lunes, 11 de diciembre de 2017

Cuento de invierno


Me gustan poco los viajes, cada vez menos la verdad, cuando era pequeña y veía un billete de tren o de autobús me mareaba, me daban náuseas, totalmente psicológico pero quien ha sufrido los efectos del mareo lo entenderá muy bien; me ocurría siempre y lo curioso es que me he pasado la vida haciendo maletas. Está claro que con los años te acostumbras a todo y no hay duda que viajar es una buena manera de fomentar la cultura conociendo mundos diferentes.

Las calles siguen alfombradas de hojas caídas y mojadas, amarillentas, pardas y resbalosas. Como de costumbre por estas fechas hay que hacer un viaje obligado, así que con el mínimo equipaje voy a la estación de ferrocarril que tengo cerca, porque el tren del Otoño está a punto de llegar a su destino final. 
Me gustan los trenes antiguos, aquellas viejas locomotoras de vapor tenían su encanto, el sonido de la campana y del silbato, el humo que se formaba por la condensación, era como estar en las clásicas películas de la genial Agatha Christie. Pero el tren que espero nada tiene que ver, es un tren nuevo que no trae retraso nunca, llega siempre a tiempo y como es lógico vendrá envuelto en una neblina espesa, helada, los vagones adornados  elegantemente con carámbanos y traerá frío, mucho frío. Sí, lo habéis adivinado, se trata del tren llamado Invierno que va a entrar puntual en la estación de Diciembre.

Un viento gélido invade el ambiente cuando el tren llega al andén y los viajeros bien abrigados se preparan para recibirle. Prisas y más prisas por subir cuanto antes, qué nerviosa me pongo, siempre creo que lo voy a perder, otra manera más de angustiarme.
Subo al primer vagón, qué ambiente más helado, hasta en los asientos hay escarcha. Me acomodo como puedo cerca de la ventanilla, entonces alguien con ojos brillantes y una gran sonrisa aparece caminando por el estrecho pasillo y un sonido de cascabeles le acompaña. Es el espíritu de la Navidad -me dicen- viaja en el tiempo buscando las tradiciones perdidas, recuperando cánticos y tarjetas olvidadas, llevan en su capa colgada una pandereta de las de antes, aquellas de piel de oveja sin lana o de panza de burro.


Agradecería un buen café caliente, sin espuma, como siempre lo pido y casi nunca me lo sirven. Abro la puerta corredera y todo el personal sentado está absorto con el móvil, parece que ya la Navidad no les importa. 
Un tintineo de cristales suena a la vez que el traqueteo del tren. Al rato, un personaje de edad avanzada y apoyado en un bastón troquelado, entra en el recinto, lleva algo grabado que no distingo bien. En la cabeza un sombrero calado hasta las orejas, una bufanda raída y bajo los mitones agujereados asoman unos dedos largos y enjutos propios de la edad.
El buen hombre se acerca con paso torpe y ya puedo leer lo que tiene grabado en el bastón, es una fecha, 2017.
 
- ¿Molesto si me siento a su lado?.
- No, para nada caballero, hay asientos libres.

Está helado, las cejas blancas como la escarcha y un semblante triste y cansado. Pensé en hacerle alguna pregunta pero no hizo falta, enseguida se percató de mi mirada interrogante.

"Yo fui - dijo-
columna ardiente, luna de primavera,
mar dorado, ojos grandes.
Busqué lo que pensaba
viví como el amanecer en sueño lánguido
lo que pintaba el deseo en días adolescentes.
Canté, subí.
fui luz un día
pero arrastrado en la llama,
como un golpe de viento,
que deshace la sombra,
caí en lo negro.
En el mundo insaciable.
He sido"

Su tiempo se está agotando, ha subido al tren de Diciembre para despedirse y pasar el testigo al joven que viaja cargado con el grave peso de doce meses, 365 días, un nuevo año para todo el que quiera vivirlo llenándolo de ilusión, esperanza y sobre todo de sueños. 
 
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El poema está inspirado en un texto de Luis Cernuda.( Sevilla 1902).
Quizá este relato os parezca infantil, pero todos en esta época nos volvemos un poco niños.

Airblue.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Calentitas

Camina cuesta abajo el otoño, hasta ahora un suave otoño que invita a pasear por la ciudad y darte cuenta de lo rápido que pasa el tiempo. Las calles ya están adornadas con guirnaldas de luces anunciando la Navidad, todo preparado para el consumo que cada año se adelanta más. Por fin he visto castañeros en las esquinas y entradas de metro, sin pañuelo ni mitones como los de antes. Con la llegada del frío la gente compraba castañas y de paso se calentaban las manos, una estampa típica de otoño-invierno siempre agradable, aunque el progreso haya modernizado los puestos y ya no sean de carbón, las castañas se siguen comprando y además tienen muchas propiedades, pocas calorías y mucha fibra.
Solo podemos detener el tiempo en nuestra imaginación y es inevitable volver a aquellos años en los que por diez pesetas comprabas un cucurucho de papel de periódico lleno de castañas asadas, que después te dejaban las manos negras como el carbón. A la salida del cole, el puesto del puente de la ciudad que me vio crecer, se llenaba de gente esperando una nueva y caliente tanda de castañas.


A esta hora de la madrugada soy feliz recordando, nadie va a marcarme el tiempo de sueño, a nadie le importa si duermo o vigilo, entre otras cosas porque prefiero disfrutar de este callado silencio en el que todo parece detenerse. Siempre me ha gustado la noche, dicen que te embriaga en sueños imposibles y pasear por el mundo interior evadiéndose del mundo real es un lujo, sobre todo cuando el vaivén diario te permite pocas pausas. El cuerpo se relaja si el alma se serena y eso lo sabemos todos aunque a menudo se nos olvide.
Tampoco importa que me llamen soñadora, la experiencia me ha demostrado que soñar despierto es positivo y necesario, la memoria mejora y la empatía es más fuerte, beneficia la creatividad y ayuda a ser más eficiente. Soñar que consigues tus metas no hará que éstas se logren, sin embargo, te prepara para caminar hacia ellas.
Pero... qué metas, ¿existen de verdad metas en la madurez de la vida? lo que íbamos a ser, ya lo somos y lo que no íbamos a ser, no lo fuimos… ni lo seremos. En mis sueños veo este tranquilo período de transición, este suave equinoccio, como una etapa en la cual el barco ha dejado de navegar en el abierto y tormentoso océano y entra en la seguridad placentera de una grande y tranquila bahía. Pensamientos y reflexiones para liberar tensiones, aunque el recuerdo te produzca un nudo en la garganta.
Pequeñas cosas, como un simple puesto de castañas te hacen ver la belleza de la vida, es una suerte poder contemplarla día a día, minuto a minuto y ahora tengo que hacer mención a mi amigo Manolo, estando en una residencia está viendo un mundo diferente, pero cuenta con los ojos del corazón, con ellos puede seguir disfrutando de aquellas anécdotas que contaba.
 Hay muchas pequeñas cosas que con los años he recogido para guardarlas bajo llave, cosas que he hecho mías y que quizá me las he apropiado indebidamente:

El nacimiento de una flor, el brillo del sol, amanecer en el mar, el olor de mi infancia.
La lluvia que cae, el azul del mar, unas manos que se abren sin tener nada que dar, porque ya todo lo han dado.
La sonrisa tuya, la paz de un niño durmiendo, la inocencia.
Las caricias de una madre, las lágrimas del huérfano, la salud de un cuerpo y el placer de haberlo creado.

