miércoles, 21 de junio de 2017

Especial





ESPECIAL
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Eres tú, que tu presencia es un regalo para el mundo, que eres una persona única y diferente a todas las demás, que tu vida puede ser lo que tú quieres que sea.

Cuenta tus bendiciones, no tus problemas, y verás cómo irás saliendo adelante. Hay tantas respuestas dentro de ti ... Comprende, sé valiente, sé fuerte.

No te impongas límites, tus sueños están esperando hacerse realidad. No dejes tus decisiones importantes al azar, esfuérzate por llegar a la cima, a tu meta, y a tu premio.

Nada hace perder más energía que las preocupaciones -Mientras más tiempo llevas un problema, más pesado se vuelve. No te tomes las cosas demasiado en serio. Vive la vida con serenidad, no con lamentaciones.

Recuerda que un poco de amor puede durar mucho tiempo. Recuerda que bastante amor puede durar para siempre. Recuerda que la amistad es una sabia inversión.

Los tesoros de la vida son las personas... cuando están juntas.





Hoy he vuelto a saber de Manolo, él no puede llamarme, es su hijo quien nos ayuda a intercambiar unas palabras, pocas, porque se fatiga y le cuesta, pero aunque sus manos tiemblen, mi corazón se llena de una paz infinita que me gustaría transmitir a quienes sonreísteis con sus letras.
Sigue mandando recuerdos para todos y se encuentra bien.
Aquí tenéis otro de sus cuadros. Hay que destacar el clavo que sujeta el cesto, parece que se sale del lienzo.
Mucho ánimo, amigo.
 
 
Airblue

lunes, 12 de junio de 2017

jueves, 8 de junio de 2017

Querido junio

 
 
Querido mes de junio: déjame que me asome a tu ventana y me cuele en el recuerdo, déjame que vuelva a ver aquel jardín lleno de colores, que vuelva a notar el soplo del viento que traía olor a manzanas y sabor a café recién hecho. Que vuelva a sentir la alegría de un diploma y el suave tacto de unas manitas que por primera vez me acariciaron, porque por encima de todo en junio nació mi primera hija.
 
Me gustan los ventanales amplios, las grandes ventanas que dejan pasar la claridad del día, ventanas de madera que a través de sus cristales te trasladan a la vida sin mover un solo pie, que te dejan disfrutar de la naturaleza y te permiten escuchar los gritos de las rosas cuando el viento las despeina.
Por ellas se filtran reflejos extraños formando espirales, ecos que se escapan del más allá y se funden con la tibieza del ambiente. Una sensación plena de libertad donde el paisaje parece tocar el cielo, una puerta abierta por la que pasan alegremente las notas de una melodía, los silbidos del viento y sentimientos que fluyen en busca de las caricias del sol, que toman formas confusas, que usan palabras exóticas, que vuelan.


Es tiempo de cerezas. Junio recoge su fruto después de haber teñido de rosa los campos y los huertos. Todavía recuerdo aquellos árboles con las ramas cuajadas de pequeñas bolitas rojas. No era fácil cogerlas, la mayoría estaban demasiado altas y además tenían dueño. Nuestra casa no tenía cerezos, había un membrillo trenzado precioso donde colgaba un botijo de barro con agua fresca y tenía esas grandes ventanas para ver el cielo azul anunciando la llegada del verano. Ventanas que crujían con la lluvia, que llenaban de claridad mi habitación en época de exámenes y ventanas por las que me asomaba en las noches de junio para ver las estrellas.

  NIÑA MIRANDO LAS ESTRELLAS

Curioso panorama el del cielo plateado, seguro que lo habéis observado infinidad de veces.
Si miráis las estrellas, siempre hay una que brilla un poquito más. Cerrad los ojos entonces pensando en una cara bonita, en un rostro que hace tiempo que se esconde entre ellas, seguro que es fácil encontrarlo, porque en el reino de la mente nada es imposible, lo positivo atrae a lo positivo y rechaza lo que no lo es.


Junio, el mes sexto en el que os deseo treinta días felices. Que sin quererlo se va la primavera y a las puertas del verano nos ponemos.


jueves, 1 de junio de 2017

Un arte especial.

Sabemos que arte es toda forma de expresión de carácter creativo que puede tener el ser humano. En el arte se expresa lo que una persona siente a través de una infinidad de formas y técnicas. Arte es la capacidad que tiene el hombre para expresar sus sentimientos, emociones y percepciones.
Sabemos también que existen muchas clases de arte, pero me quiero centrar en uno en particular basándome en una entrada publicada hace unos días, el especial arte de confeccionar maquetas. Habilidoso, minucioso y metódico y en el que además se requiere mucha paciencia, sobre todo cuando se trabaja a escala y las piezas son muy pequeñas.

 








Merece la pena traer a este blog uno de las muchos hobbies que los aficionados a la Aviación realizan, aprovechando sus habilidades, como distracción y sobre todo como satisfacción y recreo de la vista.

Se trata de estas maquetas a escala de tamaño diminuto creadas por una compañía japonesa para conmemorar el centenario de la Aviación en el año 2003.
Están compradas en el Musée de l'Air et de l'Espace sito en el aeropuerto de Le Bourget (Paris) en agosto de 2003.
Las maquetas venían como una plancha de metal troquelado. En alguna, como el Spirit of St. Louis se incluía alguna pieza separada (en este caso el morro). Las piezas debían sacarse del troquelado, plegar los elementos según necesidades y finalmente pegar los puntos de unión con pegamento rápido de cianoacrilato. La precisión de los elementos troquelados era excepcional, basta pensar en las dimensiones de las cuatro mini maquetas. Los modelos de avión que a continuación se reseñan con su envergadura (distancia de punta a punta del ala), son todos antiguos, son aviones que hicieron historia.





