lunes, 20 de mayo de 2019

No es tan difícil.





¡¡ Pssss pssss !!, ¡Eh, tú !, sí, es a ti, a ti que estás merodeando por los blogs y buscando algo que te interese o te divierta, a ti que escribes y que lees, que tienes poco tiempo y que a veces hasta te quedas dormido delante del teclado y miras luego al reloj sobresaltado como yo, y ya es madrugada.
Sí, a ti, amigo virtual, distante y desconocido, escritor de poemas, textos maravillosos y reflexivos, a ti, a quien me encantaría conocer, saludar y darte mi mano junto al más cálido de los abrazos.
Atiende un momento por favor:


Puedes tener defectos, vivir ansioso y estar irritado algunas veces, pero no te olvides de que tu vida es la mayor empresa del mundo. Solo tú puedes evitar que vaya en decadencia. Hay muchas personas que te precisan, admiran y te quieren.

Me gustaría recordarte que ser feliz no es tener un cielo sin tempestades, caminos sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones.
Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.
Ser feliz no es solo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza.
No es apenas conmemorar el suceso, sino aprender lecciones en los fracasos.

No es tener alegría con los aplausos, sino encontrar alegría en el anonimato.Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, incomprensiones y períodos de crisis. Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista de quien sabe viajar para dentro de su propio ser.
Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse
un actor de la propia historia.Es atravesar desiertos y ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma.

Es agradecer a Dios cada mañana por el milagro de la vida.
Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos.

Es tener coraje para oír un NO.
Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta.

Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple que vive dentro de cada uno de nosotros. 


Es tener madurez para decir "me equivoqué".
Es tener la osadía para decir "perdóname".
Es tener sensibilidad para expresar "te necesito".
Es tener capacidad de decir por encima de todo,
 "te amo".


No es tan difícil...

Muchas veces pienso que la vida es un jardín de oportunidades, en el que podemos sembrar toda clase de alegrías, usar las lágrimas para regar la tolerancia, usar los fallos para esculpir la serenidad y usar los obstáculos para abrir nuevos regueros de inteligencia.
No desistas de ser feliz porque la vida es un espectáculo imperdible.

Todo esto que parece tan complicado mi padre lo resumía en pocas palabras:
"No es más feliz quien más posee, sino quien menos necesita.".

Airblue. Publicado en 2016.


martes, 14 de mayo de 2019

Madrid en fiestas.







Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.

Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejao la vida en sus rincones
pongamos que hablo de Madrid, de Madrid.

Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir,
el mar dentro de un vaso de ginebra
pongamos que hablo de Madrid, de Madrid.

Los pájaros visitan al psiquiatra,
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte pasa en ambulancias blancas
pongamos que hablo de Madrid, de Madrid.

El Sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir
hay una jeringuilla en el lavabo
pongamos que hablo de Madrid, de Madrid.

Cuando la muerte venga a visitarme
que me lleven al sur donde nací
aquí no queda sitio para nadie
pongamos que hablo de Madrid, de Madrid,
de Madrid,
de Madrid.



La canción es de Joaquín Sabina. Después Antonio Flores también hizo su versión. Las dos preciosas. 


Dicen que de Madrid al cielo, pero dejando un agujero para seguir viéndola.
Un pequeño homenaje a la ciudad que me acogió siendo estudiante y donde se ha fraguado todo lo que tengo y soy.

domingo, 5 de mayo de 2019

MADRE ...

Y llega un día que te escuchas hablando como ella, cocinando como ella, retando como ella, cantando como ella, enseñando como ella, bailando como ella, escribiendo como ella, llorando como ella.
Y llega un día que esos zapatos gigantes que tanto te probaste te quedan estupendos y puedes recorrer su huella.
Y con cada paso vas entendiendo todo lo que alguna vez criticaste.
Y entiendes los límites, los retos, los enojos, las preocupaciones, los miedos.
Y agradeces que estuvo ahí, acompañándote de cerca, cuidando, vigilando.
Y valoras sus desvelos, sus sacrificios, su tiempo.
Llega un día que te miras al espejo y la ves.
Porque unos meses estuvimos en ella pero ella siempre va a estar dentro nuestro.
Feliz Día de la madre!!!!!! 

miércoles, 1 de mayo de 2019

Las ventanas del alma




Cuántas veces me acuerdo de ti ... subías las persianas hasta arriba y entrabas en aquel cuarto lleno de libros, donde leía siempre con música de fondo y con luz tenue hasta caer la tarde. Ni me enteraba de la oscuridad, apenas los últimos rayos de sol caían, con encender la pequeña lamparita era suficiente. "Cuida tus ojos, cuídalos como si fueran diamantes"-decías.