Éstas son las pequeñas cosas que llenan mi vida. Ah! y el aroma a castañas recién tostadas junto a la chimenea.





lunes, 20 de noviembre de 2017

La blanca silueta

El día 19 de noviembre, este blog cumplió once años. Muchos son los que han dejado de visitarle, muy pocos son fieles desde el principio, pero mientras haya uno, tan solo uno de los lectores que deje su huella, este Aire Azul seguirá soplando.

Os dejo una de mis primeros escritos. Para algunos es ya conocido, para otros quizá no.

LA BLANCA SILUETA.





Estaba allí, sentada en la bahía, muchacha de mirada fría y ojos penetrantes. Tenía el rostro helado, la tez demasiado pálida y la ropa  mojada por las saltarinas gotas que el mar regalaba.  Quieta y pensativa miraba a lo lejos, apartando de vez en cuando los bucles de un cabello alborotado por la brisa. Tenía la piel blanca como la espuma. Pensé en acercarme más a ella pero el revoloteo del viento no me permitía fijar bien la vista; llevaba mi caballete de tosca madera y los enseres de pintura que pesaban demasiado, y opté mejor por quedarme quieta, en silencio, observando su silueta entre las pequeñas dunas que se habían formado durante la noche.

¿Quién será?- me preguntaba- parece una diosa, o quizá una hermosa sirena de esas que dicen los cuentos que viven en el mar. No había ninguna manera de averiguarlo, así que sin más conjeturas me dispuse a montar mis aparejos para pintar aquella enigmática belleza. Preparé un lienzo de los mejores y lo sujeté como pude al bastidor. Mi primera intención sería poner algo de color en sus mejillas y más brillo en los ojos. Con la ayuda de un pincel todo es posible.
Los pinceles hacen maravillas, pueden iluminar las tinieblas de la noche y en cambio llenar de sombras la claridad del día, de cada rayo de sol colgar una estrella y cambiar a capricho los colores del  arco iris. El pincel es como la pluma de un escritor, como la musa del poeta, o el pentagrama del compositor. Joan Miró decía que "El color de una simple línea pintada con el pincel puede llevar a la libertad y a la felicidad."


  Tomando entonces el bastidor, comencé a dibujar la frágil silueta en el lienzo. Mientras perfilaba  el boceto el lápiz se deslizaba a una velocidad increíble y los tonos se difuminaban sin esfuerzo. Casi sin darme cuenta tenía ya su perfil perfectamente delineado y los colores se habían mezclado al ritmo de un baile. Me sorprendió la facilidad con que se plasmaba su imagen. El tono rosado de sus mejillas cambió la expresión fría de aquel rostro y el azul intenso que había dado a su mirada, reflejaba el tono del mismísimo mar. Me quedé un instante contemplando mi obra, pero solo un momento, porque algo inexplicable ocurrió. La mujer que yo había dibujado en el cuadro desapareció de repente, el lienzo estaba completamente blanco, el dibujo se había borrado como si una ráfaga de brisa hubiera barrido hasta los más diminutos trazos.

Sorprendida levanté la vista para ver si la señora seguía allí y allí estaba, quieta y con una leve mueca sonriente. Entonces me atreví a acercarme a ella un tanto aturdida y confusa.
- No comprendo qué ha sucedido ... dibujé tu imagen y se borró . No es posible que el viento haya arrasado la pintura y el agua del mar ni siquiera llega hasta aquí - .
Por fin unas palabras con voz dulce y suave pude escuchar mientras se acercaba lentamente hacia mí: 
-" Nada ha entorpecido tu obra, cierto es que el aire sopla fuerte y la brisa enerva el oleaje, pero ¿no sabes que nadie puede pintar el ALMA?".

Después de aquella frase me quedé sin palabras y de nuevo volví a mirar al acantilado. Esta vez no estaba, había desaparecido de la bahía, la blanca muchacha se había esfumado como la espuma.
Estuve un largo rato sentada en las rocas, quizá dormida , quizá soñando, no lo sé... no puedo explicarlo, desde ese día sé que no es posible pintar el ALMA, sin embargo mis ojos lo vieron, estoy segura de que por unos instantes tuve la oportunidad de dibujar la frágil silueta del ALMA, de mi propia ALMA o tal vez la de cualquiera de ustedes.

Muchas gracias a todos y a mi amigo Genin, fiel seguidor desde el principio.




 

jueves, 16 de noviembre de 2017

أبو عبد الله محمد بن موسى

Le preguntaron al gran matemático árabe Al-khwarizmi ( حساب الجبر و المقابلة) sobre el valor del ser humano, y éste respondió:

"Si tiene ética, entonces su valor es = 1.
Si además es inteligente, agréguele un cero y su valor será igual a 10.

Si también es rico, súmele otro 0 y será = 100.

Sí por encima de todo eso es además una bella persona, agréguele otro 0 y su valor será =  1.000.

Pero, si pierde el 1, que corresponde a la ética, perderá todo su valor pues solamente le quedarán los ceros.

 
Así de sencillo: sin valores éticos ni principios sólidos no queda nada, solamente delincuentes corruptos y malas personas."


Matemático, astrónomo y geógrafo. Debemos a su nombre y al de su obra principal, nuestras palabras álgebra, guarismos y algoritmo. De hecho, es considerado como el padre del álgebra y como el introductor de nuestro sistema de numeración denominado Arábigo.

Ahí queda eso...



