paisaje, la gente, nuestra predisposición ... pero nosotros no somos los mismos. Somos una nueva historia, elementos en constante evolución, vasijas que se van llenando y rellenando. Nos equivocamos cuando buscamos repetir las sensaciones que acompañaron nuestros pasos. No es posible recrear tiempos pasados, no es posible hacer copias exactas de dos instantes que se conjugan en diferente tiempo, momento o situación, no es posible detener el agua con nuestras manos, no es posible vivir eternamente en primavera, ni es posible llorar con las mismas lágrimas.

Pero...
 


¿Qué más puedo decir? Se termina agosto y en las noches de verano se lo cuento todo a la luna y a vosotros.

 
 
 

lunes, 15 de agosto de 2016

Reflexiones de agosto.


Hubo un tiempo que
 
Pensé que no podía...y no pude
Creí que no sabía nada... y nada supe
Pensé que no tendría fuerzas... y flaqueé
Creí que era demasiada la carga... y me caí
Subestimé mi capacidad... y no fui capaz.
 
Luego aprendí...
 
Que si creo que puedo, puedo
Que sé más de lo que ni siquiera imagino
Que tengo las fuerzas que decido tener
Que no hay carga que mis hombros no puedan soportar y
Que puedo llegar a donde yo me lo proponga.
 
 



viernes, 5 de agosto de 2016

Aprendiz de poeta

 
 


Dicen que tenemos lo que merecemos
que recogemos lo sembrado
una pregunta sencilla y lógica
 ¿en qué me he equivocado?.

Llamé amor a un pasado
 y perdí mi identidad,
en el afán de a todos agradar,
dejando mi YO olvidado.

Intento hacerme amiga,
de una soledad que todo lo invade
pero unas lágrimas traidoras
 me alejan más de la vida.

Juro que lo intento,
  que si pudiese cambiaría
cualquier futuro descubrimiento,
por un abrazo, una caricia y un te quiero.

No deja de ser una cruel ironía
que ahora que soy más sabia,
me sienta fracasada,
después de dar todo por nada.

Llueve desánimo sobre mi alma,
sé  bien– lo habré leído en algún lado-
que hay un arco iris esperando,
con un fuerte color negro,
por los besos que me han faltado.

La vida es un continuo de aciertos y errores, pero los más duros nos llevan a la tristeza o al desánimo. Todos lloramos a ratos hasta que nos convencemos de que hay que sonreír, la propia vida nos reclama por encima de nuestras miserias y flaquezas. Pero también es verdad que lo que nos ayuda y no siempre encontramos, es una mano, un beso, una sonrisa, una palabra amable y cariñosa.

 

Admirable el arte de la poesía. Creo que todos somos capaces de componer, pero nos saltamos la métrica y la métrica y la rima son el más puro estilo de un poema.

Si la Naturaleza perdiera los pájaros, los poetas inventarían nuevas aves, harían volar almas con forma de paloma, sacarían perlas de los pozos más profundos, harían sangrar a la música y resucitarían cánticos ya desaparecidos.

Si el hombre perdiera las flores de la tierra, los poetas las devolverían envueltas en nubes de atardecer, regadas con unas brillantes gotas de rocío y pintadas una a una con el color que deben tener los sueños.
 

 


martes, 2 de agosto de 2016

Mi recuerdo.



 
 

Huele a rosas todos los tres de agosto.
Huele a flores.
Hay pétalos dorados que alfombran
 el suelo
 que el viento arremolina para escribir con ellos
 tu nombre.
 Un aroma dulce que percibo y que embriaga

 mi alma.
 

Un cálido olor a rosas, como siempre el día tres de agosto.

 

 
 
 

Un acorde de nubes,

suspende sobre el cielo,
hay sonidos de arpa
vibrando entre tus dedos.
 
Zafiros son las estrellas,
reflejos plateados, los luceros
y todo el azul presenta
su belleza, ante el fuego.
 

viernes, 15 de julio de 2016

SUEÑO



El sueño ocupa una gran parte de nuestra vida. Pasamos durmiendo más de un tercio de ella. Al caer la noche una pequeña glándula en nuestro cerebro, la glándula pineal, libera melatonina, adormeciendo el sistema nervioso central. El sueño tiene una función reparadora, durante este periodo, el cuerpo descansa, los músculos se relajan, el corazón se ralentiza y la respiración es más pausada, sin embargo el cerebro se activa, hay más actividad cerebral cuando estamos dormidos que cuando estamos despiertos.
  Es durante el sueño cuando nuestro cerebro realiza algunas de sus funciones más vitales, trabaja poniéndose a punto, las células cerebrales se reparan, se ejercitan conexiones neuronales e incluso en algunas zonas del cerebro se producen nuevas neuronas.

