lunes, 11 de agosto de 2014

REMINISCENCIAS



Llevo despierta un buen rato, el calor, ¡ este maldito calor ! , tengo la camiseta húmeda, pegada a la espalda, miro el reloj, las 5,50, madre mía qué pronto, está aún oscuro, ya van alargando las noches. Decido levantarme y salgo a la terraza, parece que corre un poco de brisa, a lo lejos, una tenue línea de luz divide el horizonte separando el cielo del mar. Seguro que el amanecer va a ser precioso. Se me ocurre hacer meditación sentada en el suelo, cierro los ojos y empiezo a recitar los mantras que recuerdo. Mi perro, un precioso Lhasa Apso de suave pelo color champagne, me da un lametazo en la espalda que me desconcentra, ¡ vaya susto!, vuelvo a empezar los mantras, pienso en el calor que debe estar pasando el pobre con su abrigo de lana , me río, nada, no me concentro.

Poco a poco el horizonte se tiñe de rojo y en unos minutos se irá anaranjando. Como un espejo, el mar refleja los colores en la cresta de las olas, las nubes, antes invisibles, ahora moldean su volumen con los tonos del arcoíris. Y como un punto dorado de luz va apareciendo el sol, lentamente, majestuoso, dueño y señor del firmamento y poco a poco su brillo lo va inundando todo, lo transforma todo, lo que antes no era, ahora es, la oscuridad huye, la vida está aquí de nuevo.
Y yo me encuentro ante un amanecer de agosto en el Mediterráneo,  un mes donde solo a estas horas puedes liberarte un poco de la muchedumbre, del gentío, del bullicio de los descapotables y las motos.  Después vendrá  la lucha mañanera para encontrar un trocito de arena en la playa, pero la gente es feliz, las vacaciones cambian el ánimo, al fin y al cabo llevan esperando todo un año para ver el mar y aunque haya que pedir permiso para extender una toalla no les importa, quieren volver a verlo y olvidarse de la rutina de su ciudad. A mí me ocurre lo mismo, pero no, estoy equivocada, este mar no es el que me gusta, este no es el mar que me trae los mejores recuerdos de la infancia. Este es el mar abotargado de agosto y sus aguas templadas me recuerdan a una bañera y la espuma de sus olas a las pompas de jabón. El gentío me abruma y lo peor es que no puedo disfrutar de la belleza de su marco azul.

Bendito mar el de entonces, el de hace unas décadas, lleno de conchas y caracolas, de castillos de arena fina y de preciosas cabriolas donde tantas veces me he mojado los pies.



Recuerdo aquellos versos de Tagore:

Vengo a ti para que me acaricies antes de comenzar el día.
Que tus ojos se posen un momento sobre mis ojos.
Que acuda a mi trabajo sabiendo que me acompañas, amigo mío.
¡ Pon música en mí mientras atravieso el desierto de ruido !
Que el destello de tu amor bese las cumbres de mis pensamientos
y se detenga en el valle de mi vida, donde madura la cosecha.
¿ No has oído sus pasos callados ? Él viene, viene ...siempre vendrá.

Pero no le dejamos, enturbiamos sus aguas, oscurecemos su arena y hasta las gaviotas chillan y no se atreven a soñar.

lunes, 28 de julio de 2014

VOLVER


Vuelvo a casa, como la canción I´m caming home de Tom Jones que suena de fondo. Si se pudiera congelar el tiempo lo haría siempre en los momentos más felices, solución mágica cuando estás deprimido, tienes problemas y recuerdos dolorosos. Lo descongelaría en esas fatídicas ocasiones y sería una terapia maravillosa para el cuerpo y la serenidad que necesita el alma. Empiezo bien la temporada... siempre imaginando sueños imposibles, pero así soy yo y no me importa reconocerlo.
El mes de junio no ha sido fácil y era necesario desconectar.