 

jueves, 9 de noviembre de 2017

Paseando entre cipreses


Noviembre se alza entre cielos de piedra y un sol tempranero que se apaga pronto al acortarse los días. La luz se esconde entre ellos, vuelven los duendes en la negrura y comienzan a vestirse las noches de bruma.
 Hace poco olía a flores, ahora lucen frondosas en las tumbas para morir en breve. Hace nada la luna desalojaba sombras y bajo un azul naciente, amanecía. Los cuerpos despertaban alegres, listos para seguir el viaje de la vida.
En noviembre no huele a nada. La luna extiende su túnica para protegerse de la humedad que del suelo emana. Los esqueletos de los árboles esperan ansiosos la lluvia y la noche va cayendo en un ligero vapor de ceniza.
Ayer caminé entre cipreses, y mirando hacia arriba, veía en el cielo los guiños de las madrugadas de mis desconciertos, parece que vuelan legiones de místicos ángeles con olor a incienso.
Ayer olía a crisantemos y sentí escuchar a lo lejos la potente voz del Tenorio.

Feliz noviembre amigos.

viernes, 3 de noviembre de 2017

El poder del ahora




Muchas veces durante el tiempo que llevo escribiendo en este blog, he hecho alusión a temas relacionados con la mente y siempre repito lo mismo, que puede llegar a ser el peor enemigo del ser humano, debido a la fuerza y al poder que ejerce sobre nosotros. La expresión en el latín clásico "Mens sana in corpore sano", cuya traducción es " Una mente sana en un cuerpo sano", está extraída de uno de los poemas satíricos escritos por el autor romano Décimo Junio Juvenal, entre los siglos I y II d. Cristo.
Concretamente pertenece a la Sátira X (línea 356) en el que la frase entera dice:
‘Orandum est ut sit mens sana in corpore sano’
(Debemos orar por una mente sana en un cuerpo sano)
Mantener el equilibrio perfecto entre cuerpo y mente podría compararse al acierto de conseguir el bienestar y la felicidad durante toda nuestra vida. El momento presente a veces es desagradable, inaceptable y horrible. Es como es.
Si te fijas, tu mente le pone una etiqueta y en este proceso de etiquetar, ese continuo juicio, nos crea dolor e infelicidad.
Estamos en tiempo de reflexión, el calendario nos recuerda lo efímera que es la vida dedicando unas fechas donde la muerte es la principal protagonista. No hay que tener miedo a morir, sólo hay que saber aprovechar la vida manteniendo un cuerpo cuidado y una mente bien clara, sin velos que la oscurezcan. Es importante observar la mecánica de ésta y sus patrones de resistencia, para poder permitir que el momento presente sea. Se trata de lograr sentirnos internamente libres de todas las condiciones externas, y probar el estado de verdadera paz interna. Después observar qué ocurre, y actuar si es posible y necesario.
Aceptar y después actuar. Aceptemos cualquier cosa que contenga el momento presente y trabajemos a favor de ese momento, no contra él. Hagamos del presente nuestro amigo y aliado, no nuestro enemigo. Cierto es que si lo logramos podríamos transformar nuestra vida.
Un ejemplo sería el dolor que sufrimos de niños, este dolor acumulado es un campo de energía negativa que se aloja en ambas partes. Se conoce por cuerpo-dolor emocional. Todos hemos padecido alguna vez dolor emocional. Si lo has sentido ¿cómo lo has solucionado?. Muchas son las personas que acuden a un psicólogo cuando ellas mismas no pueden con ello, pero es importante hacer un esfuerzo por poder solventar nuestros problemas nosotros mismos. No hay mejor psicólogo que uno mismo.


Igual esta entrada os parece un poco complicada, o un tanto liviana, voy a resumir:
Enfoquemos la atención en lo que sentimos dentro de nosotros. Identifiquemos el cuerpo-dolor, lo que nos hace daño, y aceptemos que está ahí. No pensemos en él, ni juzguemos ni analicemos. Solo hay que mantenerse en el presente, ser capaces de estar alerta, observar lo que sentimos por dentro en lugar de vernos arrastrados por ello. Un intenso ejercicio espiritual que permite una rápida transmutación de todos los dolores del pasado.

La entrada está basada en el libro "El poder del ahora" de Eckhart Tolle.
Una respuesta a la urgente necesidad de nuestro tiempo: la transformación de la consciencia y la aparición de una humanidad más iluminada.
Difícil pero no imposible.

Airblue


jueves, 12 de octubre de 2017

Leonid Afremov



Estoy dudando si de verdad estamos en otoño. No es normal un tiempo así en las fechas que estamos. No, si ya lo dijeron los pronósticos, que no suelen acertar la mayoría de las veces, a pesar de los modernos aparatos que hay en la actualidad, pero esta vez han dado en la diana: el otoño será más cálido y seco y esto claro, tiene sus pros y sus contras. La temperatura influye muchísimo en el estado de ánimo; los que gustan del sol y el calor, estarán encantados del buen tiempo y tendrán hasta más energías. La depresión otoñal se retrasa aunque los días sean más cortos y las noches más largas.
Expertos de la organización especialista en trastornos mentales, afirman que durante el otoño las personas comienzan a presentar tristeza y apatía diaria, debido a la reducción de horas de luz y la llegada del frío.
 La explicación es sencilla: Cuando oscurece el cerebro libera melatonina, hormona que participa en la generación del sueño y disminuye el nivel de serotonina, neurotransmisor fundamental para tener buen humor, por lo que al no haber suficiente iluminación natural durante los días otoñales, las personas pueden sentir somnolencia todo el día y pueden estar irritables.
Los contras? los cambios bruscos de temperatura que activan los virus y comienzan los largos catarros. Frescor mañanero y calor que a mediodía nos hace despojar de las prendas, que por salir temprano de casa nos vemos obligados a poner.
Y como hay gustos para todo, yo prefiero un  octubre con ropa de entretiempo y si hay que desempolvar el paraguas para recibir a la lluvia, bendita sea que va haciendo falta.

No nos vamos a librar de los típicos días otoñales, la naturaleza pronto pasará factura. Mientras tanto os dejo unas imágenes preciosas del artista que sabe pintar el otoño y la lluvia como nadie y lo hace sólo usando una espátula.
Conseguir el efecto lluvia no es fácil, brillo y reflejos son el ensamble perfecto para que el agua y la luz den sensación de alegría, de una luminosidad ocre casi real.

Leonid Afremov es un pintor nacido en la ciudad bielorrusa de Vitebsk, en el año 1955. Sus pinturas generalmente son paisajes y figuras coloreados vívidamente; usualmente pintados mediante espátula y pintura al óleo. Se graduó en la Escuela de Arte de Vitebsk, fundada por Marc Chagall en 1921 quien tuvo notables personalidades como Kazimir Malevich y Wassily Kandinsky. En 1990 cuando descubrió que sólo la propaganda comunista se vendería en la Unión Soviética, Afremov se mudó a Israel. Al cabo de dos semanas, encontró un trabajo en una agencia de publicidad pintando carteles, pero en las vísperas de una exhibición, su estudio fue destruido por vándalos. Después que su galería de arte fuera destruida por judíos ortodoxos, se mudó a los Estados Unidos.

