martes, 20 de septiembre de 2016

Aquella noche


Aquella noche de fin de verano salí al jardín entre calor y frío presintiendo el próximo color de la tierra. Encontrarme con ella dilataba mis pupilas, sabía que en la oscuridad se hace visible lo que la luz del día esconde. Tenía claro que los sueños se pasean por nuestro interior despejando todavía más la imaginación y entonces se hacen posibles cosas tan inverosímiles como respirar sin aire, dormir en una hoja o hacer malabares trepando por las veletas de las torres. Hasta es posible ponerse alas mágicas y de un soplo trasladarse a la nube más cercana, allá donde un albañil de ángel trabaja en su andamiaje para mostrarnos que hay otra vida.

Aquella noche dije adiós al verano y me agarré fuerte al árbol, que más que ramas tenía ya hilachos. Pronto estaría rodeado de niebla y no me importó porque me gusta la niebla, cuando es cercana siempre me parece que oculta algún dolor y si es alta, enturbia el ambiente con su bruma blanda y misteriosa regando la tierra con lluvia y no con llanto.
Aquella noche sentí el sabor amargo de no ver el mar, de no subir a la playa para mirar su oleaje verde, las gotas que antes mojaron mi cuerpo ahora salpicarán el manto de Dios.

Entra el otoño a pasitos cortos, viene con el lomo cubierto de hojas. Hay libros nuevos forrados de tela, pinceles sin utilizar, lienzos blancos esperando unos dedos hábiles, que sepan plasmar la auténtica belleza de los tonos cobrizos.

No te asomes a la ventana con tristeza, el otoño es una segunda primavera en la que cada hoja es una flor.
 
Es curioso, no duerme nadie en el cielo, hay un panorama de ojos abiertos aguardando dar la bienvenida al cambio de estación y aquí abajo, se abren las mentes con deseos de escribir mientras se saborea un café caliente.


Feliz Otoño




miércoles, 14 de septiembre de 2016

Me gusta,no me gusta.

 
Hace tiempo que no recibía un obsequio este humilde blog. En noviembre "Sueños de aire azul" cumplirá diez años. Muchas gracias a Manuel Díaz por haberme incluido en sus cinco blogs amigos http://eraseunhombre.blogspot.com.es/.

Hoy toca recordar a propósito de este regalo. No hace mucho tiempo, cuando te daban un premio tenías que contestar a una serie de preguntas, que sinceramente nunca eran de mi agrado. La mayoría de las veces evadía aquellas preguntas como buenamente podía, creo que solo una vez contesté a un amigo chileno que su amistad ha traspasado fronteras y aún se mantiene pese a la distancia por el cariño recibido desde hace ya varios años.
Y aquí están para que me conozcáis un poquito, solo un poquito.


6 COSAS QUE SI Y 6 COSAS QUE NO ME GUSTAN

ME GUSTA: Salir a comer con mi familia.

Escuchar música de piano, sobre todo tocada por mi hija .


Volar, hasta con la imaginación.

Escribir.
La decoración y las flores
La pintura, el dibujo y el arte en general.

NO ME GUSTA: La mala educación.

La violencia.

La avaricia.
La humillación
.

El sufrimiento




Y la vagancia (no la soporto)





Besos a todos



lunes, 5 de septiembre de 2016

Feliz regreso.



Cuando llega septiembre, muchos ya hemos tenido unos días para desconectar de la rutina, aunque sean pocos es suficiente para habernos deleitado la vista con un paisaje distinto, un acantilado, un puesto de flores o un pequeño arbolillo lleno de manzanas. Y vuelven recuerdos de veranos pasados con imágenes imborrables que a mi en concreto me emocionan. Pasear por la playa de la mano de mi madre recogiendo conchas, por ejemplo. Años libres de problemas, tiempos felices que mientras la luna correteaba entre las nubes, mi silueta se columpiaba entre arbustos y matorrales, mi sombra perseguía el sol veraniego, el jadeo inflaba mis sienes al correr por la orilla, el viento cerraba los párpados y mis fuertes rodillas se amoldaban en la arena. Aquellos recuerdos, buscan ahora al niño que dejamos construyendo castillos, entre el pestañeo del mar y las huellas de unos piececillos descalzos.

 

A la vuelta de las vacaciones se habla mucho del síndrome postvacacional,  algo que se ha puesto de moda y que antes ni se conocía, ni se daba importancia. A todos nos cuesta volver, pero la depresión por la vuelta al trabajo en los tiempos que corren no tiene ningún sentido, más bien debería ser todo lo contrario, aunque el cuerpo reaccione con rechazo, tener un trabajo más o menos estable hoy día es un tesoro. Pensemos en ello y para todos aquellos que sufran esta, digamos "enfermedad", voy a marcar una pauta que de verdad recomiendo:

-Al levantarse, beber un vaso de agradecimiento.

-Al llegar al trabajo, tomar una cucharada de paz.

-A cada hora, ingerir un comprimido de paciencia y una tacita de humanidad.




Al llegar a casa, inyectarse una dosis de amor.




Y antes de acostarse, tomar dos cápsulas de conciencia tranquila.




Un tratamiento fácil de seguir si uno se lo propone, no hace falta dietas, ni somníferos, ni tranquilizantes, el organismo es muy inteligente si le damos oportunidad.

En la puerta de la consulta voy a colgar este cartel:

"Vive siempre al máximo, el amor que te presenta la Vida."