¡Qué verdad más grande!, entonces era una adolescente con una vista de lince, jamás se me ocurrió pensar que los años y la imprudencia llegarían a pasarme factura. Y más tarde vinieron tiempos peores. Estudiar con una linterna escondida entre las sábanas las protuberancias, sínfisis, oquedades y demás descripciones de la anatomía de los huesos humanos, estaba a la orden del día. Así noches y noches en aquella residencia de estudiantes, cuando la ocurrente directora apagaba las luces apretando el botoncito que dejaba toda la planta a oscuras. Y al día siguiente ¡examen!, qué error tan incomprensible como cruel. Prefiero no recordar lo que debieron sufrir mis ojos en aquellos años.

Cierto es que el tiempo no pasa en vano y que los problemas circulatorios de la vista y sobre todo la presbicia (vista cansada), son más comunes en las mujeres a partir de los 40 -45 años. Por genética, factores hereditarios y cambios hormonales el sexo femenino gana la carrera y suele ser el primero en entrar en el campo de la óptica y usar las primeras lentes. Por supuesto estoy hablando en términos generales sin tener en cuenta los múltiples problemas incluso congénitos, como la miopía por ejemplo, en los que ni cuenta el sexo ni la edad.


Dos ojos para toda la vida, una frase que desde hace tiempo se utiliza para concienciarnos de lo importante que es su cuidado, un tesoro que solo valoramos de verdad cuando lo perdemos o nos vemos mermados, aunque solo sea por un principio de presbicia que ya comienza a esclavizarnos y nos alerta de que nuestra vista está cansada y pronto dependeremos de unas lentes para el resto de nuestra vida. ¡Qué le vamos a hacer!, los años no perdonan y todo, absolutamente todo se gasta.

Los ojos, también llamados las ventanas del alma, además de albergar el sentido de la vista, son una de las principales vías de comunicación del ser humano. A través de la mirada expresamos emociones, pensamientos e intenciones de manera inconsciente que, a veces, incluso contradicen lo que decimos con palabras. Para expresar sus pensamientos, el ser humano utiliza los cinco sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto. A la hora de procesar los pensamientos no utilizamos todos los sentidos al mismo tiempo. Si queremos saber qué sentido se está utilizando o cómo se siente nuestro interlocutor, esto queda reflejado en la dirección en la que apuntan sus ojos. Aprender cómo procesa una persona sus pensamientos a través del lenguaje de sus ojos mejora nuestras habilidades de comunicación y, por tanto, nuestras habilidades sociales.

Cuando preguntamos algo a alguien, la dirección donde la persona orienta su mirada al responder nos aporta, explicado de una manera muy simple, la siguiente información:

- Si sus ojos miran hacia arriba, está visualizando la respuesta en forma de imagen.

- Si mueve los ojos en línea recta, a derecha o izquierda, está conectando con sonidos, bien sea creándolos mentalmente o recordando sonidos que ya conoce.

-Y si los ojos miran hacia abajo, la persona estará pensando en cosas emotivas o estableciendo un dialogo interior consigo misma.


Alguien muy importante para mí, decía siempre que a las personas se las conoce mirándolas a los ojos cuando conversas con ellas. Cuando alguien no te mira de frente, cuando baja su vista o la desvía hacia otra parte, es señal de timidez, incluso de falta de seguridad, pero también puede ser señal de falsedad o poca sinceridad. Los músculos de los ojos son capaces de detectar hasta si una sonrisa es verdadera o fingida.

Afortunadamente en el campo de la Oftalmología se ha avanzado muchísimo. Lentes graduadas mono focales, lentes progresivas, que permiten la visión de cerca, lejos y distancia intermedia, lentes de contacto o lentillas, que se colocan sobre la córnea y que las hay blandas, desechables, como solución a problemas astigmáticos, cosméticas de diferentes colores, rígidas y permeables.


En cirugía, la utilización del láser ha sido y sigue siendo el tratamiento más importante y avanzado para la corrección de : La Miopía: Desde 0,5 a 10 dioptrías Hipermetropía: De 0,5 a 5 dioptrías Astigmatismo: De 0,5 a 5 dioptrías. Actualmente es el tratamiento más importante con el que contamos aunque de momento resulte bastante caro.


