lunes, 8 de octubre de 2018

No les juzgues

Qué difícil es comprender la mente humana. Es uno de los grandes enigmas imposibles de descifrar, el gran éxito y el gran fracaso de la psiquiatría. En este gran valle mezcla de lucha, grandeza, miseria, sueños e ilusiones, quién entiende que haya mentes tan complejas que no quieran seguir adelante, que solo piensen en truncar su existencia, sin tener en cuenta que detrás dejan corazones destrozados y completamente deshechos. Nadie puede juzgar al suicida, siempre he pensado que en ese momento tan duro, hay dos vertientes: la valentía necesaria para dar el paso y la cobardía por no querer seguir luchando. Hasta se podría añadir el egoísmo por querer terminar con todo.
Pero quiénes somos para juzgarlos. De lo que no cabe duda es de que son mentes enfermas, débiles y atormentadas.

El otoño suele ser propicio. Hace dos días ha ocurrido en alguien allegado con sorpresa y con un dolor imposible describir.
Qué tremendamente difícil resulta aceptar que una vida termine así.




Vivo, detenida en la orilla de los sueños,
vivo en un instante,
el milagro del tiempo que se aleja y se aleja,
inexorable y eterno.
Desafiando su paso,
invento un mundo de soles y sombras.
Yo vivo en él,
en el furioso viento que silba en los abismos.
Y en ese otro, suave,
que murmura entre las ramas.
Vivo en el trueno que desata la tormenta
y en el destello fugaz de la estrella que cae.
Vivo en la mirada de todas las miradas,
en mi latido y en todos los latidos.
Vivo en la lluvia que derrama
la bóveda del infinito cielo.
En el andar cansado del anciano
y en el correr alegre de los niños.
Me uno a otras vidas
y vuelvo en otras vidas.
Vivo, pero desde ahora
cada día moriré un poco.



lunes, 1 de octubre de 2018

OCTUBRE


Se me mostraron hojas de otoño
cayendo de un árbol, y a continuación vi
un árbol desnudo y sin ninguna hoja.

Entonces oí estas palabras:

No te preocupes. La fuerza vital
está en el interior,
Y a partir de ahora borrará lo nuevo.
Has de saber que lo viejo tiene que morir
para que la vida se renueve.



Aquella noche de octubre salí al jardín entre calor y frío presintiendo el próximo color de la tierra. Encontrarme con ella dilataba mis pupilas, sabía que en la oscuridad se hace visible lo que la luz del día esconde. Tenía claro que los sueños se pasean por nuestro interior despejando todavía más la imaginación y entonces se hacen posibles cosas tan inverosímiles como respirar sin aire, dormir en una hoja o hacer malabares trepando por las veletas de las torres. Hasta es posible ponerse alas mágicas y de un soplo trasladarse a la nube más cercana, allá donde un albañil de ángel trabaja en su andamiaje para mostrarnos que hay otra vida.

Aquella noche dije adiós al verano y me agarré fuerte al árbol, que más que ramas tenía ya hilachos. Pronto estaría rodeado de niebla y no me importó porque me gusta la niebla, cuando es cercana siempre me parece que oculta algún dolor y si es alta, enturbia el ambiente con su bruma blanda y misteriosa regando la tierra con lluvia y no con llanto.
Aquella noche sentí el sabor amargo de no ver el mar, de no subir a la playa para mirar su oleaje verde, las gotas que antes mojaron mi cuerpo ahora salpicarán el manto de Dios.

Entró octubre a pasitos cortos. No te asomes a la ventana con tristeza, el otoño es una segunda primavera en la que cada hoja será una futura flor.
 Es curioso, no duerme nadie en el cielo, hay un panorama de ojos abiertos dándo la bienvenida al cambio de estación y aquí abajo se abren las mentes con deseos de escribir, mientras se saborea un café caliente.


Feliz Otoño
Feliz Octubre



domingo, 23 de septiembre de 2018

Burgos fue testigo.




De repente y sin poder controlarlo un sentimiento me hace llorar y lloro. ¿Por qué reprimir las lágrimas si el cuerpo te lo pide? Llorar libera el corazón más encogido, serena el alma más atormentada y despeja la mente más enfurecida. Las lágrimas son ríos de furia a veces y otras son aguas mansas que corren por nuestro rostro hasta desembocar en el alma. Me he dado cuenta de que los años y la experiencia te hacen fuerte, pero también te sensibilizan más en otros aspectos. Quizá sea porque eres consciente de que en la vida el destino no es el mismo para todos, hay quien nace con estrella y hay quien nace estrellado. A unos les cuesta un triunfo conseguir una cierta estabilidad, otros en cambio tienen el jamón colgando del techo desde que nacen. Es sabido que la suerte juega un papel importantísimo en este laberinto llamado vida.
Tuve suerte al conocerte aquel 15 de junio y hoy 23 de septiembre hace ya... no sé, tiempo, mucho tiempo que sigo a tu lado.  Por ello cuando el corazón me pida llorar, lloraré,  pero hoy será de alegría.