Necesitamos dormir, si no lo hacemos durante mucho tiempo, el cerebro desactiva el cuerpo, aún a riesgo de graves consecuencias. Cuando llevamos muchas horas sin dormir, nos sentimos embotados, torpes, disminuye la concentración y hasta podemos tener alucinaciones.

¿Cuánto tiempo necesitamos dormir?. Depende de la edad y de la persona, los bebés duermen prácticamente todo el día, unas 18 horas, un adulto duerme de media 7 u 8 horas, aunque algunos necesitan dormir menos tiempo y otros algo más. Para que el sueño sea efectivo se requieren al menos 5 horas.




¿Qué significan los sueños?. Desde tiempos antiguos se ha dado mucha importancia a los sueños, se buscaba su significado y se seguían sus indicaciones, algunos como el sueño del faraón de Egipto de las “siete vacas gordas y las siete vacas flacas, las siete espigas grandes y las siete espigas delgadas” todavía son recordados. Según los científicos todos soñamos, solo que muchas veces lo olvidamos. Los sueños pueden durar desde veinte minutos a unos pocos segundos. Se calcula que pasamos seis años de nuestra vida soñando. Si nos despertamos durante un sueño REM, (una de las fases del sueño), es más fácil recordar lo que hemos soñado que en otra fase del sueño.

Es curioso, los sueños contribuyen a la formación de nuestros recuerdos. En ellos aparecen un sinfín de vivencias, imágenes, fantasías y nuestros miedos más profundos. Los sueños son un enlace con nuestro subconsciente, a menudo tenemos en nuestra mente deseos, momentos vividos, temores prácticamente enterrados que no dejamos salir a la luz. Durante el sueño la lógica se apaga y las inhibiciones desaparecen, permitiendo que afloren sin que nada se lo impida.

No todos disfrutan de un sueño placentero y reparador, entre los trastornos del sueño más comunes están:
El Insomnio: estado que consiste en tener dificultades constantes para dormir o permanecer dormido.


Narcolepsia: ataques de sueño periódicos e irresistibles, incluso en el lugar y el momento menos oportuno.

Terrores nocturnos: sueños similares a pesadillas pero más aterradores.



Apnea: pausas en la respiración de unos segundos o varios minutos o respiración superficial.

En cuanto a la interpretación de los sueños se ha especulado mucho, se ha escrito de todo, pero teniendo en cuenta que  los sueños se constituyen de pensamientos del soñador, es muy difícil, si no imposible, interpretarlos si no se conoce al soñante. Para reconocer el significado, es necesario saber los "antecedentes" de la persona. Por esta razón, la mejor interpretación de un sueño la puede dar la misma persona que ha soñado.

Alguna vez he comentado que me gusta la noche, es cuando tengo la mente más clara, cuando en su silencio me siento más creativa, cuando puedo recapacitar y en definitiva cuando me siento mejor. Pero hay que dormir, unos más y otros menos, cada cual lo que necesite... o lo que pueda.
Buenas noches a todos.
 
 
Si un día,
no importa cuándo ni en qué momento,
despiertas cobijada entre sueños,
no te preguntes qué haces en ellos.


Escurre  de la Vida,
brillo para tus pupilas,
Escurre  de tus ojos,
sintonías para la Vida.
 
 
Regálale al viento,
el baile que ejercen tus pasos,
recoge del viento,
el ritmo que él te regala.

 
De nada sirve adelantar manecillas,
de nada sirve mirar hacia atrás,
recoge el fruto del aprendizaje,
y deja al reloj las horas marcar.

 
No sé donde viven los sueños
quizá mucho más allá de las estrellas,
y no entiendo que alguien me diga,
que un amanecer no merece la pena.


Publicado el 2/6/12

jueves, 30 de junio de 2016

Música y mar





Notas alegres que acompañan el baile de unas juguetonas olas, marcando  perfectamente el compás rítmico del mar.Noches tristes cuando miramos tras el cristal de la gran ciudad y no vemos el reflejo del agua, entonces sentimos la necesidad de salir huyendo para respirar un poco de brisa salada, oír su murmullo y oler el aroma inconfundible del mar, del inmenso y majestuoso mar. 