Después de unos días de descanso por tierras del Norte y lejos del mundanal ruido, en un lugar lleno de encanto, con un paisaje distinto cubierto de un verdor casi divino, un silencio roto tan solo por el sonido de los pájaros y las aguas del río Deva, un sitio privilegiado donde las montañas recogen los problemas y las preocupaciones y las suben al pico más alto para esconderlos en algún lugar del cielo que casi están tocando. Después de unos días en Asturias y en los Picos de Europa donde el mar y la montaña se dan la mano entre nubes, lluvia y un sol radiante, estoy de vuelta dispuesta a la rutina, pero eso sí, mucho más relajada. Y no voy a nombrar par nada el síndrome postvacacional, ese que aparece todos los veranos a la vuelta de las vacaciones y que no entenderé nunca, porque es dichoso aquel que disfruta de un trabajo en los tiempos que corren.




Es curioso como cambia la vida en lugares como el que he visitado. Quizá tanto silencio puede llegar a cansarte, en cambio la tranquilidad que se gana no tiene precio. El ritmo desenfrenado de las grandes urbes estresa al más pausado y sin embargo hasta aqui también puede llegar la rutina. Cuando ya llevas unos días rodeado de naturaleza, hay quien osa echar de menos el ajetreo de las grandes superficies, el trasiego de la gente y hasta el tintineo de los vasos de los bares y terrazas.

La vida rural es tan diferente...  La valoración por lo natural, el retorno a la tierra, revivir costumbres, placeres, colores... es como pintar un cuadro con un pincel que huele a campo, a miel, centeno, trigo, árboles, hojas y cortezas que dan lugar a una amplia gama de verdes, naranja herrumbre, tostados y tierras. Colores con recuerdos, placeres y momentos únicos que te proporcionan el sosiego que muchos necesitamos.



Observando las cimas de aquel lugar tan poco frecuente para mi, sentí la caricia de la libertad, una libertad sin adjetivos que habría que escribir con mayúsculas, al igual que las gentes que la cobijan, allá, muy lejos, en la paz de la montaña.

Lo cierto es que para aquellos que valoran la calidad de vida, estar en contacto con la naturaleza y disfrutar de la tranquilidad propia de las zonas rurales, de vez en cuando es un regalo que se acepta con gusto.


 


Porque la vida es como un largo río que nace en las montañas: torrentoso y fuerte cuando comienza, nada lo detiene; rápido y caudaloso cuando desciende; tranquilo en la llanura de la seguridad, casi sin vida en las pendientes de las dificultades, pero cargado de esperanza en su interior hasta que se funde en el mar que lo vio nacer y morir.


 
"Allá donde las casas, y después los árboles y , a continuación, la hierba desaparecen, nace un reino estéril, salvaje y mineral; sin embargo, en su pobreza extrema, en su desnudez total, ofrece una riqueza que no tiene precio: la felicidad que se descubre en los ojos de los que lo frecuentan."

Gaston Rebuffat. Alpinista

 
 




Vuelvo a casa

miércoles, 16 de julio de 2014

EL MAR Y YO

  
 
 
 
Volver a verte, pisar tu fina arena, dejarme mecer por tus aguas entre susurros de viento y azotes de rompeolas. Una vez más vuelvo a mi Cantábrico, me espera la brisa mañanera que seguirá siendo fresca hasta bien entrado el día. Bruma;y brisa se unen en un paraje único con una luz espectacular.
 Me gusta saborear tu soledad, oír el rugido del oleaje y los gritos de las gaviotas en los atardeceres. Contemplar tus lágrimas en los días lluviosos y como la playa se desnuda cuando baja la marea.
 El mar es una canción, una sensación y un millón de colores. El mar es una historia de la que salen miles de historias.
 
Volver a verte es volver a la realidad.
 
Hasta pronto
 
 

martes, 8 de julio de 2014

DETRÁS DE MI VENTANA

 

Detrás de mi ventana…

Como si el cielo compartiera mis dolores,
las lágrimas de los ángeles caen en silencio.
Detrás de mi ventana, lamentando ausencias,
mi mirada derrama imágenes alejadas.
Tengo el corazón pesado,
los males corren por mis venas,
y cae la lluvia de verano sorda a mis confianzas.
Como si el cielo compartiera mis dolores,
las lágrimas de los ángeles caen en silencio.
Detrás de mi ventana...
 cada imagen cuenta una historia.
 