Leonid comenta sobre su trabajo: "He intentado diferentes técnicas durante mi carrera, pero sobre todo me enamoré de la pintura al óleo con espátula. Cada obra de arte es el resultado de un largo proceso, cada lienzo nace de mi búsqueda creativa, cada cuadro está lleno de mi mundo interior. Cada uno de ellos posee impregnado diferentes estados de ánimo, colores y emociones...
Me gusta expresar la belleza, la armonía y el espíritu de este mundo en mis pinturas. Mi corazón está completamente abierto al arte, por lo tanto, me gusta la creación de bellas pinturas inspiradas desde el fondo de mi alma. Cada una de mis obras de arte refleja mis sentimientos, la pasión por la sensibilidad, y la música de mi alma. El verdadero arte está vivo e inspirado en la humanidad. Creo que el arte nos ayuda a ser libres de la agresión y la depresión... Actualmente soy conocido en todo el mundo."

Vendrá pronto el tiempo otoñal y con una buena dieta sin excesos ni privaciones y una actitud positiva el otoño dejará de ser, según algunos, la estación nostálgica del año.

A todo a quien el otoño le parece triste.

lunes, 25 de septiembre de 2017

No comprendo.



Qué está pasando en este mundo, en este planeta, en esta sociedad donde cada vez es más difícil llevar una vida tranquila. Dicen que el mirar atrás no sirve para nada, que hay que dejar el pasado anclado en el tiempo, la historia tiene su momento y al día siguiente ya se ha convertido en recuerdo. No digo que estas teorías no sean razonables, sí digo en cambio que ante un mundo tan distinto no es fácil eludir la añoranza.
Qué está pasando. Ayer daban la noticia de un bebé abandonado en un contenedor de basura, con el cordón umbilical todavía colgando. Lo encontró un indigente que rebuscando vio una mantita que se movía y gemía. Dios mío, cómo es posible, qué mente trastornada permite que una madre o padre sea capaz de hacer algo tan tremendo y marcharse sin que la angustia les estruje el corazón, aunque de momento su cerebro les haya dejado completamente ciegos.
Yo no lo llamo abandono, arrojar a la basura un ser indefenso y lleno de vida
 tiene otro nombre terrible, crimen, asesinato. Ante tan cruel acción se me nublan los ojos y me duele el alma cuando pienso cuántas parejas, cuántas mujeres, darían lo que fuera por ser madres, su propia vida incluso y sin embargo tienen que aceptar no conocer la más hermosa experiencia que por ser mujer nos regala la naturaleza.
Sé de lo que hablo, conozco lo que es enjugar esas perlas llamadas lágrimas, esa soledad impuesta por una maldita enfermedad que tarda en manifestarse. A ti, mujer, donde quiera que estés y sea cual sea el motivo, no tienes excusa y no te perdonaría jamás si te tuviera delante.

No hay nada que impacte más a las personas, que saber de un abandono infantil, sea cual fuere la forma en que este se ejecute. En el imaginario social la mano se levanta ineludiblemente para cuestionar a esa mujer que no pudo asumir su función de madre.
Una frase del doctor Atilio Álvarez, emitida en un seminario de especialización sobre adopciones, decía que “el abandono es un aborto a término”. De esta manera él aludía a formas de violencia, puesto que tanto en el abandono como en el aborto, este ser es arrancado o expulsado de la continencia materna.
Es necesario entonces que se sepan y se analicen los motivos de estos comportamientos, como también que demos a conocer todas las consecuencias que estos conllevan para los niños implicados.
Un niño puede ser abandonado físicamente o emocionalmente, cuidado con negligencia hasta ser golpeado, abusado, violado o víctima del incesto.

La gran cantidad de niños huérfanos, carentes de una familia,  tiene que ver en primer lugar con nuestras grandes catástrofes mundiales provocadas por el mismo hombre, como las diversas contiendas bélicas y las hambrunas. En segundo término las catástrofes naturales como las erupciones volcánicas, los terremotos, los huracanes, las inundaciones y las epidemias.
Otra fuente determinante de la orfandad es el abandono voluntario de niños por parte de sus padres, su madre o toda su familia. Estos abandonos se producen por situaciones desgraciadas vinculadas en mayor frecuencia con la madre gestante, la genitora, como puede ser su fallecimiento, una salud muy quebrantada, la imposibilidad socio afectiva de criarlo por factores de edad, el estado civil, la salud mental o la simple ausencia de madurez.
Un abandono puede producirse porque la genitora fue abusada, violada o también víctima de incesto por parte de su progenitor, su padrastro, su abuelo o su hermano. Duras palabras, muy duras y dentro de estas circunstancias, cobran relevancia la faltad de educación y las condiciones de hacinamiento y promiscuidad con que viven los sectores marginados de una población.
En menor proporción encontramos embarazos que no fueron deseados e hijos que no se esperan con amor, por lo que esas mujeres deciden entregarlos en adopción o decididamente abandonarlos, pero arrojarlos a la basura ¿ ?...


Y en cuanto a la adopción los grandes olvidados son los de adopción nacional. Nuestros niños y niñas que viven en orfanatos, familias de acogida o pisos tutelados.
El requisito para adoptar a un niño español es que los padres y sus familiares renuncien a la patria potestad.  Y como no es habitual que lo hagan, los niños suelen vivir en acogida hasta la mayoría de edad. Además aquí el proceso legal es muy lento, puede prolongarse hasta nueve años.

Tremendo tema, doloroso e incomprensible que urge solucionar.


sábado, 16 de septiembre de 2017

Por una vida con recuerdos


En Los Ángeles, un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts, publicado el pasado 8 de agosto, AFIRMA que mediante el bloqueo de una enzima que afecta a algunos genes, es posible revertir la pérdida de memoria en los casos de Alzheimer.
Los autores del estudio aseguran que han encontrado  un mecanismo que, en ratones de laboratorio, bloquea específicamente la enzima HDAC2 en su acción degenerativa de la memoria, sin causar daños colaterales.

Los científicos descubrieron que la enzima HDAC2 se liga con otra denominada Sp3 formando en una unión que “condensa firmemente” los genes relacionados con la memoria, lo que impide su desarrollo.
Los investigadores utilizaron un fragmento relativamente grande de proteína que interfiere con la HDAC2 para evitar que se uniera a la Sp3 y por lo mismo se redujera su efecto debilitador de la memoria.
Los líderes del estudio buscarán moléculas más pequeñas que cumplan esta función y que se puedan administrar como medicamentos.