Flyer I de los hermanos Wright (1903): envergadura 77 mm





Blériot XI (con el que Louis Blériot cruzó el Canal de la Mancha en julio de 1909): envergadura 57 mm




Fokker DR.1 triplano (el avión del Barón Rojo): envergadura 48 mm





Ryan Spirit of St. Louis (con el que Lindbergh cruzó el Atlántico en 1927)
envergadura 88 mm


El Blériot XI pilotado en solitario por el aviador Louis Bleriot cruzó por el aire por vez primera el Canal de La Mancha. Fue el primer aparato vendido a la Aviación militar francesa y el primero en ser utilizado en operaciones militares.





El famoso triplano Fokker Dr.1 fue el avión preferido del mítico Barón Rojo. Sus tres alas le proporcionaban una excelente sustentación y agilidad, pero su gran resistencia aerodinámica mermaba considerablemente su velocidad.





Charles Lindbergh, un piloto de veinticinco años, decidió que la mejor solución era un avión especial con un único piloto y sin radio. La Ryan Company de San Diego le construyó su aeronave que fue llamada NYP Spirit of St. Louis. El Spirit of St. Louis era un pequeño monoplano de ala alta con un enorme tanque de gasolina colocado entre el motor y la diminuta cabina de vuelo.
Después de meticulosas preparaciones, Lindbergh despegó del New York's Curtiss Field (Long Island) el 20 de Mayo de 1927 a las 7.52 de la mañana, después de pasar la noche sin pegar ojo. El vuelo fue relativamente sin contratiempos y aterrizó en Paris Le Bourget a las 10.22 de la noche del 21 de Mayo: 33.5 horas después de haber despegado del Roosevelt Field de NY. Su vuelo de 3500 millas le otorgó honores universales y un magnífico puesto en la historia de la aviación.








En mi casa tengo un cielo de cristal, un cielo ficticio donde vuelan las muchas maquetas que no han sido realizadas por mis manos, yo solo escribo sobre ellas y las muestro con orgullo. Su verdadero autor es un hombre dedicado por entero a la Aviación y a su divulgación en revistas y varios libros publicados.

Mi reconocimiento y cariño a su labor.

martes, 23 de mayo de 2017

A flor de piel

 


La sensibilidad es la capacidad que tenemos los seres humanos para percibir y comprender el estado de ánimo, el modo de ser y de actuar de las personas, así como la naturaleza de las circunstancias y los ambientes, para actuar correctamente en beneficio de los demás. Y ante todo debemos distinguir sensibilidad de sensiblería, esta última siempre es sinónimo de superficialidad, cursilería o debilidad.

Ser sensible implica permanecer en estado de alerta de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, va más allá de un estado de ánimo como reír o llorar, sintiendo pena o alegría por todo.

Ser sensible no es signo de debilidad, no obstante, las personas prefieren aparentar ser duras o insensibles, para no comprometerse e involucrarse en temas que suponen ajenos a su responsabilidad y competencia. De esta manera, las aflicciones ajenas resultan incómodas y los padecimientos de los demás molestos, pensando que cada quien tiene ya suficiente con sus propios problemas como para preocuparse de los ajenos. Pero n
o hay duda de que la indiferencia es el peor enemigo de la sensibilidad. La indiferencia es algo que no comprendo, es sinónimo de frialdad, de poca humanidad y tiene un fondo de egoísmo.

La sensibilidad nos hace despertar hacia la realidad, descubriendo todo aquello que afecta en mayor o menor grado al desarrollo personal, familiar y social.
La sensibilidad viene de los sentidos y radica solo en los individuos que confían en sus sentidos, porque los conocen, los entienden y dominan a voluntad, todos o alguno de ellos.
Se dice tanbién que la sensibilidad reside principalmente en el arte, pero cualquiera puede llevar consigo esta maravillosa cualidad innata porque solo los humanos se sienten vivos y sienten la vida.

Dicen que soy demasiado sensible, que suelo dramatizar las situaciones con facilidad, que asumo cualquier papel que tengo a mi alrededor, bueno o malo, y las consecuencias en el último caso no suelen ser muy alentadoras, pero cada uno tenemos una forma de ser, un carácter que se va formando según se desarrolla nuestra vida y por supuesto la genética tiene un papel muy importante. Mi madre tenía una sensibilidad a flor de piel, se emocionaba ante una melodía, un recuerdo, o cualquier pequeñez que le hiciera feliz. Mi padre demostraba su sensibilidad en el arte de la pintura. El artista no es solamente el que sueña, como cualquier individuo, sino el que construye sueños. Él imaginaba y transformaba lo imaginario en realidad, desde niño sabía plasmar sus emociones en un lienzo. Y aunque este blog no es un diario, permitidme que haga este pequeño paréntesis.






Eres  sensible, sí, porque exprimes todos los sentidos en cada momento, amas la belleza del espíritu, la fragilidad del sentimiento, la clara transparencia del más intimo pensamiento.                                                                                                                                                   

Tu alimento es la debilidad y la fuerza, la soledad y la ternura, la comprensión y el esfuerzo.