 
Pasará y detrás de mi ventana entrarán los rayos del sol, pronto.

lunes, 30 de junio de 2014

ALCANZANDO UN SUEÑO


El Ejército del Aire español ha cumplido 75 años y de alguna manera me siento obligada a escribir unas letras dedicadas a esos hombres cuya misión es la vigilancia y el control del espacio aéreo de soberanía nacional.
Cuando alguna vez he preguntado por qué volar, la respuesta siempre es la misma: No me siento feliz a menos que haya un poco de aire entre el suelo y yo.

  Más que nada en el mundo,
Juan Salvador Gaviota amaba volar.
Podremos alzarnos sobre nuestra ignorancia,
podremos descubrirnos como criaturas de perfección...
A medida que se hundía,
una voz hueca y extraña resonó en su interior.
             No hay forma de evitarlo. Soy Gaviota.
   Soy limitada por naturaleza.
 
Son palabras de Richard Bach de su libro "Juan Salvador Gaviota"
 
Si estuviese preparada para volar ¿cómo sería mi carta de navegación?, creo que sería un mapa con las grandes metas de mi vida, la trayectoria de mis aspiraciones, la experiencia y una larga lista de proyectos e ilusiones. Si de verdad pudiera volar lo haría primero al lugar más recóndito de mi corazón.  ¿Por qué?, pues para llegar a ese rincón donde se queda dormida una parte de la vida. Esa parte donde todos solemos tener nuestros secretos más íntimos y nuestros deseos inalcanzables . Volaría muy alto para recuperar un sueño, incluso voces, colores, olores y sabores guardados en la memoria.
 

 
Pero no estamos preparados para volar, lo único que podemos hacer es levantar el vuelo con la imaginación y elevar nuestras inquietudes por encima de nuestra más anhelada felicidad.



Aprendí a volar sin necesitar alas.

Con los años me he convertido

en pájaro de los sueños.

Altos, como el cielo.

grandes como el aire, y bellos.

 
 Tú también eras capaz

el aire, el sueño, mis sentimientos...

Y yo, pájaro volando alto,

creí hallar el infinito.

 
A veces sentimos que volar es difícil... lo intentamos con fuerza (aplicamos potencia) pero no nos movemos del sitio.
Quizás sea sólo cuestión de... ¡acordarnos de quitar los calzos!.
Volar es posible. Muchos lastres nos acompañan, muchas ataduras. Muchas fundas olvidadas en nuestros tubos pitot hacen que nos ofrezcan lecturas incorrectas, que intentemos levantar el vuelo a ciegas, que no lleguemos a vislumbrar nuestras posibilidades, que no sepamos que ya hemos alcanzado la velocidad de rotación. Quizás sí estemos preparados y no lo distingamos, no lo veamos.
Entonces haría falta pasar por un simulador y unas clases de pre-vuelo.

Pero ¿y si en vez de planear tanto voláramos un poco más alto?.

FELIZ 75 ANIVERSARIO.

 
 
 


 

viernes, 6 de junio de 2014

MUSICOTERAPIA

 
 
 
 
Junio llega con una larga lista de buenos recuerdos, la alegría del buen tiempo, el olor de los rosales, el dulce sabor de las cerezas y el curso que por fin terminaba. Aquel junio fue especial, una guitarra como regalo me esperaba en la tienda, elegí la que me gustaba, de madera de palosanto y las cuerdas bien brillantes. La verdad es que la música me ha acompañado siempre, mi familia lo sabía y a falta de un piano, mi instrumento preferido, aquella guitarra desde entonces vino conmigo a todas las partes.
Y es que ya lo decía Platón, "La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo".