Pero seguro que muchas veces os habéis preguntado lo que significan términos tan generales como Dioptría, Retina, Cristalino, Córnea, Pupila y Nervio óptico. Y las lesiones más comunes de la vista como Miopía, Hipermetropía, Afaquia, Glaucoma, Astigmatismo, Presbicia y Catarata.

Pues vamos con ello:

Dioptría: Unidad de medida de la lente.

Retina: Película sensible de ojo donde se forman las imágenes de los objetos.

Cristalino: Elemento del ojo situado detrás de la pupila a través del cual convergen los rayos luminosos sobre la retina.

Córnea: Lente transparente y elástica. Su capacidad para hacer converger la luz es la mayor de todas las estructuras y medios ópticos oculares.

Pupila: Abertura o diafragma que regula la entrada de la luz en el ojo.

Nervio óptico: Por donde pasan los estímulos nerviosos hasta el cerebro y donde se fusionan las imágenes de cada ojo construyendo la realidad percibida.


Una persona con Miopía tiene dificultades para enfocar bien los objetos lejanos.




Un adulto con hipermetropía alta tendrá visión borrosa, especialmente para las cosas cercanas. Si la hipermetropía es baja podrá ver bien de lejos aunque con un esfuerzo constante (gracias a que el cristalino puede aumentar su poder convergente - fenómeno conocido como acomodación).

Afaquia: Carencia de cristalino, desde el nacimiento o por operación de catarata

Glaucoma: Afección por el aumento de la presión intraocular.

Astigmatismo: Defecto en el ojo que consiste en una deformación o imprecisión de las imágenes por el alargamiento producido en una dirección, debido a que no son igualmente refringentes en la dirección de todos sus diámetros.

Presbicia: O vista cansada. Es una hipermetropía debido al cansancio de los músculos ciliares del ojo.

Catarata: Opacidad total o parcial del cristalino, de su cápsula o de ambos. Puede ser debida a la edad, enfermedad, fuertes miopías, exposición a la luz ultravioleta o simplemente hereditaria.


Quiero hacer hincapié en la importancia de la RETINA.  La retina vendría a ser al ojo lo que la película a una cámara de fotos. Cuando la luz enfoca sobre ella, la estimula y forma una imagen que se envía al cerebro, a través del nervio óptico, donde se revela la fotografía.

En la retina hay dos partes fundamentales:

  • La mácula, o parte central, que nos permite la visión con mayor detalle.
  • La retina periférica, que ofrece una imagen menos definida.

Los vasos sanguíneos se encargan de nutrirla y se distribuyen por ella. Cualquier alteración de la retina, especialmente de la mácula, puede deteriorar gravemente la visión.


La entrada es del 24 /4/2014. aprovechando que he tenido una revisión, me ha parecido oportuno reeditarla.
Gracias por leerme, espero que os haya sido útil esta somera explicación.
Los ojos de mi hija encabezan la entrada.



miércoles, 24 de abril de 2019

Doble nostalgia.



Llueve fuerte sobre Madrid y seguro que las nubes parisinas siguen derramando lágrimas. Hoy leo que estaba prohibido fumar y los obreros no hicieron caso... irresponsabilidad en cualquier obra por pequeña que sea.
Tengo la mirada puesta en el cuadro que me trae una doble nostalgia. Mi padre pintó al óleo la catedral de Notre Dame, en un otoño precioso a la orilla del Sena.
Estando en Paris, saqué la foto y le gustó tanto que dejó su imagen en un lienzo para mi. Seguro que se llevaría un gran disgusto si supiera ahora lo que ha ocurrido con esa joya gótica, que por desgracia se ha quemado. Dicen que cinco años se tardará en reconstruir, pero ya nunca será lo mismo.  Además parece que peligran el resto de sus cimientos. Tres zonas de Notre Dame siguen frágiles y el riesgo de hundimiento de las bóvedas aún no se puede descartar.


Construida entre 1163 y 1245 en la Île de la Cité, la Catedral de Notre Dame de París es una de las catedrales góticas más antiguas del mundo. El nombre de la catedral significa Nuestra Señora y está dedicada a la Virgen María. En sus ocho siglos de historia, la Catedral de Notre Dame ha sido reformada en varias ocasiones, siendo la más importante la de mediados del siglo XIX. A lo largo de estos años se sustituyeron los arbotantes, se insertó el rosetón sur, se reformaron las capillas y se añadieron estatuas. En Notre Dame se han celebrado importantes acontecimientos, entre los que cabría destacar la coronación de Napoleón Bonaparte, la beatificación de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra.