El mar” es posiblemente la pieza orquestal más importante de Claude Debussy, a la vez que la más representativa del impresionismo musical. En el primer movimiento, “Del alba al mediodía en el mar", pretende describir las mutaciones que se van experimentando a lo largo del día, como si el autor estuviera sumergido dentro de él. En el segundo movimiento, “Juego de las olas”, las aguas despiertan poco a poco, con un murmullo creciente que acabará en un potente rugido. Concluyendo la obra con el “Diálogo entre el viento y el mar”, en donde el océano se torna amenazador y nos declara que es eterno frente a nuestra existencia que, para él, solo representa un instante.






El Holandés Errante o el Holandés Volador (The Flying Dutchman) es un barco fantasma que no puede volver a puerto, condenado a vagar para siempre por los océanos del mundo. El velero es siempre oteado en la distancia, a veces resplandeciendo con una luz fantasmal. Si otro barco lo saluda, su tripulación tratará de hacer llegar sus mensajes. Wagner la concibió tras un accidentado viaje por el Báltico rumbo a Inglaterra
 y está basada en la leyenda de un capitán que, por una apuesta, había salido de puerto el día de Viernes Santo mal que le pesara a Dios.
Su actitud blasfema es castigada con su muerte y la de toda la tripulación, así como con la desaparición del buque, que reaparece en el cabo de Buena Esperanza, avistándose, siempre que hay tormenta, con su capitán al timón intentando sin éxito gobernar la nave, hasta el día del Juicio Final. Desde que se inicia la representación, la mayor parte de la acción transcurre sobre las aguas del mar, siempre presente a través de las canciones de los marineros, los bailes que evocan el bamboleo en la cubierta, y en el lenguaje de los intérpretes; hasta que en el último acto el barco fantasma es tragado por un enorme remolino, y el espíritu del holandés errante surge de los restos del naufragio, elevándose a lo alto del escenario.

Otras piezas acuáticas aunque no marinas son la
Música Acuática de Haendel y la de Telemann. Haendel compuso su “Música Acuática” para acompañar por el Támesis a Jorge I, sus invitados iban en barcazas descubiertas en las que subieron por el Támesis hasta Chelsea. El monarca iba en su barcaza, acompañado de cincuenta músicos que repitieron la pieza hasta tres veces. Telemann compuso su Wassermusick por encargo de las autoridades de Hamburgo con el fin de celebrar el centenario del Almirantazgo de la ciudad. Telemann pretende describir el agua a través de escenas y personajes mitológicos asociados con dicho elemento.



 


Islas Hébridas

El mar fue siempre fuente de inspiración para Mendelssohn. “Las Hébridas. La Obertura de las Hébridas es una de las grandes obras maestras de Mendelssohn, una obra muy madura y genial teniendo en cuenta la temprana edad de su autor (23 años). Incluso Wagner, que era un reconocidísimo anti mendelssoniano, no puedo dejar de alabar la genialidad de la obra.




Música y mar... algo tienen en común y si no, escuchad cómo las olas crepitan igual que castañuelas, danzan elevando su cresta y cantan al ritmo de un vaivén acompasado.




Feliz verano



 




 

 

martes, 21 de junio de 2016

¿La Vejez existe?




Espera amigo, ¿te sientes viejo?, puede que estés cansado porque los años no pasan en balde, pero has vivido lo suficiente para tener experiencia y todavía puedes valorar los pequeños placeres que la vida presenta, ahora con más calma y mayor libertad. Has logrado salvar obstáculos difíciles, en una carrera donde hay que dosificar las fuerzas y ya ves... estás satisfecho del triunfo, porque seguro que más de un trofeo has ganado.
Las personas como el buen vino mejoramos con los años. ¿Echas de menos la elasticidad?... ya no te hace falta dar volteretas y en cambio sigues teniendo un espíritu joven, hay corazones viejos con veinte años.

Es verdad que se tiene una imagen del viejo negativa en las sociedades occidentales, existe un mito de la "eterna juventud” que creemos que puede ocultar el paso del tiempo. Hoy en día  esta muy de moda la cirugía y los tratamientos de belleza en su uso extremo, son algunas de las formas de tapar el paso del tiempo y cada uno es libre de maquillar su edad de la forma que quiera y pueda, pero los años pasan y creo que lo más importante es  saber llevarlos con dignidad y no perder jamás la capacidad de ilusionarse y las ganas de aprender.

Envejecemos si dejamos de luchar.