Amas la vida, te llenas  de paz mirando una flor, o recibiendo una sonrisa. Eres débil ante las penas, a veces demasiado, pero compadecerse del dolor y el sufrimiento es aprender a valorar y a sentir emoción por las cosas más livianas de la existencia.
Las lágrimas van ligadas a la sensibilidad. Dicen que son espejos del alma y que se puede navegar entre ellas hasta tocar el fondo del corazón más frío. Dicen también que si un día escucháramos la armonía de una melodía, la auténtica melodía del alma, la que llevamos guardada en el interior, encontraríamos fácilmente la senda del buen camino, el camino de la felicidad, de la auténtica y verdadera felicidad.

Siendo así, a quien le importa ser débil.

jueves, 11 de mayo de 2017

RENACER




Después de un tiempo de tensión, tanto emocional como física, en el que a veces mi sonrisa ha tenido que ser forzada, los días casi interminables y las noches en un total abandono de Morfeo,  de nuevo vuelvo a pisar terreno firme y de paso reflexionar sobre la importancia que tiene valorar las cosas más nimias que a diario ofrece la vida, el aire que respiramos, el agua que bebemos y el tímido rayito de sol que entra por la ventana. Esos detalles que pasan desapercibidos hasta que en un instante se pierden. Es verdad que la vida pasa demasiado deprisa, que las obligaciones tienen prioridad, pero en un hospital tienes mucho tiempo para pensar y meditar, llegas a concienciarte de que no vale la pena correr sin freno ni medida, ni perder momentos del ahora y situaciones que luego jamás vuelven, vivencias que aún pasando sin pena ni gloria, se esfuman y son irrecuperables. De que existe el dolor y la enfermedad, pero también la salud y la esperanza. La propia rutina nos hace olvidar que estamos vivos, respirando, con mejor o peor salud, pero vivos en el tren que subimos al nacer para hacer una obligada trayectoria.

Indudablemente con tantas preocupaciones se nos olvida vivir. La vida, la hermosa vida, se dice siempre que es bella, aunque a veces es como un dolor agudo, una espina que se clava en el corazón más fuerte. Hay días que el amanecer suele ser más frío que de costumbre, días que sientes un pinchazo en el alma casi desgarrador, símplemente mirando una habitación que acaba de quedarse vacía, un amigo que se va en silencio, un vil desengaño o el cruel sufrimiento de un hijo. Aún así, el viaje continua y buscamos pequeños oasis donde poder aliviar nuestros traumas y levantar nuestro ánimo.
Un hospital o un centro de salud es un mundo aparte donde la lucha por la supervivencia es primordial y es lo único que importa. La entrada que hice sobre la locura, estaba dedicada al Centro hospitalario San Juan de Dios, de Ciempozuelos.

Debemos estar preparados para cuando nos lleguen esos nubarrones que ocasionan grandes tormentas; la naturaleza de la vida nos enseñará golpeándonos donde más duele. Somos niños asustadizos que ante una grave situación no sabemos la mayoría de las veces sobrellevar la pesadilla y se adueña de nosotros como un fantasma disfrazado de debilidad humana. Difícil momento cuando se presenta, pero debemos levantarnos heroícamente. Es nuestro preludio de satisfacción, porque no existen caminos con pétalos de rosa para llegar a la cima. A veces pienso que el gran éxito de la vida, la felicidad que todos anhelamos, solo se encuentra y se alberga en nuestro corazón soñador y en él está la solución para cambiar tormentas por rayos de sol y heridas por suaves caricias .


Hay cosas que se afianzan cuando van pasando los años. Detalles que antes pasaban desapercibidos, vivencias y situaciones normales que ahora uno se percata de su grandeza.
La paz de un rojo atardecer por ejemplo, ese colorido con el que juegan las nubes cuando van poco a poco escondiendo el sol, el sonido rugiente del mar, o las pequeñas huellas que dejan los pies de un niño en la arena.
Solo mirando la inmensa línea del horizonte eres capaz de valorar la gran suerte de vivir, a pesar de las frustraciones, de la penas y dificultades, a pesar de todo ello, merece la pena seguir adelante.

No hay más que tres acontecimientos importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos lo primero, sufrimos al morir y a veces nos olvidamos de vivir.

Decía Marcel Proust que la vida es hermosa si haces el esfuerzo por hallar  hermosura en ella y vale más soñar la vida propia que vivirla, aunque vivirla es también soñarla.

Un mundo sin dolor es para mi el mejor regalo que podemos tener y cuando la salud falla perdemos mucho, pero ganamos en esperanza y resignación. Todo cambia después de una mala racha, parece que hemos vuelto a nacer y nos aferramos aún más a la vida. Nos damos cuenta de que en ella:

Hace falta soñar cuando la realidad pesa.
Hace falta reír cuando la soledad abruma
Hace falta llorar cuando la tristeza ahoga
Hace falta sentir el calor de las emociones
Hace falta aplaudir cuando se saborea el triunfo
Hace falta asumir el valor de la paciencia
y sobre todo hace falta valor para seguir en la lucha por la supervivencia.