Aún no se ha hallado la causa exacta del Alzheimer, sin embargo, el National Institute of Aging (NIA) informa que existen ciertas proteínas, identificadas como beta-amiloide, que se acumulan en el cerebro formando una placa alrededor de las neuronas (placa amiloide), dañándolas y propiciando la demencia.

 El Alzheimer es una enfermedad de naturaleza neurodegenerativa que se caracteriza por una dificultad para desempeñar actividades de la vida cotidiana, así como para planificar y resolver problemas, desorientación de tiempo y lugar, disminución o falta de juicio, pérdida de iniciativa y cambios de humor son algunas de las señales de advertencia.

De acuerdo con la Sociedad Española de Neurología, la adquisición de ciertos hábitos de vida saludable (evitar el exceso de carnes rojas, grasas saturadas, mantequilla y grasas derivadas de lácteos, ejercitar la memoria leyendo, resolviendo sudokus, crucigramas, repasar lo que hemos hecho durante el día, caminar y hacer ejercicio), puede reducir hasta un 40 por ciento de los casos de Alzheimer e, incluso, retrasar su aparición.

La memoria no es perfecta, no importa la edad que tengas. Es cierto que algunas personas tienen una memoria increíble. Recuerdan detalles de acontecimientos que hace mucho tiempo tú ni recuerdas, pero la naturaleza no diseñó el cerebro humano para recordar perfectamente todos los detalles de la vida diaria. De la misma manera que borras tus correos electrónicos viejos para darle pasó a otros nuevos, el cerebro elimina de manera rutinaria información innecesaria, dándole pasó a los nuevos y más relevantes.
Por otra parte, los recuerdos no son instantáneas que se toman y se almacenan en su totalidad en un solo lugar del cerebro. Los recuerdos son codificados de manera fragmentada y distribuidos a lo largo de diferentes partes del cerebro; estas piezas diferentes deben volver a ensamblarse cuando recuerdas algo, creando la posibilidad de que reconstruyas la memoria de manera perfecta.


En resumen, es normal olvidar cosas. También es normal que te vuelvas un poco más olvidadizo a medida que envejeces. Sin embargo, para algunas personas los problemas de memoria van más allá de lo normal. La demencia, la disminución de la memoria y el pensamiento provocado por la enfermedad de Alzheimer, el daño a los vasos sanguíneos que alimentan el cerebro, o una acumulación de proteínas anormales en el cerebro, le pueden arrebatar a las personas la capacidad de recordar y pensar lo suficientemente bien como para funcionar de manera independiente. 

La ciencia avanza a paso de tortuga, saben la causa pero no la cura. Es muy complicado de entender para los legos en temas médicos, incluso para los propios profesionales, pero hay que estar atentos a los nuevos descubrimientos.

El gran reto de los neurólogos es encontrar un tratamiento eficaz, que modifique la evolución de la enfermedad.
    


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viernes, 8 de septiembre de 2017

Arte al otro lado del océano.

El Museo del Prado acoge hasta septiembre una exposición con más de 200 piezas de la Hispanic Society, museo neoyorquino fundado en 1908 por el millonario y filántropo norteamericano Archer Milton Huntington. Hay presencia burgalesa en la muestra y la verdad me he llevado una agradable sorpresa porque soy una fiel admiradora de Joaquín Sorolla.
Parece ser que visitó Burgos, le gustó y aprovechando una nevada quiso retratar el efecto de la nieve en la luz de la ciudad.

 
"La Catedral y la Puerta de Santa María", óleo sobre lienzo fechado en 1910 que pintó Sorolla sobre la capital castellana.
 
El museo neoyorquino posee la más importante colección de arte hispano fuera de España y el Museo del Prado acoge hasta el 10 de septiembre la exposición Tesoros de la Hispanic Society, una muestra con 3 joyas burgalesas: El manuscrito 'Memorias y aniversarios', de San Pedro Cardeña; la talla de doña Mencía Enríquez de Toledo, de Gil de Siloé y 'La Catedral y la Puerta de Santa María' de Sorolla.

 
"Memorias y aniversarios" manuscrito en pergamino procedente del Monasterio de San Pedro de Cardeña. Finales del siglo XII al XIV.
 
 
 
"Efigie de Doña Mencía Enríquez de Toledo, duquesa de Alburquerque" obra en alabastro de finales del siglo XV que salió del taller de Gil de Siloé. 
 

Tres joyas  de mi querido Burgos que están al otro lado del charco y que he querido traer a este blog.

martes, 29 de agosto de 2017

El cielo del verano.


Llegó septiembre, apenas unos días para que el verano nos diga adiós, sin embargo y mientras dure el estío, no dejo de mirar el cielo, a veces azul y a veces gris por la calima. No sé cuántos veranos han pasado ya, demasiados, pero me sigue gustando mirarlo, quizá porque no quiero que su aire limpio y claro se pierda, que siga siendo como entonces, como el  de aquellos veranos de mi infancia en los que no existían los recuerdos o al menos no los necesitaba. 
Hay veranos inolvidables, llenos de sorpresas, de experiencias y hasta de líneas que llegan a marcar un destino. En verano se ganan amores y también se pierden. Los que ganamos debemos envolverlos en paños de oro tratando de cuidarlos y mimarlos lo mejor posible, es la única manera de que sigan existiendo y que el paso del tiempo no los marchite.
Los que perdemos, algunos hasta pueden recuperarse casi sin esfuerzo, basta tener voluntad. Otros en cambio se van dejando en nosotros cicatrices muy profundas, como estelas apagadas flotando en las sombras de la noche. 
Me gustar observar el cielo del verano, de todos los veranos.
 
 
Cuando era niña y llegaban las noches calurosas, me pasaba largos ratos balanceándome en el columpio pintado de azul.  Mi padre hizo casi una obra maestra con un cajón de madera y unas gruesas cuerdas. Estaba colgado de un árbol frutal tan alto como añejo y crujía tanto su ramaje cada vez que soplaba el viento, que me llegaba a estremecer. 

Aquellas noches de verano tenían la magia de mis pocos años. Ahora que de nuevo se acaba la estación,
no puedo olvidar la silueta de mi madre cuando me llamaba para la cena. La oscuridad del jardín se iluminaba con su rostro, al menos así lo recuerdo. Si alguien me preguntara el significado de la palabra felicidad, mi respuesta sería algo tan simple como el revivir aquella escena de la candidez de mi infancia, bailando con el vaivén de mi viejo columpio e intentando en cada impulso subir a lo más alto para robar una estrella...