 La música es vida y la vida es música. La música está hecha de vida y la vida de música, una combinación perfecta de sonidos y ritmos que se complementan para completar nuestra felicidad. Si nos fijamos todo está basado en el ritmo, se suceden rítmicamente las estaciones del año, los días, las noches y por supuesto los latidos del corazón. El concepto de ritmo nos sugiere música, golpe, pulsación, latido y de esa manera se comporta la existencia cada día.  La vida tiene su ritmo, sólo observemos el entorno cotidiano. Cuando amanece, tal parece que un director de orquesta mueve su batuta y alerta al conjunto: comienza el día con los primeros rayos del sol, trinan los pájaros, cantan los gallos, ladran los perros, los seres humanos se suman al despertar con sus primeros quehaceres, incorporándose poco a poco a los mil sonidos de la sinfonía diaria, acoplados al mismo ritmo de la vida.

El ser humano tiene ritmos que marcan la vida, como son la inspiración y la espiración, vigilia y sueño, etc. Estos son los mas evidentes, pero hay otros que no saltan tanto a la vista, como son los llamados Biorritmos; éstos últimos hacen que nuestras glándulas endocrinas tengan un funcionamiento fluctuante con altibajos regulares, de modo que determinadas funciones de nuestro organismo "a veces están bien y a veces están mal". 
La música nos sumerge en un mundo fascinante, nos hace vibrar y despierta en nosotros sensaciones emocionantes, tanto para quien la escucha como para quien la interpreta y provoca en nosotros cambios en el estado de ánimo. Está comprobado científicamente y ya lo dice el refrán que "la música amansa a las fieras". Todos nosotros sabemos reconocer cuándo una canción nos parece alegre o nos parece triste. Generalmente asociamos nuestro estado de ánimo a la melodía de numerosas obras de todo tipo. Pues bien, precisamente la musicoterapia recurre a estas melodías como método para curar o reducir diversos problemas de salud. La idea de base es reconocer que gran parte de las enfermedades tienen su origen en el cerebro, quien luego transmite a una parte del cuerpo un estímulo determinado que reproduce una enfermedad. Con la musicoterapia se intenta hacer llegar al cerebro unos estímulos que le lleven a una relajación o anulación de los que reproducen la enfermedad, a través de diversas melodías con las que se pueden conseguir efectos sorprendentes. Aunque la musicoterapia ya se conoce desde la antigüedad, en los años 40 de nuestro siglo se utiliza como rama de medicina recuperativa, con efectos fisiológicos, afectivos y mentales, contribuyendo a un equilibrio psicofísico de las personas.

 


Hoy en día se aplica fundamentalmente en desequilibrios nerviosos, influye positivamente sobre el corazón y pulmones, alcoholismo, drogas y como prevención de suicidios, aunque todavía es necesario profundizar mucho más en el tema. El esquema básico de trabajo en esta disciplina contempla tres aspectos: la interacción positiva del paciente con otros seres, la autoestima y el empleo del ritmo como elemento generador de energía y orden. La musicoterapia actúa como motivación para el desarrollo de autoestima, con técnicas que provoquen en el individuo sentimientos de autorrealización, autoconfianza, autosatisfacción y mucha seguridad en sí mismo. El ritmo, elemento básico, dinámico y potente en la música, es el estímulo orientador de procesos psicomotores que promueven la ejecución de elementos controlados . La herramienta sonora más poderosa según muchos terapeutas del sonido es el canto de armónicos. A través de nuestras propias voces, podemos proyectar a la parte enferma la frecuencia de resonancia correcta, y devolver su frecuencia normal. Los armónicos son los que generan el timbre característico de una fuente de sonido (ya sea una voz humana, un instrumento musical, etc.). Son los que permiten diferenciar un tipo de instrumento de otro, o reconocer el timbre de la voz de una persona.
La mayor parte de los estudiantes de música y de los músicos aprenden la teoría de los armónicos, y algunos son incluso capaces de producir armónicos con sus instrumentos. La guitarra producirá armónicos cuando se rasgan sus cuerdas mientras que el dedo de la otra mano regula las cuerdas a lo largo de uno de los trastes. Una flauta, un saxofón u otro instrumento de viento a menudo pueden producir un armónico cuando se sobre-sopla, es decir, cuando se aplica demasiada presión de aire, el sonido saltará a una octava más alta completa, o más. El bajo es tal vez el más conocido productor de armónicos en la música moderna amplificada.