 Por favor, no arrojes la toalla, renace y no te olvides de VIVIR.


sábado, 6 de mayo de 2017

La mejor costurera



Quién de nosotros no ha tenido un momento doloroso...
Quién no sintió debilidad y deseos de desistir...
Quién encontrándose solo, extremadamente solo, tuvo la sensación de haber perdido todo, incluida la esperanza...
Ni las personas más poderosas, famosas e importantes, esas que llaman VIPS, están libres de tener sus momentos de soledad y de una profunda amargura.
Y quién no ha buscado consuelo en un amigo o en alguien tan cercano y querido como es esa mujer que tantas veces nos ha tenido en su regazo. Ya lo creo que sí, todos hemos sentido la protección de las manos de una madre, su mirada de ternura, de alivio, de comprensión.
Hay demasiadas fechas impuestas por el consumo, pero hay una, el día dedicado a las madres, que me alegra inmensamente poder celebrarlo recordándola, porque Madre es la palabra más bella pronunciada por el ser humano. 
Domingo 7 de mayo día de las madres en España, en Hungría, Lituania, Portugal, Sudáfrica y Rumanía, no sé si queda algún lugar más.

Yo recuerdo las manos de mi madre, unas manos blancas y delicadas que reforzaron costuras para que me sostuviera ante cualquier tirón de la vida.

Las manos de una madre enhebraron el hilo que une las partes de un molde, sin olvidar que cada una es distinta a la otra, y juntas forman el todo, como la familia.
Alargaron dobladillos, para que pudiéramos crecer, para que los ideales no nos quedaran cortos.
Zurcieron desgarros, para volver a usar el corazón sin hilachos ni resentimientos.
Unieron retazos, para tener una manta que nos protegiera de la fría maldad.
Aseguraron presillas y botones, para unir la familia y mantener la concordia.
Aplicaron elásticos, para asumir con amplitud los cambios que nos piden los años.

Bordaron maravillas, para sorprendernos con las continuas entregas de belleza que tiene la vida.
Cosieron bolsillos, para guardar en ellos las monedas valiosas de los mejores recuerdos.
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Las manos de una madre cuando estamos dormidos, adornan los sueños con un diseño de polvo de estrellas.



Las manos de una madre nos sostienen con hilos de magia, cuando asomamos a la vida para empezar a vestirla.



Las manos de mi madre nunca abandonaron su trabajo, y sé muy bien que hoy, donde estén, enhebran oraciones para mi.


FELIZ DÍA DE LA MADRE

viernes, 5 de mayo de 2017

MANOLO

 
Membrillos óleo de Manuel C.



Balcón canario. Pintado por Manuel C.

 
Manuel C. es nuestro amigo Manolo y tengo su permiso para publicar una de sus muchas pinturas. Este Balcón Canario, está frente al Hotel donde estuvo alojado en Tenerife. Viendo el Cuadro, da la sensación de que la balaustrada se sale de la pintura. El de la cabecera también es suyo.
 
Hoy por fin he podido hablar con él, después de varias llamadas al Centro donde se encuentra por su delicado estado de salud. Se ha emocionado al oírme y le temblaba la voz por esa emoción, pero se ha puesto muy contento, estaba de paseo por el parque que tiene la residencia y rodeado de patos que venían a comer. Se sentía feliz. Su estado general parece que ha mejorado mucho porque está atendido y el personal además es amable, que no es poco.
Salir de tu propia casa nunca es agradable, pero llega un momento en que se necesitan cuidados especiales, más espacio para moverse y unas atenciones personales que son fundamentales para mejorar la calidad de vida.
 
 
Manolo y lo ha contado muchas veces, padece de Parkinson, mientras se ha podido valer, ha ido soportando su enfermedad hasta que los temblores le llegaron a impedir el movimiento. Ahora asiste a unas sesiones de rehabilitación que son duras, pero hoy precisamente ha logrado ponerse en pie después de mucho tiempo y poco a poco tratará de andar aunque solo sean unos pasos. Sé que lo va a conseguir porque voluntad no le falta.
Os manda muchos recuerdos y abrazos para todos y agradece de corazón vuestro interés.
Dios quiera que no le falte nunca el buen talante que tiene y que algún día se acerque al ordenador para dejarnos unas palabras.
 
Muchas gracias al mayor de sus hijos por ponernos en contacto y desde aquí un gran abrazo lleno de esperanza para nuestro gran amigo Manolo.

martes, 25 de abril de 2017

Amigos...


Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren este camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, pero a otras apenas vemos entre un paso y otro.
A todos los llamamos amigos.

Porque en la amistad, los pensamientos, los deseos, las expectativas, nacen sin palabras, y son compartidas con callado gozo. 


Llevo más de tres meses tratando de localizar a un amigo, gran persona conocida por muchos seguidores de su blog por su sencillez  y por las anécdotas que tanto nos han hecho sonreír. Nos felicitó la Navidad en su última entrada y desde entonces nadie ha vuelto a saber nada de él. Me refiero a Manolo,  http://marinosinbarco.blogspot.com.es/ , por el que muchos de vosotros os habéis preocupado y preguntado.
Afortunadamente su hijo se ha puesto en contacto conmigo. Su salud no es buena y ha decidido retirarse a una residencia muy cerca de Sevilla donde su calidad de vida ha mejorado favorablemente.
Estoy segura de que os alegrará saber que está bien. Intentaré animarle todo lo que pueda y que algún día se acerque al ordenador para dejarnos unas palabras.
 Solía decir: "Son las cosas de Manolo".... y también eran nuestras porque las compartía con humor y cariño.