Mi cielo de verano parece haber cambiado, aunque ahora sea incluso mejor, nada tiene que ver con el de antes, apenas está sujeto por aquellos centelleantes clavos de plata. 
Estrenamos septiembre y no sé cuánto tiempo ha pasado, cuántos veranos llevo mirando al cielo y buscando en la oscuridad de la noche, aquellos reflejos plateados que hoy iluminan mis sienes.

Llévate la rosa de septiembre


.

martes, 22 de agosto de 2017

Adios al rey de la comedia.




Es imposible no recordar al rey de las muecas, al gran Jerry Lewis. Sobre gustos no hay nada escrito y a mi me encantaba, dicen que es más fácil hacer llorar que reír y creo que es cierto. Hacer reír con gestos y palabras sencillas, sin rayar en lo soez y en lo vulgar.

De origen judío, su humor era diferente, distinto, dedicado a lo absurdo y a los extremos imposibles e irrisorios. Al gesto sobreexpresivo a la par que a veces sutil que lo hicieron un maestro del gag físico y desmesurado. Tras pasar por la gran pantalla con películas como “Delincuente delicado”, "El ceniciento" o la considerada su mejor cinta “El profesor chiflado”, no tardó en dar el salto a la televisión con “El Show de Jerry Lewis”.
De cualquier forma no cabe duda que a pesar de su éxito como cómico,  ha destacado por su humanidad.  A nivel internacional ha sido por su trabajo desinteresado en la Asociación Americana de Distrofia Muscular.

Se ha ido el hombre que decía de sí mismo “He tenido gran éxito, siendo un total idiota”.
No, no era ningún idiota, era un gran actor y sobre todo una magnífica persona.
Descanse en paz Joseph Levitch, más conocido como Jerry Lewis.
 

martes, 15 de agosto de 2017

Un icono de la música.

 



Hay voces de auténtico privilegio. En una madrugada de verano cuando aún Morfeo no se ha presentado, da gusto escucharlas. Puede que sea demasiado fantástica imaginando, pero debe de ser increíble dedicarse a la canción, saber moverse en un escenario y escuchar la ovación del público después de una actuación que puede haber durado horas.

Y también tiene que ser difícil acordarse de todas las letras, no pasarse de un tema a otro .... ¡¡ uff, qué cosas se me ocurre pensar a estas horas !! ....
Una voz femenina? me quedo con la de Barbra Streisand, además tiene un gusto exquisito para elegir los temas y los compositores.



Una voz masculina? sin duda no tengo más remedio que mencionar al King, al Rey del rock, Elvis Presley. Creo que merece un recuerdo porque su privilegiada voz siempre me ha gustado y cuarenta años después de su desaparición sigue emocionándome. Desde luego que vuela el tiempo. Aquel 16 de agosto de 1977 se fue prematuramente entre excesos, depresión y miedos y solo contaba 42 años. Se ha hablado mucho sobre la personalidad de Elvis, un hombre de cuna humilde nacido en el seno de una familia modesta, el joven Elvis Presley se vio obligado a trabajar desde muy temprana edad. A los once años, y ante su insistencia, sus padres le regalaron su primera guitarra.
En 1948, su familia se trasladó a Memphis, uno de los centros de la actividad musical del país. Cuando Elvis contaba apenas diecinueve años, el productor Sam Phillips, propietario de Sun Records, decidió editarle un single que contenía los temas That's all right y Blue Moon of Kentucky. Este primer intento le abrió las puertas de un programa radiofónico de música country, Louisiana Hayride, con un abanico de emisión que comprendía trece estados.


A partir de entonces comenzó una carrera artística que le llevó hasta las puertas de Hollywood con una treintena de películas, algunas no muy buenas creo, pero donde podía lucir sus dotes de cantante. Hasta los primeros años de la década de 1970 que supusieron para Elvis Presley el mayor bache creativo, agravado por su adicción a las drogas y su reclusión en su mundo de fantasía particular en que se convirtió su mansión de Graceland. En 1973 se divorció de Priscilla Beaulieu y su imagen adquirió el tono claramente excesivo que caracterizó sus últimas apariciones: un exagerado tupé, sobrepeso y trajes de cuero banco con pedrería.
Falleció de un ataque al corazón, sin duda consecuencia de sus excesos.
A pesar de su acelerado declive, Elvis Presley se ha convertido en un icono de la música y en una de las figuras más relevantes de su historia, como atestiguan sus más de cien discos de oro, platino y multiplatino.

Descanse en paz "quien nunca esperó ser importante".





El baile es escultura en movimiento.

Cantar es una forma de comunicar la visión de la vida.



lunes, 7 de agosto de 2017

Océano.

El mar, el océano, no importa el nombre ni el lugar, el mar sigue siendo cómplice de tranquilidad, el alma se serena y el cuerpo se deja abrazar suavemente por su brisa. Solo quien ha vivido cerca del mar conoce la parte dulce de la sal. Sus aguas me saben a lágrimas y su  vaivén todo lo devuelve, especialmente los recuerdos.                                 



El mar es el espejo de nuestros sentimientos. Los más melancólicos se sumergen para luego volver con una imagen menos triste, llena de esperanza, y además nos ofrece el mejor espectáculo de vida detrás de un horizonte infinito e inalcanzable, amenizado con la música de las olas y la magia del color.

Será porque sin agua, no hay vida, o porque el cuerpo humano está compuesto por entre un 65 y un 70 por ciento de agua. Lo cierto es que la inmensidad del océano siempre ha resultado una fuente de inspiración a la hora de escribir, de pintar, cantar o componer.

El mar ha inspirado libros enteros. Uno de los ejemplos más conocidos es “El viejo y el mar”, de Ernest Hemingway. Sin duda, el norteamericano fue un escritor que siempre vivió atraído por la costa.
 
Joaquín Sorolla
 
Pintores, muchos, pero quizá el más representativo sea Joaquín Sorolla. Para él el mar era su paraíso, comienza a pintar al aire libre, dejándose invadir por la luz y el color del Mediterráneo.
Y en el mundo de la poesía, yo citaría “Marinero en tierra”, del español Rafael Alberti. Sus poemas se encuentran, en su totalidad, dedicados al mar y a los marineros. Su añoranza por Cádiz cuando su padre le sacó de allí, inspiró este poema:


El mar. ¡Sólo la mar!

¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
 
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños, la marejada
me tira del corazón.
Se lo quisiera llevar.

Padre, ¿por qué me trajiste
acá?




Marineros. De mi padre.