Las fotografías son pinturas del pintor impresionista Pino Daeni.

lunes, 29 de agosto de 2016

Fin de agosto

 

¿Existe la casualidad?. Decía Hermann Hesse que cuando alguien de verdad necesita algo lo encuentra, no es la casualidad quien se lo procura, sino él mismo. Su propio deseo y su propia necesidad le conducen a ello. ¿Casualidad o destino?,  pues no lo tengo claro, creo que las cosas ocurren y punto. Fleming descubrió la penicilina por casualidad, porque se contaminó con un hongo y Newton la ley de la gravedad, cuando descansaba bajo un árbol de la Universidad de Cambridge y le cayó la famosa manzana… El destino son todos esos acontecimientos que van sucediendo sin que podamos controlarlos, guía nuestra existencia y la de cualquier ser a un fin no escogido.

De lo que sí estoy segura es de que todo pasa por alguna razón. Por eso, si te dan una nueva oportunidad agárrala fuerte y no la dejemos escapar, si cambia tu vida, dejemos que cambie, porque nadie dijo que la vida es fácil, solo prometieron que vale la pena vivirla. Las cosas no funcionarán a no ser que tú creas en ellas, la fe dicen que mueve montañas y todo llega, todo pasa y todo tiene solución cuando uno cuenta con la fuerza de la voluntad.

La vida es un continuo retorno de nuestros pasos, como si quisiéramos vivir de nuevo nuestra historia. Sin embargo ésta se va escribiendo poco a poco en cada suspiro, y nada ni nadie puede volver a redactarla. Podemos emborronar alguna parte, cerrar la puerta de nuestros sentimientos, pero siempre aparecerán en el fondo de nuestro inconsciente. Dicen que es posible recorrer varias veces el mismo camino, realizar el mismo viaje, pero aunque así fuera siempre sería distinto, nunca sería lo mismo. Todo puede encontrarse igual: el paisaje, la gente, nuestra predisposición ... pero nosotros no somos los mismos. Somos una nueva historia, elementos en constante evolución, vasijas que se van llenando y rellenando. Nos equivocamos cuando buscamos repetir las sensaciones que acompañaron nuestros pasos. No es posible recrear tiempos pasados, no es posible hacer copias exactas de dos instantes que se conjugan en diferente tiempo, momento o situación, no es posible detener el agua con nuestras manos, no es posible vivir eternamente en primavera, ni es posible llorar con las mismas lágrimas.

Pero...
 


¿Qué más puedo decir? Se termina agosto y en las noches de verano se lo cuento todo a la luna y a vosotros.

 
 
 

lunes, 15 de agosto de 2016

Reflexiones de agosto.


Hubo un tiempo que
 
Pensé que no podía...y no pude
Creí que no sabía nada... y nada supe
Pensé que no tendría fuerzas... y flaqueé
Creí que era demasiada la carga... y me caí
Subestimé mi capacidad... y no fui capaz.
 
Luego aprendí...
 
Que si creo que puedo, puedo
Que sé más de lo que ni siquiera imagino
Que tengo las fuerzas que decido tener
Que no hay carga que mis hombros no puedan soportar y
Que puedo llegar a donde yo me lo proponga.
 
 



viernes, 5 de agosto de 2016

Aprendiz de poeta

 
 


Dicen que tenemos lo que merecemos
que recogemos lo sembrado
una pregunta sencilla y lógica
 ¿en qué me he equivocado?.

Llamé amor a un pasado
 y perdí mi identidad,
en el afán de a todos agradar,
dejando mi YO olvidado.

Intento hacerme amiga,
de una soledad que todo lo invade
pero unas lágrimas traidoras
 me alejan más de la vida.

Juro que lo intento,
  que si pudiese cambiaría
cualquier futuro descubrimiento,
por un abrazo, una caricia y un te quiero.

No deja de ser una cruel ironía
que ahora que soy más sabia,
me sienta fracasada,
después de dar todo por nada.

Llueve desánimo sobre mi alma,
sé  bien– lo habré leído en algún lado-
que hay un arco iris esperando,
con un fuerte color negro,
por los besos que me han faltado.

La vida es un continuo de aciertos y errores, pero los más duros nos llevan a la tristeza o al desánimo. Todos lloramos a ratos hasta que nos convencemos de que hay que sonreír, la propia vida nos reclama por encima de nuestras miserias y flaquezas. Pero también es verdad que lo que nos ayuda y no siempre encontramos, es una mano, un beso, una sonrisa, una palabra amable y cariñosa.

 

Admirable el arte de la poesía. Creo que todos somos capaces de componer, pero nos saltamos la métrica y la métrica y la rima son el más puro estilo de un poema.

Si la Naturaleza perdiera los pájaros, los poetas inventarían nuevas aves, harían volar almas con forma de paloma, sacarían perlas de los pozos más profundos, harían sangrar a la música y resucitarían cánticos ya desaparecidos.

Si el hombre perdiera las flores de la tierra, los poetas las devolverían envueltas en nubes de atardecer, regadas con unas brillantes gotas de rocío y pintadas una a una con el color que deben tener los sueños.
 

 


martes, 2 de agosto de 2016

Mi recuerdo.



 
 

Huele a rosas todos los tres de agosto.
Huele a flores.
Hay pétalos dorados que alfombran
 el suelo
 que el viento arremolina para escribir con ellos
 tu nombre.
 Un aroma dulce que percibo y que embriaga

 mi alma.
 

Un cálido olor a rosas, como siempre el día tres de agosto.

 

 
 
 

Un acorde de nubes,

suspende sobre el cielo,
hay sonidos de arpa
vibrando entre tus dedos.
 
Zafiros son las estrellas,
reflejos plateados, los luceros
y todo el azul presenta
su belleza, ante el fuego.