Desde aquí, amigo Manolo, mi más sincero abrazo.

jueves, 20 de abril de 2017

No es poesía, es locura.




Me llaman loca...

Porque cuento las estrellas
en los charcos,
porque planto amapolas 
en la nieve,
porque en primavera
tiño de ocre las hojas,
porque por las calles
bailo al ritmo de bastones,
de ángeles con manos temblorosas
de santos con pies inestables.

Me llaman loca...

Porque brinco con los niños
en el parque,
jugando a ser mariposa
saltando entre los árboles,
volando entre nubes de azúcar
anís,  miel y jarabe.
Porque grito con los jóvenes
en las plazas
escribiendo en mi pancarta
"El amor es lo que importa,
lo de más son ilusiones."

  Me llaman loca...

Porque el dolor es hermoso
cuando une a los hombres,
porque tengo la certeza
de ser amiga de la muerte,
y sonrío a la miseria
llevo ropa con jirones,
y brindo con quien bebe
una copa de razones.


Me llaman loca...

No me importa,
riego amapolas en la nieve,
navego en un mar de perlas,
vendo caramelos de risas
de nata y fresa corazones.

Me llaman loca...

Mis ojos son zafiros,
mis lágrimas de nácar
mis labios suspiros que
del alma blanca brotan.
¿Alguno de vosotros
se apunta a esta locura?.
Tal vez tú me comprendas
tal vez como yo sientas
lo poco que importa la cordura.

Me llaman loca...




El mundo ha conocido locos tan hermosos... De hecho, todos los grandes hombres han sido un poco locos, locos ante los ojos de la masa. Su locura residía en que no eran desgraciados, no sufrían de ansiedad, no temían a la muerte, no se preocupaban de trivialidades. Vivían cada momento con totalidad e intensidad y a causa de ello su vida se convirtió en una flor, estaban llenos de fragancia, amor, risa y hasta salud. Pero esto no lo comprende la gente, no pueden aceptar la idea de que hayas conseguido algo que ellos no lograron. Intentarán por todos los medios convertirte en un cuerdo. Su condena no es más que un esfuerzo por hacerte infeliz, por destruir tu danza, por arrebatarte tu alegría, para tenerte en su rebaño.
Uno tiene que armarse de valor y si los demás dicen que estás loco, disfruta de la idea y diles, "tenéis razón; en este mundo solo la gente cuerda puede ser feliz. Yo he elegido la locura con alegría, felicidad y danza; vosotros habéis elegido la cordura con infelicidad, angustia y preocupación. Nuestros caminos son diferentes. Sed cuerdos y felices; dejadme sola con mi locura y no os preocupéis, yo no me siento dolida. Tanta gente cuerda en el mundo y yo no me siento diferente, ni siquiera ofendida".
Bendita y hermosa locura sufrida en silencio.

viernes, 24 de marzo de 2017

Le pedimos a Él.


Cuantas veces le pedimos a Él, cuantas veces solo nos acordamos de Él cuando las nubes de tormenta se reúnen, le pedimos la luz en los días más oscuros, cuando las esperanzas son tenues y cuando nos sentimos solos.
Le hacemos una llamada a Él cuando nadie más nos puede responder,  le pedimos una razón para seguir cuando nuestra copa de la alegría se convierte en una copa de dolor, le pedimos a Él cuando no sabemos seguir nuestro camino.
Cuantas veces nos olvidamos que tenemos su  apoyo y cuantas dudamos de que siempre está, aunque nos cueste confiar y nos cueste aceptarlo.
Cada uno es libre de creer en su existencia, de admitir sus palabras y sus hechos.

Muchas veces me pregunto dónde está Él en medio de tanta tragedia. Dónde encontramos la fuerza interior para soportar los miedos, las enfermedades, los desastres y los ataques terroristas. Demasiadas preguntas sin respuesta. Solo me atrevo a decir que Él era un tipo genial.


 

AIRBLUE

jueves, 16 de marzo de 2017

Extrañas sensaciones

Quedan pocos días para que finalice la estación invernal y ya hay un árbol que nos lo recuerda, el almendro y el pruno o cerezo de jardín. El colorido primero blanco y luego rosa es una delicia para la vista.



Después de un duro invierno debería estar alegre, sin embargo hoy he llorado, sí, necesitaba llorar, el llanto es algo natural, lo mismo que la risa. Lloramos para desahogarnos y al contrario de lo que mucha gente piensa, llorar no es de personas débiles, se puede llorar por infinidad de motivos, rabia, amor, tristeza, alegría ... expresar lo que sientes y mostrar los sentimientos no es de débiles, si no de fuertes, débil es el que esconde lo que siente por miedo o por vergüenza. Hay veces que se llora porque la emoción es tan intensa que no la puedes controlar, eso es llorar de felicidad, cuántas veces lo he experimentado ... las lágrimas de alegría, de emoción, nos aportan la calidez
de un momento o época vividos tan sublimes, que todavía nos hacen vibrar a flor de piel. ¿Por qué no dejar al corazón que se exprese con lágrimas?.
 