 

domingo, 16 de julio de 2017

Castillos de arena



Llevo despierta un buen rato, el calor, ¡ este maldito calor ! , tengo la camiseta húmeda, pegada a la espalda, miro el reloj, las 5,50, madre mía qué pronto, está aún oscuro, ya van alargando las noches. Decido levantarme y salgo a la terraza, parece que corre un poco de brisa, a lo lejos, una tenue línea de luz divide el horizonte separando el cielo del mar. Seguro que el amanecer va a ser precioso. Se me ocurre hacer meditación sentada en el suelo, cierro los ojos y empiezo a recitar los mantras que recuerdo. Mi perro, un precioso Lhasa Apso de suave pelo color champagne, me da un lametazo en la espalda que me desconcentra, ¡ vaya susto!, vuelvo a empezar los mantras, pienso en el calor que debe estar pasando el pobre con su abrigo de lana , me río, nada, no me concentro.

Poco a poco el horizonte se tiñe de rojo y en unos minutos se irá anaranjando. Como un espejo, el mar refleja los colores en la cresta de las olas, las nubes, antes invisibles, ahora moldean su volumen con los tonos del arcoíris. Y como un punto dorado de luz va apareciendo el sol, lentamente, majestuoso, dueño y señor del firmamento y poco a poco su brillo lo va inundando todo, lo transforma todo, lo que antes no era, ahora es, la oscuridad huye, la vida está aquí de nuevo.
Y yo me encuentro ante un amanecer de julio en el Cantábrico, mi mar de siempre, compañero de vivencias y sueños estivales desde que era una niña. 
Solo a estas horas puedes liberarte un poco de la muchedumbre, del gentío, del bullicio de los descapotables y las motos.  Después vendrá  la lucha mañanera para encontrar un trocito de arena en la playa, pero la gente es feliz, las vacaciones cambian el ánimo, al fin y al cabo llevan esperando todo un año para ver el mar y aunque haya que pedir permiso para extender una toalla no les importa, quieren volver a verlo y olvidarse de la rutina de su ciudad. A mí me ocurre lo mismo, pero no, estoy equivocada, este mar no es el que me gusta, este no es el mar que me trae los mejores recuerdos de la infancia. Este es el mar abotargado de julio y sus aguas templadas me recuerdan a una bañera y la espuma de sus olas a las pompas de jabón. El gentío me abruma y lo peor es que no puedo disfrutar de la belleza de su marco azul.

Bendito mar el de entonces, el de hace unas décadas, lleno de conchas y caracolas, de castillos de arena fina y de preciosas cabriolas donde tantas veces me he mojado los pies.




Recuerdo aquellos versos de Tagore:


Vengo a ti para que me acaricies antes de comenzar el día.
Que tus ojos se posen un momento sobre mis ojos.
Que acuda a mi trabajo sabiendo que me acompañas, amigo mío.
¡ Pon música en mí mientras atravieso el desierto de ruido !
Que el destello de tu amor bese las cumbres de mis pensamientos
y se detenga en el valle de mi vida, donde madura la cosecha.
¿ No has oído sus pasos callados ? Él viene, viene ...siempre vendrá.

Pero no le dejamos, enturbiamos sus aguas, oscurecemos su arena y hasta las gaviotas chillan y no se atreven a planear.

Desde los Picos de Europa en Cantábria, saludos y feliz descanso.

Airblue

sábado, 8 de julio de 2017

Tempus fugit


Hoy estuve pensando en la mala costumbre que tenemos los seres humanos, de valorar algo solamente en su ausencia. Valoramos el dinero cuando nos falta, valoramos el tiempo cuando estamos al final de nuestra etapa, la familia cuando la perdemos, valoramos el frío cuando hace calor, y deseamos que haga calor cuando hace frío. Solamente cuando recibimos un golpe bajo, dejamos de posponer la vida para después. Vivimos de recuerdos del pasado, o anhelando un futuro que ni sabemos que vamos alcanzar, mientras sufrimos el presente como si nos encontráramos en una prisión sin salida. Nos quejamos de nuestros hijos pequeños, y luego cuando crecen deseamos que vuelvan a ser niños. Vivimos discutiendo con nuestros padres, y luego cuando mueren, anhelamos con todo nuestro ser poder retroceder el tiempo y darles tan solo un abrazo más. Nos quejamos de todo lo que nos falta, y nos olvidamos de disfrutar lo que nos sobra.
El ayer ya pasó, y el futuro es incierto. Solamente nos queda vivir aquí, y ahora, y sembrar lo mejor que tengamos, confiando en que vamos a cosechar lo mejor después.

¿Por qué esperar para decir te quiero?
¿Por qué no luchar hoy por lo que deseas?.
¿Por qué guardarte sonrisas, abrazos y besos?.
¿Por qué no pedir perdón?.
Nunca creemos que se nos puede acabar el tiempo, hasta que se nos acaba. Nunca creemos que podemos perder algo, hasta que lo perdemos, nunca creemos que vamos a morir, hasta que estamos muriendo.
¿Por qué no mejor disfrutar del sol, cuando está brillando? ¿Por qué no dejar que la lluvia nos moje, cuando está lloviendo?.
¿Por qué no reír cuando estamos felices, y llorar cuando sufrimos? Sufrir, también es vivir. Que duela también es señal de que puedes sentir, y sentir todavía es señal de que hay esperanza.
No esperes a enterarte de que se está acabando tu tiempo, para empezar a vivir.
La vida es solo esto, el AQUÍ y el AHORA.¡ Todo lo demás es ilusión!.

miércoles, 21 de junio de 2017

Especial





ESPECIAL
.....

Eres tú, que tu presencia es un regalo para el mundo, que eres una persona única y diferente a todas las demás, que tu vida puede ser lo que tú quieres que sea.

Cuenta tus bendiciones, no tus problemas, y verás cómo irás saliendo adelante. Hay tantas respuestas dentro de ti ... Comprende, sé valiente, sé fuerte.

No te impongas límites, tus sueños están esperando hacerse realidad. No dejes tus decisiones importantes al azar, esfuérzate por llegar a la cima, a tu meta, y a tu premio.

Nada hace perder más energía que las preocupaciones -Mientras más tiempo llevas un problema, más pesado se vuelve. No te tomes las cosas demasiado en serio. Vive la vida con serenidad, no con lamentaciones.

Recuerda que un poco de amor puede durar mucho tiempo. Recuerda que bastante amor puede durar para siempre. Recuerda que la amistad es una sabia inversión.

Los tesoros de la vida son las personas... cuando están juntas.