Como entusiasta del arte me da muchísima pena lo ocurrido. Me queda la satisfacción de seguir viendo la aguja que hemos visto caer, gracias a la obra de mi progenitor y maestro.


  

lunes, 15 de abril de 2019

Claudican por temor





Hace ya tres años que dejé de visitar la residencia de la tercera edad. No sé por qué a estos centros se les ha bautizado con este nombre, cuando encuentras personas que rondando los cincuenta ya necesitan este tipo de atención. La temible dureza de depender de los demás no respeta edades. Es verdad que se viven más años, pero con peor calidad de vida.

María era preciosa, tenía la piel blanca y el pelo brillante, me llamó la atención sus collares, sus atrezos y su alegre atuendo, tánto que me quedé mirándola mientras esperaba la cena. ¡Guapa! -le dije- "No, guapa antes, hace tiempo... ahora con ciento un años ya no es posible"- ¡ Ciento un años!- y me señaló seguidamente a alguien que acababa de cumplir ciento tres.

"Vivir tánto y con la mente lúcida puede ser una suerte o no, según se mire. He visto partir a mis hijos, que es lo más doloroso que existe, he podido disfrutar de las muchas maravillas que la vida me brindaba y sin embargo ahora me doy cuenta de que no he sabido aprovecharlas, si pudiera me gustaría retroceder en el tiempo, aquel tiempo precioso que entonces dejé escapar".

Tenía razón María, la juventud te priva de valorar las pequeñas cosas de la vida precísamente por eso, porque la vitalidad de los pocos años no permite darles la importancia que tienen, se vive demasiado deprisa, unos procupados por el futuro, otros con la única intención de divertirse lo más posible y sin ninguna motivación. Por eso cuando uno llega a la edad otoñal, pretende con nostalgia recuperar lo perdido y vivir más despacio sin desperdiciar nada, por nimio que sea. Pero... ¿se consigue?.




Después de estas reflexiones no dejo de pensar en lo que ha ocurrido en una residencia de la tercera edad muy conocida en Madrid. Tres empleados detenidos por malos tratos físicos y psicológicos a los residentes, por fin después de tres años sin haber podido demostrar nadie esta inhumana actitud y gracias a una grabación del hijo de una de las víctimas. ¡Qué  desgraciados y qué malos profesionales!, pero he visto tantas cosas que no me extraña nada. En mi caso fueron también tres años de lucha con un personal impresentable, suficiente para no dudar más de la palabra de un familiar que por suerte podía expresarse.
Los pacientes claudican por temor a represalias, las víctimas callan y los verdugos, en ocasiones, ni saben que lo son. El miedo, la vergüenza y la culpa son los pilares que sostienen el silencio de los ancianos maltratados. Y a ello se une una sensación de fracaso cuando se preguntan qué han hecho mal en la familia para llegar a esto. Los vínculos afectivos con el maltratador y el pánico a la soledad son determinantes y son los que inclinan el fiel de la balanza en favor del silencio. Tras más de 30 años de experiencia en la lucha contra el maltrato a ancianos, los psicólogos aseguran que muchos familiares y cuidadores no son conscientes de las vejaciones a las que someten a sus mayores. Desde la puesta en marcha de la Ley de Dependencia, se han detectado necesidades y situaciones de malas prácticas en el cuidado diario de los ancianos.
¿ Se hacen sin mala intención ?, no pondría la mano en el fuego,  porque están ahí y son negligencias.  Aunque algunos expertos hablan de víctimas generalmente mayores de 75 años,  se niegan a limitar el rango de edad. Apuntan que hay más mujeres que hombres, aunque lo atribuyen, para mayor indignación, a que ellas también sufren además la violencia de género. Por otra parte añaden que, en muchos casos, “las víctimas son padres de hijos con algún tipo de trastorno mental o adicción a ciertas sustancias. Los ancianos maltratados son, según los psicólogos, personas “muy vulnerables a nivel psicológico, físico y, sobre todo, cognitivo”.  

Los expertos avisan de que aumentan los abusos sobre las personas mayores. El maltrato físico es fácil de descubrir, pero el psicológico es el más extendido. Por desgracia el sistema penal es blando cuando juzga la vejación a un mayor.
La dureza del tema me hace sentir rabia e impotencia además de una grandísima pena. Si los cuidadores no sirven, porque se necesita mucha paciencia y humanidad, que dejen el puesto a quienes tienen una verdadera vocación y encima están en paro.