Es bueno llorar de felicidad porque:

•Nos acerca a nuestra dimensión más humana y nos hace sentir vivos.
•Nos ancla en el ahora, aunque nos recuerde el pasado pues el llanto sucede aquí y ahora.
•Nos enseña que vale la pena vivir.
•Es una forma peculiar de sonreír.
La risa y el llanto tienen muchas cosas en común, entre ellas, y la más obvia, es que son contagiosos. La risa genera endorfinas, pequeñas proteínas popularmente llamadas de “la felicidad”. Las endorfinas actúan como neurotransmisores aumentando los niveles de células T, (linfocitos T o células T pertenecen al grupo de leucocitos que son conocidos como linfocitos) son los responsables de coordinar la respuesta inmune celular.
Algo similar ocurre con el llanto. Llorar nos hace liberar adrenalina, una hormona que segregamos en situaciones de estrés, y noradrenalina, que actúa como otro neurotransmisor y tiene un efecto contrario al de la adrenalina. Cuando lloramos, eliminamos estas hormonas, lo que produce una sensación de desahogo y tranquilidad, además de eliminar toxinas.



Pues bien, hoy he llorado, de felicidad y a la vez de tristeza. Igual que la rosa despojada de sus pétalos, igual que el árbol que soporta en silencio la carga de sus hojas.

Extrañas sensaciones.

No encuentro el lugar perfecto donde guardar los sentimientos. Camino por calles, subo peldaños, voy soportando los días, las horas y los años, vivo primaveras, otoños e inviernos ... y sigo buscando.

Extrañas mutaciones

Busco una manera de cobijar esos sentimientos, un lugar donde pueda llorar sin tapujos. Es difícil convertir un río en mar y es difícil plasmar el aroma de un jardín en una hoja de papel. Por eso prefiero escribir en el corazón que tiene páginas en blanco; es el papel perfecto donde copiar lo que siento, el lugar ideal para alojar las lágrimas, el ardor de los deseos o el color de los sueños.

Extrañas sensaciones.


domingo, 5 de marzo de 2017

SOLEDAD



Contemplemos el ocaso, o mejor el anochecer. Nada más relajante que el brillo de una estrella y su reflejo en el mar. Cuando la noche se acerca para muchos es un momento agradable, sinónimo de descanso y tranquilidad, en cambio otros cierran las ventanas y la única puerta que pueden abrir es la que conduce a la soledad más absoluta.
Esa soledad que se adueña de todo lo que fue, lo que existe y lo que vendrá.


Pero cómo podría describir esta palabra tan deseada muchas veces y tan impuesta, otras. El caso es que tiene nombre de mujer, es necesaria de vez en cuando, pero es a la vez temida por todos cuando nos vemos sometidos a ella.
 
Y qué entendemos por soledad, ¿se puede decir que a pesar de vivir en una sociedad tan amplia, cada día más unida al progreso, en la que las distancias están superadas por las nuevas tecnologías, que estamos realmente solos?. Sí, porque hay una soledad externa y otra interna, que quizá es la verdadera soledad. Si el hombre es social por naturaleza, por qué nos cuesta tanto sentirnos parte de un todo. Estamos rodeados de compañía y seguimos sintiéndonos solos. Sin embargo necesitamos de ella como válvula de escape de nuestros estados ansiosos y aunque sea muy importante sentirse queridos y encontrar de vez en cuando un punto de apoyo en los demás, es bueno que el hombre esté solo, que temple su estado de ánimo y relaje su espíritu.




Cuando el sonido se rompe y el mundo se calla, nos duele el dolor sordo de la ausencia. La soledad es amarga y dulce a la vez, se bebe en vaso largo y hasta se saborea.. Cuántas veces en esa ausencia acunamos sueños imposibles que nunca llegan... Lo que tengo claro es que la soledad es la única que nos entiende y nunca jamás cuestionará todo aquello que pensemos.


La noche tiene el encanto de la quietud más pacífica y relajante. Mientras el sueño intenta adormecer mis pensamientos, yo trato de sumergirme en las sombras más profundas. El día tiene demasiadas horas estresantes, demasiados minutos agobiantes y por ello necesito vivir la noche con el único fin de dejar la mente libre de tensiones, preocupaciones y ajetreos. Intento sobre todo apartar mis obsesiones, fantasmas que me tienen presa desde hace ya mucho tiempo y que mi exterior nunca muestra, jamás lo ha mostrado porque procuro rechazar los pensamientos que me agobian para no transmitirlos a los que me rodean, ellos no lo entenderían jamás. Por ello aprovecho los momentos de soledad, mi soledad, son beneficiosos y me aferro a ella pensando que no hay soledad triste si de verdad lo deseas. Me suelo preguntar cuánto tiempo tiene que pasar para que una mente llegue a recuperar la estabilidad que necesita. Antes al oír aquella voz, mi alma se llenaba de energía, ahora ya la voz, su dulce voz, quedó anclada entre sonidos sordos, vagando en el aire.
En mis noches solitarias suelo recordar aquellas palabras de aliento que ahora echo tanto de menos.
Eran palabras llenas del calor de una madre.


El silencio no tiene rostro, la soledad lo dibuja recordando. Ni tiene colores, la soledad lo pinta de gris y de sombras.
El silencio no tiene pentagramas, la soledad es toda una sinfonía de lamentos. El silencio tiene un cuerpo frágil, la soledad lo acaricia noche a noche. El silencio canta en verano y primavera, la soledad llora en otoño y en invierno.
 




lunes, 20 de febrero de 2017

Paseando

Febrero, una mañana cualquiera de un día cualquiera. Viento, todavía hay hojas muertas en el suelo arremolinadas a los pies de los árboles y a mi me parece que tiritan de frío. Hace sol, pero es un sol de invierno con ese brillo ficticio que te ciega. Salgo a la calle, llevo tiempo que no puedo respirar como era mi costumbre, problemas repentinos no cesan de acosarme y necesito aire, el de mi ciudad no es precisamente muy puro, pero al menos me permite despejarme.