Hoy he vuelto a saber de Manolo, él no puede llamarme, es su hijo quien nos ayuda a intercambiar unas palabras, pocas, porque se fatiga y le cuesta, pero aunque sus manos tiemblen, mi corazón se llena de una paz infinita que me gustaría transmitir a quienes sonreísteis con sus letras.
Sigue mandando recuerdos para todos y se encuentra bien.
Aquí tenéis otro de sus cuadros. Hay que destacar el clavo que sujeta el cesto, parece que se sale del lienzo.
Mucho ánimo, amigo.
 
 
Airblue

lunes, 12 de junio de 2017

jueves, 8 de junio de 2017

Querido junio

 
 
Querido mes de junio: déjame que me asome a tu ventana y me cuele en el recuerdo, déjame que vuelva a ver aquel jardín lleno de colores, que vuelva a notar el soplo del viento que traía olor a manzanas y sabor a café recién hecho. Que vuelva a sentir la alegría de un diploma y el suave tacto de unas manitas que por primera vez me acariciaron, porque por encima de todo en junio nació mi primera hija.
 
Me gustan los ventanales amplios, las grandes ventanas que dejan pasar la claridad del día, ventanas de madera que a través de sus cristales te trasladan a la vida sin mover un solo pie, que te dejan disfrutar de la naturaleza y te permiten escuchar los gritos de las rosas cuando el viento las despeina.
Por ellas se filtran reflejos extraños formando espirales, ecos que se escapan del más allá y se funden con la tibieza del ambiente. Una sensación plena de libertad donde el paisaje parece tocar el cielo, una puerta abierta por la que pasan alegremente las notas de una melodía, los silbidos del viento y sentimientos que fluyen en busca de las caricias del sol, que toman formas confusas, que usan palabras exóticas, que vuelan.


Es tiempo de cerezas. Junio recoge su fruto después de haber teñido de rosa los campos y los huertos. Todavía recuerdo aquellos árboles con las ramas cuajadas de pequeñas bolitas rojas. No era fácil cogerlas, la mayoría estaban demasiado altas y además tenían dueño. Nuestra casa no tenía cerezos, había un membrillo trenzado precioso donde colgaba un botijo de barro con agua fresca y tenía esas grandes ventanas para ver el cielo azul anunciando la llegada del verano. Ventanas que crujían con la lluvia, que llenaban de claridad mi habitación en época de exámenes y ventanas por las que me asomaba en las noches de junio para ver las estrellas.

  NIÑA MIRANDO LAS ESTRELLAS

Curioso panorama el del cielo plateado, seguro que lo habéis observado infinidad de veces.
Si miráis las estrellas, siempre hay una que brilla un poquito más. Cerrad los ojos entonces pensando en una cara bonita, en un rostro que hace tiempo que se esconde entre ellas, seguro que es fácil encontrarlo, porque en el reino de la mente nada es imposible, lo positivo atrae a lo positivo y rechaza lo que no lo es.


Junio, el mes sexto en el que os deseo treinta días felices. Que sin quererlo se va la primavera y a las puertas del verano nos ponemos.


jueves, 1 de junio de 2017

Un arte especial.

Sabemos que arte es toda forma de expresión de carácter creativo que puede tener el ser humano. En el arte se expresa lo que una persona siente a través de una infinidad de formas y técnicas. Arte es la capacidad que tiene el hombre para expresar sus sentimientos, emociones y percepciones.
Sabemos también que existen muchas clases de arte, pero me quiero centrar en uno en particular basándome en una entrada publicada hace unos días, el especial arte de confeccionar maquetas. Habilidoso, minucioso y metódico y en el que además se requiere mucha paciencia, sobre todo cuando se trabaja a escala y las piezas son muy pequeñas.

 








Merece la pena traer a este blog uno de las muchos hobbies que los aficionados a la Aviación realizan, aprovechando sus habilidades, como distracción y sobre todo como satisfacción y recreo de la vista.

Se trata de estas maquetas a escala de tamaño diminuto creadas por una compañía japonesa para conmemorar el centenario de la Aviación en el año 2003.
Están compradas en el Musée de l'Air et de l'Espace sito en el aeropuerto de Le Bourget (Paris) en agosto de 2003.
Las maquetas venían como una plancha de metal troquelado. En alguna, como el Spirit of St. Louis se incluía alguna pieza separada (en este caso el morro). Las piezas debían sacarse del troquelado, plegar los elementos según necesidades y finalmente pegar los puntos de unión con pegamento rápido de cianoacrilato. La precisión de los elementos troquelados era excepcional, basta pensar en las dimensiones de las cuatro mini maquetas. Los modelos de avión que a continuación se reseñan con su envergadura (distancia de punta a punta del ala), son todos antiguos, son aviones que hicieron historia.





Flyer I de los hermanos Wright (1903): envergadura 77 mm





Blériot XI (con el que Louis Blériot cruzó el Canal de la Mancha en julio de 1909): envergadura 57 mm




Fokker DR.1 triplano (el avión del Barón Rojo): envergadura 48 mm





Ryan Spirit of St. Louis (con el que Lindbergh cruzó el Atlántico en 1927)
envergadura 88 mm


El Blériot XI pilotado en solitario por el aviador Louis Bleriot cruzó por el aire por vez primera el Canal de La Mancha. Fue el primer aparato vendido a la Aviación militar francesa y el primero en ser utilizado en operaciones militares.





El famoso triplano Fokker Dr.1 fue el avión preferido del mítico Barón Rojo. Sus tres alas le proporcionaban una excelente sustentación y agilidad, pero su gran resistencia aerodinámica mermaba considerablemente su velocidad.





Charles Lindbergh, un piloto de veinticinco años, decidió que la mejor solución era un avión especial con un único piloto y sin radio. La Ryan Company de San Diego le construyó su aeronave que fue llamada NYP Spirit of St. Louis. El Spirit of St. Louis era un pequeño monoplano de ala alta con un enorme tanque de gasolina colocado entre el motor y la diminuta cabina de vuelo.
Después de meticulosas preparaciones, Lindbergh despegó del New York's Curtiss Field (Long Island) el 20 de Mayo de 1927 a las 7.52 de la mañana, después de pasar la noche sin pegar ojo. El vuelo fue relativamente sin contratiempos y aterrizó en Paris Le Bourget a las 10.22 de la noche del 21 de Mayo: 33.5 horas después de haber despegado del Roosevelt Field de NY. Su vuelo de 3500 millas le otorgó honores universales y un magnífico puesto en la historia de la aviación.








En mi casa tengo un cielo de cristal, un cielo ficticio donde vuelan las muchas maquetas que no han sido realizadas por mis manos, yo solo escribo sobre ellas y las muestro con orgullo. Su verdadero autor es un hombre dedicado por entero a la Aviación y a su divulgación en revistas y varios libros publicados.

Mi reconocimiento y cariño a su labor.