Por lo que a mí respecta cerraría la residencia de Los Nogales sin ninguna duda. Eso como mínimo.

jueves, 4 de abril de 2019

Hoy toca salud.




No sé si os habéis parado a pensar cuantas personas son víctimas de algo que la mayoría de las veces, o pasa desapercibido o no se le da la importancia debida,  pero puedo asegurar que es un mal que llega a mediatizar la vida hasta el punto de convertirse en una obsesión crónica y muy desagradable.
Me refiero a la Hipocondria.

El término procede del griego, hipocondrio: región epigástrica situada debajo de las costillas falsas, donde se suponía que se localizaba el problema. Pensaban que el mal comenzaba ahí.

Muchos famosos del pasado -y del presente- han sido, o son, ilustres hipocondríacos: Kant, Darwin, Allan Poe o Woody Allen.

Es un trastorno mental incluido en el manual de diagnóstico DSM-IV, ( Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders ), en español Manual diagnóstico y estadística de los trastornos mentales) que se describe como el miedo a tener o la convicción de padecer una enfermedad grave a partir de los síntomas observados por el propio enfermo, en el que la preocupación persiste a pesar de la realización de pruebas objetivas por prescripción médica y que provoca un deterioro social, personal, laboral y general en la persona enferma.


La interpretación de cualquier signo corporal como algo negativo desencadena esta patología. Los que la padecen piensan que un lunar es un cáncer de piel, que una jaqueca es un tumor cerebral o que la alteración del ritmo intestinal es una grave enfermedad de colon. Cuando acuden al médico y éste les explica que no es así, no se lo creen y siempre piensan que no les entienden o que se han equivocado porque ellos "saben que tienen algo". Existe también el caso contrario, en el que los afectados no van al médico porque (piensan) "me van a encontrar una enfermedad " y los que no se medican porque "los medicamentos tienen efectos adversos". 

Epidemiológicamente se ha demostrado que hasta un 70% de la población padece en algún momento de su vida síntomas relacionados con esta patología. Es más frecuente en hombres y en la edad adulta, aunque puede originarse tras un proceso traumático en la infancia por la enfermedad de un familiar cercano. Además, la prevalencia y gravedad de la patología se incrementan con la edad y con los problemas de salud, tanto propios como de las personas que les rodean. También se relaciona con el ambiente familiar, pues la interpretación negativa de los signos corporales leves se transmite de unos miembros a otros.

El principal síntoma es la preocupación exagerada por la propia salud, teniendo controladas todas sus constantes vitales -pulso, tensión arterial o temperatura corporal, por ejemplo- y las situaciones habituales de su vida: digestiones, horarios de descanso, etc. Se manifiesta con dolores en zonas diferentes del cuerpo (cabeza, abdomen, garganta, tórax, etc...), cansancio persistente, síndrome de colon irritable, taquicardia, dolor precordial, vértigos, mareos, visión de moscas volantes, alteraciones del sueño, etc. La persona se sugestiona con su "enfermedad" y considera que sus molestias -por ejemplo, una mala digestión- son el inicio de una grave patología. Su vida se reduce a cuidarse obsesívamente, renunciando a cualquier alteración del ritmo normal para no "empeorar".

La actitud constantemente negativa ante la salud que adoptan como forma de vida, influye en su sistema inmunitario, que se debilita y los hace vulnerables, pudiendo padecer con mayor facilidad una enfermedad orgánica real. Son pacientes que circulan por distintos especialistas a los que van describiendo sus síntomas y, a medida que les hacen pruebas y les rebotan de uno a otro, se convencen más de la gravedad de su mal. Sufren realmente, por lo que deben ser tomados en serio y tratados adecuadamente. La familia debe ser paciente y ayudarlos hasta llegar al diagnóstico preciso.

La etiología (causas) de la hipocondría es muy variada, entre otras, las siguientes: recibir demasiada información alarmante sobre enfermedades. No soy partidaria de utilizar los medios de comunicación, como la televisión por ejemplo, para que los médicos den clase de medicina sin tener en cuenta que mucha gente es totalmente lega en los temas de salud, que pueden crear confusiones involuntarias pero importantes, o que se conviertan programas de radio en consultas médicas utilizando el teléfono o por vía e-mail. Siento decirlo pero no me parece nada acertado.

Otras causas : la educación excesivamente proteccionista, traumas relacionados con la enfermedad o la muerte, haber padecido síndromes graves durante la infancia, utilizar la enfermedad para llamar la atención de los demás o la interpretación incorrecta de síntomas.