Caras desconocidas, seres extraños que se posan en el suelo como la prole de loros que está invadiendo muchas zonas verdes. Mejor pasar desapercibida que da sensación de libertad, solo el abuelillo del banco me ha reconocido, siempre viene a tomarse la tensión arterial -"Está hecho un chaval, como siempre. Gracias señorita-". Señorita... suena bien esa palabra, tiempo ha que no la oigo y suena a juventud divina. Juventud que pasa a la velocidad del sonido, sin darnos cuenta de que el tiempo es el único ladrón que nos la puede robar.

Sigo paseando sola y feliz, sin las prisas de siempre, sin mirar el reloj. Alguien está regando un macizo de flores, son hermosas pero parece que lloran con las gotas de agua. No lo parece, es que están llorando, pero por qué? si aunque estén mustias, siguen subiendo el ánimo con tan solo sentir su presencia y nos aumentan la cantidad de endorfinas, las hormonas de la felicidad. Pero es que ellas no lo saben... Algunas nacen en el estiércol y sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable y no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos. Eso se llama habilidad.
Sigo con mi paseo y ahora me fijo en un grupo de escolares que están saliendo  de clase. Hay un colegio cerca donde empezaron mis hijas. Algunos arrastran un carrito con el material dentro, dicen  que algo ha mejorado el tema de llevar los libros, las mochilas cargadas a la espalda con gran peso han causado muchos problemas de espalda y hombros, el peso produce tracción y presión sobre la musculatura y las articulaciones, debido a la sobrecarga.


Pero según los expertos, las mochilas de ruedas que, cuando salieron al mercado parecían ser una alternativa más adecuada, tampoco son la solución más correcta dado que los niños tiran de ellas, produciendo así un aumento de la curva de atrás y provocando también lesiones de espalda. Entonces cuál es la solución, ¿llevar lo imprescindible,  o dejar material en clase?... no siempre se puede ni es posible.

Está anocheciendo. Si entro a tomar un café me pierdo el espectáculo, así que compro uno de esos conocidos que los ponen cerrados con una pajita y los puedes ir tomando por el camino. Me refiero al espectáculo de las fuentes, me parecen preciosas, ahora además con luz y color. Me quedo un rato mirando cómo cambian,  fuentes luminosas de LED  que emiten luz de diferentes tonos. Habrá opiniones para todos los gustos pero creo que dan alegría a las plazas. Una ciudad si fuentes es una ciudad desnuda. 



Sigo con el paseo. Madrid, como otras urbestiene barrios que casi no han cambiado, calles típicas llenas de tiendecitas que nada tienen que ver con las grandes cadenas y rincones por los que de repente huele a calamares fritos o a bollos recién horneados. Hay lugares que te trasportan al pasado, que trasmiten sonidos olvidados, y que todavía siguen ahí, los cafés retro, por ejemplo, que conservan la misma estructura, por ejemplo el Café Barbieri un café inaugurado el año 1902 situado en la calle Ave María. Todavía hoy podemos contemplar como fue hace más de cien años, con sus divanes rojos y las mesas de mármol, las molduras del techo, sus columnas, espejos en las paredes, un viejo piano, y la musa Erato que parece presidir desde la altura todo lo que allí sucede. 
Suena música de los años sesenta y de los setenta y ¡viene de una gramola!, qué sorpresa, hacía muchísimo tiempo que no veía una funcionando. Muchos las habréis conocido y a los que no, os diré que en estos aparatos se podía escuchar la música que nos negaban en la propia discoteca familiar. Los discos no eran baratos y hacerse con ellos exigía medir muy bien las monedas que tuviéramos en el bolsillo; de hecho, preferíamos gastarnos el dinero en los elepés que en los sencillos, así que algunos temas de moda sólo salían a nuestro encuentro en los bares. De modo que pasar la tarde sentado delante de la gramola, pulsando ese numerito enigmático del disco, verlo luego moviéndose como por control remoto, encajando en la aguja mágicamente, reintegrándose luego a su lugar tras la primera escucha, era un placer que aquella generación disfrutaba y que yo conocí cuando quedaban muy pocas, las que lograron sobrevivir en las barras de los bares.


Ya solo me queda pasar por un puesto donde hacen churros, de esos ambulantes de quita y pon, un día lo abren y otro lo cierran. Hay uno en la plaza que lleva poco tiempo y por tres euros te dan seis, calentitos, recién hechos y si quieres los hay bañados en chocolate. 

  Un día cualquiera de febrero, cuando la sombra del recuerdo te persigue, cuando la única forma que tienes de liberarte de ella es pisar firme el terreno del presente, adaptándote a la época que te ha tocado vivir y girar a diario la rueda de la fortuna esperando disfrutarla con suerte y por encima de todo, con SALUD.

Vuelvo a casa.