viernes, 21 de septiembre de 2018

DÍA MUNDIAL DEL ALZHEIMER


Dame tu mano. Déjame que te enseñe las flores, los patos del estanque y empujando tu silla, te lleve a pasear lentamente entre los árboles.
No puedes hablar, lo sé,  pero no importa, yo hablaré por ti.
No puedes reír, no importa, tus ojos brillarán al mirarme.
No puedes andar, no importa, yo te llevaré hasta las estrellas.
No sé si me entiendes, si me conoces, si sabes mi nombre, pero no importa, yo sí sé quien eres tú, mi querida madre.



martes, 4 de septiembre de 2018

Mañanas de Septiembre



Todos los meses tienen su encanto. Septiembre huele a frescura, sabe a uva madura y tiene color de atardeceres rojizos, de espigas doradas. Reminiscencias de mar y arena, de montañas y campos, dan paso a aromas de hogar y vida familiar más recogida.
Un paseo por sus mañanas cuando todavía el sol calienta, aunque el viento tienda a girar y comience el aviso del próximo cambio de estación, nos permite disfrutar de lo poco que queda del verano. Un estudiante repasa los últimos temas acelerado, el anciano fiel a su banco, lee el periódico mientras  tiemblan las páginas a la vez que sus manos, una pelota rueda hasta chocar con el puesto de los helados y alguien a quien adoro, pasea con orgullo un precioso cachorro.
Mañanas de Septiembre, un acorde de nubes suspende en el cielo, todo el azul del viejo estío presenta su belleza ante el fuego otoñal que va a nacer. Y más tarde, cuando el sol va cayendo, este cielo se torna gris y el suelo se vuelve rojo, y todo se convierte en un hermoso lienzo  pintado entre las hojas enredadas y el reflejo de la luna.
Septiembre, amigos, renueva la vida de los poetas y aligera la soledad del amante que en la distancia revive su desierto escuchando el nombre de su amada, mientras sentado en la bahía el viento golpea las rocas.
Dicen que en este mes ya no huele a flores y no es verdad, aún mustias pueden dar aroma a los setos y nos recuerdan que una vez más el ciclo se ha cumplido, cuando al morir caen de sus ramas y la propia Naturaleza las recoge para luego resucitarlas.
Es  una forma poética de ver septiembre, mi propia forma. Cambiar de mes y a la vez de estación me sugiere que es tiempo de renacer, de reencontrarse con tu propio yo y dejar que los sentidos se agudicen para ver más allá y disfrutar de todo lo que la nueva etapa nos va a ofrecer.


Mañanas de septiembre, gotas de brisa que apagan lentamente el fuego del verano.


viernes, 20 de julio de 2018

Un saludo.




No dejes a la vida sola, es fácil que se pierda entre tantos caminos distintos y tantas direcciones diferentes, marca tú el rumbo y déjale claro que en esta batalla no siempre gana el más fuerte sino aquel que desea seguir luchando, enséñale que el amor puede morir pero el recuerdo jamás.
Dile también que solo sobrevive el que persevera y no se rinde nunca, que por ella camina gente maravillosa que es capaz de bailar contigo bajo la lluvia y caminar a tu lado bajo la tormenta, que el destino une y separa a las personas, pero no existe ninguna fuerza que haga olvidar a los que por algún motivo nos hicieron felices.
No dejes a la vida sola, quizá ella no conozca los sueños, cuéntale al oído que en ellos podemos abrazar una lágrima, o sonreír a una flor, volar y pisar las nubes con los pies descalzos, amar y llenar el mar de corazones.




Un saludo desde la tranquilidad de los Picos de Europa, donde amanece con el sonido de los pájaros y anochece con el frescor de la montaña y el cielo lleno de estrellas. Y no hace calor !!!!!!!

domingo, 8 de julio de 2018

Noches de verano





Precioso anochecer de un verano más en este trayecto sin rumbo fijo, que es la Vida.

Noches serenas de verano, mientras el mar va dejando perdidas sus olas y permite contemplar la grandeza de un cielo solo iluminado por clavos de plata, que son las estrellas.

¿A quién no le gustaría robar una... solo una ?

Decía Antoine De Saint Exupery:

"¿Y de qué te sirve poseer las estrellas? -me sirve para ser rico- ¿y de qué te sirve ser rico? - me sirve, para comprar más estrellas."

No está bien robar estrellas, pertenecen al Universo, pero se pueden alquilar y ponerlas un nombre, cada uno el que quiera. Las miro y las miro y ya tengo echado el ojo a tres.

Buenas noches de verano .