El diagnóstico correcto es fundamental para evitarles sufrimientos, siendo lo primero descartar la existencia de una enfermedad física. Si el paciente no mejora tras la explicación del especialista y el problema persiste en el tiempo (unos 6 meses de cronicidad), debe estudiarse desde el punto de vista psicológico, excluyendo otras patologías de base. Hay que señalar que, a veces, la hipocondría es síntoma de una depresión endógena y puede llegar a conformar una verdadera paranoia si no es tratada.
La evolución es crónica, con fluctuaciones. Se calcula que un 5% de los pacientes se recuperan de forma plena y permanente, quedando el resto limitados para afrontar situaciones vitales complejas.


El tratamiento puede iniciarse con fármacos ansiolíticos -siempre bajo prescripción médica- para reducir la gran ansiedad que padecen, porque la padecen y mucho. Lo más adecuado es aplicar una terapia cognitivo-conductual para eliminar el miedo a la enfermedad y a la muerte, planteando mecanismos que les permitan enfrentarse a esas situaciones y a otras del futuro (muerte de un familiar, pérdida de trabajo, divorcio, etc...) que provocarían la recaída en su hipocondría. Estas terapias, bien aplicadas, mejoran la calidad de vida de los enfermos y de las personas que conviven con ellos, les permiten manejar bien la ansiedad y transformar las sensaciones negativas en positivas haciéndose menos sensibles a sus temores.


Atención especial merecen los niños. Cuando se quejan reiteradamente de dolor de barriga, molestias musculares o catarros y lo relacionan con el deseo de no ir al colegio, debemos pensar en una fobia escolar. Es necesario acudir al pediatra para que descarte la existencia de una patología orgánica y nos dé las pautas de actuación, entre las que se incluye acudir a un especialista que le ayude a superar esa fobia, evitando así que se transforme en hipocondría a medida que crece. El tratamiento debe basarse en la psicoterapia, no en la toma indiscriminada de fármacos.



Enfermos imaginarios en la cultura

El caso más conocido es el del personaje de Molière, descrito en su obra "El enfermo imaginario" (Le Malade imaginaire, 1666), pero existen numerosos ejemplos, ficticios y reales, de esta patología en la cultura y la historia.

El poeta español Carlos Barral describe en uno de sus poemas la raíz del problema hipocondríaco, el miedo, verdadero fundamento de esta patología:

"El miedo, tan extraño,
decrépito, infantil, peor que lo temido."


Una extendida leyenda sobre Marcel Proust le atribuye la creencia de que cada día era su último día, y el mismo Juan Ramón Jiménez creía que padecía locura.


Manuel de Falla dejó inacabada su última obra, "La Atlántida", basada en un poema de Jacinto Verdaguer, debido a las limitaciones que le ocasionaron sus numerosos episodios de hipocondría, se obligaba a largos rituales de lavado, hervía el agua de bebida y se automedicaba.
También existe constancia de actitudes similares en Charles Darwin. Pío Baroja que padeció de un cierto grado de hipocondría, en sus memorias pueden encontrarse numerosas referencias al descontento con su cuerpo, torpe y poco agraciado. Esa frustración o insatisfacción con el propio cuerpo parece ser otro factor trascendente en el desarrollo de la enfermedad.


Como ya hemos dicho, el tratamiento básico consiste en perder el miedo a la enfermedad y a la muerte. Muchas veces la propia angustia producida por el pensamiento de estar enfermo, como sensación desagradable e incontrolable, se convierte en el desencadenante de dicho miedo. Para conseguir la desaparición de estos temores, se emplea la desensibilización en la imaginación a situaciones temidas y evitadas, para que finalmente el paciente pueda acercarse a ellas sin angustia y sin miedo.
El paciente puede entonces comenzar a reinterpretar sus sensaciones corporales y sentir también aquellas que son agradables o neutras y su cuerpo deja de ser una fuente de dolor o temor y se puede convertir en un generador de placer y
confianza.




Ojalá llegue a ser fácil combatir la hipocondría. El hipocondriaco lo pasa realmente mal, la mayoría de las veces No sé si sabeis que existe lo que se llama "sindrome del estudiante de medicina", el cual pocos son los que se libran de sufrirlo durante el tiempo que dura el estudio y las prácticas de esta maravillosa profesión.

Una sonrisa es un modo económico para mejorar tu aspecto.




Dedicado a todos aquellos que han padecido y padecen esta sintomatología y perdonad mi extensión.