Aquí os dejo una lista de obras clásicas y su virtud por si os interesa.

INSOMNIO: Nocturnos de Chopin. Preludio para la siesta de un Fauno de Debussy. Canon en Re de Pachelbel .

HIPERTENSIÓN: Las cuatro estaciones de Vivaldi. Serenata nº13 en Sol  Mayor de Mozart.  
DEPRESIÓN : Concierto para piano nº5 de Rachmaninov. Música acuática de Haendel. Concierto para violín de Beethoven. Sinfonía nº8 de Dvorak.

ANSIEDAD: Concierto de Aranjuez de Rodrigo. Las cuatro estaciones de Vivaldi. La sinfonía Linz, k425 de Mozart.

DOLOR de CABEZA : Sueño de Amor de Listz. Serenata de Schubert. Himno al Sol de Rimsky-Korsakov.

PROBLEMAS GÁSTRICOS : Música para la Mesa de Telemann. Concierto de Arpa de Haendel. Concierto de oboe de Vivaldi.

ENERGÉTICAS : La suite Karalia de Sibelius. Serenata de Cuerdas (op. 48) de Tschaikowsky. Obertura de Guillermo Tell de Rossin.

Feliz junio

viernes, 30 de mayo de 2014

KAGAYA YUTAKA

 
 
Mi afición por el arte y sobre todo por la música y la pintura, ya es conocida por todos.  Se dice que un artista nace, no se hace, aunque cierto es que todo el que quiere, puede, y hasta consigue con tiempo y dedicación el objetivo deseado más o menos perfecto. Mi padre repetía siempre que para pintar bien primero hay que saber dibujar; no sé lo que diría ahora si viera las nuevas formas de reflejar una pintura.. Indagando por la red, he encontrado verdaderas maravillas que gracias a la técnica moderna se puede decir que estamos ante una nueva forma de arte, otra manera más de demostrar la habilidad del ser humano y a mi parecer nada fácil.
 
 El arte digital es producto de la tecnología informática. Hay por tanto que distinguir el arte tradicional del digital señalando que éste es tecnológico, y el resto no. El arte digital a diferencia del "arte/pintura/obra/escultura" es una disciplina creativa que comprende obras en las que se utilizan elementos digitales en el proceso de producción o en su exhibición; y una de sus características principales es la capacidad de crear mundos alternativos, como por ejemplo la película "El señor de los anillos". El desarrollo de la informática y la aparición de entornos gráficos cada vez más sofisticados en los ordenadores, junto con la popularización de dispositivos como las tabletas gráficas que reproducen de forma más precisa los trazos realizados, ha propiciado una revolución para muchos usuarios y profesionales que optan por estas soluciones para dibujar.  
 
Kagaya Yutaka (カガヤ , nacido en 1968 en Saitama ) es un japonés artista digital conocido por pintar imágenes elaboradamente detalladas y coloreadas de manera espectacular. Sus imágenes suelen incluir elementos con una calidad luminosa sorprendente. Algunos de sus temas favoritos son la astronomía y las visiones de utópicos mundos. Sus obras más famosas se centran en tres temas principales: La exploración celestial, Galáctico ferrocarril y Cuentos estrellados. A Kagaya realmente le gusta el cielo nocturno con las estrellas y con frecuencia usa el color azul en su obra. Kagaya es más famoso en Estados Unidos del Norte que en Japón, sobre todo porque tiene un occidental estilo. Sólo usa modelos de mujeres occidentales porque afirma que son más altas que las mujeres japonesas.
  Kagaya lanzó un DVD el 23 de febrero de 2007, llamado Fantasy Ferrocarril en las Estrellas (銀河鉄道の夜), con Kenji Miyazawa. El DVD incluye la historia de un niño soñando con viajar en tren a través de la Vía Láctea. Hay una exposición de sus obras en Canadá y en 2008 hizo otra exposición en Corea del Sur. 

Os dejo un vídeo de sus pinturas en las que mezcla un mundo onírico lleno de color y luminosidad.