 






viernes, 3 de febrero de 2017

Inteligencia emocional


Leo: “Si aprendes a conocer el poder de atracción que tiene la mente podrás lograr muchas cosas que en tu vida pensaste alcanzar, tú mismo puedes atraer con tu pensamiento las buenas y malas vibras, entonces olvídate de pensar en cosas negativas. Concéntrate en todo lo bueno que quieres para ti, quizás te tome un tiempo pero tarde o temprano lo lograrás porque tu mente es un poderoso imán que debes saber utilizarlo para tu beneficio personal”.

Alguien a quien aprecio, me hablaba el otro día de inteligencia emocional, Sara O. Durán  https://saboranisestrella.blogspot.com.es/y me ha parecido un tema interesante.

La inteligencia emocional es la capacidad para identificar, entender y manejar las emociones correctamente, de un modo que facilite las relaciones con los demás,  el manejo del estrés o la superación de obstáculos. Ante cualquier acontecimiento que suceda en tu vida, las emociones, tanto positivas como negativas, van a estar ahí, y pueden servirte de ayuda y hacerte feliz o hundirte en el dolor más absoluto, según cómo sea tu capacidad para manejarlas, en una palabra, es importante el conocimiento de nuestros propios sentimientos y emociones y cómo nos influyen, la manera en que nuestro estado anímico afecta a nuestro comportamiento, cuáles son nuestras capacidades y cuáles son nuestros puntos débiles.
Las personas con una alta inteligencia emocional no necesariamente tienen menos emociones negativas, sino que, cuando aparecen, saben manejarlas mejor. Tienen una mayor capacidad para identificarlas y saber qué es lo que están sintiendo exactamente y también una alta capacidad para identificar qué sienten los demás. Al identificar y entender mejor las emociones, son capaces de utilizarlas para relacionarse mejor con los demás (empatía), tener más éxito en su trabajo y llevar vidas más satisfactorias.

Son capaces de identificar sus emociones y saber lo que están sintiendo en cada momento y porqué, y darse cuenta de cómo influyen en su comportamiento y en su pensamiento.
- Capaces de controlar sus impulsos, no se dejan llevar fácilmente por estallidos emocionales, saben calmarse a sí mismos cuando sus emociones son especialmente negativas e intensas y saben adaptarse a las circunstancias cambiantes.
- Tienen una alta capacidad para entender las emociones, necesidades y preocupaciones de los demás, saben ponerse en el lugar del otro y entender puntos de vista diferentes a los propios, porque entienden cómo se sienten y pueden actuar en base a ello del mejor modo posible. Por este motivo, ellos se encuentran a gusto a su lado y se sienten comprendidos y respetados. Tienen por tanto una alta capacidad para influir en los demás, comunicarse con claridad, manejar conflictos y trabajar en equipo. Así pues, es frecuente que tengan también una alta inteligencia social.

En general y resumiendo, la inteligencia emocional:
- Ayuda a triunfar en todas aquellas áreas de la vida que implican relacionarse con los demás y favorece el mantenimiento de relaciones más satisfactorias.
- Ayuda a mantener una mejor salud al ser capaces de manejar mejor el estrés y las emociones negativas como la ansiedad, sin dejar que les afecten el exceso o durante demasiado tiempo. El estrés no manejado correctamente puede repercutir negativamente en la salud mental, haciendo que seas más vulnerable a los trastornos de una ansiedad generalizada, que os aseguro es tremendamente dura y la consabida depresión. Además, la persona que no maneja bien sus emociones tiene muchos más altibajos emocionales y cambios de humor que perjudican sus relaciones y su funcionamiento.
- Ayuda a relacionarse mejor con los demás, como ya he dicho, porque una alta inteligencia emocional sirve para entender lo que sienten y como son. Esto les permite comunicarse de manera más efectiva y crear relaciones más profundas, tanto en la vida personal como profesional.

Sara, me queda mucho por aprender.
La verdadera compasión no significa solo sentir el dolor de otra persona, sino estar motivado a eliminarlo".-Daniel Goleman
 
Airblue

martes, 31 de enero de 2017

Uno más...



En cierta ocasión, alguien muy joven mientras me tomaba un café se acercó a la mesa y me preguntó qué se siente cuando uno envejece. Estaba recogiendo opiniones para un trabajo de clase y me sorprendió tánto que casi se me cae la taza de las manos, porque la verdad es que no me considero aún vieja.
Enseguida se percató de mi reacción, se apuró y trató de rectificar la frase al ver la expresión de mi cara. Respondí que me parecía una pregunta interesante y después de reflexionar unos segundos le invité a que se sentara mientras pensaba la respuesta. Fue fácil; para una persona de veinte años cualquiera que sobrepase la cincuentena es ya mayor, así que le dije que hacerse viejo es todo un regalo. Por qué- preguntó- pues porque ahora soy la persona que quiero ser.

Es verdad que la vida es una caja de sorpresas y que a veces te quita más que te da.
A través de los años mi corazón ha sufrido por la pérdida de seres queridos, por la enfermedad y el dolor de un niño , o por ver morir a mi mascota. El sufrimiento está comprobado que nos da la fortaleza necesaria y nos hace madurar, a veces demasiado pronto. Un corazón que no se ha roto es estéril y nunca conocerá la felicidad de ser imperfecto


Queridos amigos, hoy cumplo un año más. No me importa el paso del tiempo, me importa sonreir cada mañana y contemplar como la vida despierta antes que nosotros para colgar el sol y poder verlo desde la ventana de nuestra existencia.