jueves, 12 de octubre de 2017

Leonid Afremov



Estoy dudando si de verdad estamos en otoño. No es normal un tiempo así en las fechas que estamos. No, si ya lo dijeron los pronósticos, que no suelen acertar la mayoría de las veces, a pesar de los modernos aparatos que hay en la actualidad, pero esta vez han dado en la diana: el otoño será más cálido y seco y esto claro, tiene sus pros y sus contras. La temperatura influye muchísimo en el estado de ánimo; los que gustan del sol y el calor, estarán encantados del buen tiempo y tendrán hasta más energías. La depresión otoñal se retrasa aunque los días sean más cortos y las noches más largas.
Expertos de la organización especialista en trastornos mentales, afirman que durante el otoño las personas comienzan a presentar tristeza y apatía diaria, debido a la reducción de horas de luz y la llegada del frío.
 La explicación es sencilla: Cuando oscurece el cerebro libera melatonina, hormona que participa en la generación del sueño y disminuye el nivel de serotonina, neurotransmisor fundamental para tener buen humor, por lo que al no haber suficiente iluminación natural durante los días otoñales, las personas pueden sentir somnolencia todo el día y pueden estar irritables.
Los contras? los cambios bruscos de temperatura que activan los virus y comienzan los largos catarros. Frescor mañanero y calor que a mediodía nos hace despojar de las prendas, que por salir temprano de casa nos vemos obligados a poner.
Y como hay gustos para todo, yo prefiero un  octubre con ropa de entretiempo y si hay que desempolvar el paraguas para recibir a la lluvia, bendita sea que va haciendo falta.

No nos vamos a librar de los típicos días otoñales, la naturaleza pronto pasará factura. Mientras tanto os dejo unas imágenes preciosas del artista que sabe pintar el otoño y la lluvia como nadie y lo hace sólo usando una espátula.
Conseguir el efecto lluvia no es fácil, brillo y reflejos son el ensamble perfecto para que el agua y la luz den sensación de alegría, de una luminosidad ocre casi real.

Leonid Afremov es un pintor nacido en la ciudad bielorrusa de Vitebsk, en el año 1955. Sus pinturas generalmente son paisajes y figuras coloreados vívidamente; usualmente pintados mediante espátula y pintura al óleo. Se graduó en la Escuela de Arte de Vitebsk, fundada por Marc Chagall en 1921 quien tuvo notables personalidades como Kazimir Malevich y Wassily Kandinsky. En 1990 cuando descubrió que sólo la propaganda comunista se vendería en la Unión Soviética, Afremov se mudó a Israel. Al cabo de dos semanas, encontró un trabajo en una agencia de publicidad pintando carteles, pero en las vísperas de una exhibición, su estudio fue destruido por vándalos. Después que su galería de arte fuera destruida por judíos ortodoxos, se mudó a los Estados Unidos.

Leonid comenta sobre su trabajo: "He intentado diferentes técnicas durante mi carrera, pero sobre todo me enamoré de la pintura al óleo con espátula. Cada obra de arte es el resultado de un largo proceso, cada lienzo nace de mi búsqueda creativa, cada cuadro está lleno de mi mundo interior. Cada uno de ellos posee impregnado diferentes estados de ánimo, colores y emociones...
Me gusta expresar la belleza, la armonía y el espíritu de este mundo en mis pinturas. Mi corazón está completamente abierto al arte, por lo tanto, me gusta la creación de bellas pinturas inspiradas desde el fondo de mi alma. Cada una de mis obras de arte refleja mis sentimientos, la pasión por la sensibilidad, y la música de mi alma. El verdadero arte está vivo e inspirado en la humanidad. Creo que el arte nos ayuda a ser libres de la agresión y la depresión... Actualmente soy conocido en todo el mundo."

Vendrá pronto el tiempo otoñal y con una buena dieta sin excesos ni privaciones y una actitud positiva el otoño dejará de ser, según algunos, la estación nostálgica del año.

A todo a quien el otoño le parece triste.

lunes, 25 de septiembre de 2017

No comprendo.



Qué está pasando en este mundo, en este planeta, en esta sociedad donde cada vez es más difícil llevar una vida tranquila. Dicen que el mirar atrás no sirve para nada, que hay que dejar el pasado anclado en el tiempo, la historia tiene su momento y al día siguiente ya se ha convertido en recuerdo. No digo que estas teorías no sean razonables, sí digo en cambio que ante un mundo tan distinto no es fácil eludir la añoranza.
Qué está pasando. Ayer daban la noticia de un bebé abandonado en un contenedor de basura, con el cordón umbilical todavía colgando. Lo encontró un indigente que rebuscando vio una mantita que se movía y gemía. Dios mío, cómo es posible, qué mente trastornada permite que una madre o padre sea capaz de hacer algo tan tremendo y marcharse sin que la angustia les estruje el corazón, aunque de momento su cerebro les haya dejado completamente ciegos.
Yo no lo llamo abandono, arrojar a la basura un ser indefenso y lleno de vida
 tiene otro nombre terrible, crimen, asesinato. Ante tan cruel acción se me nublan los ojos y me duele el alma cuando pienso cuántas parejas, cuántas mujeres, darían lo que fuera por ser madres, su propia vida incluso y sin embargo tienen que aceptar no conocer la más hermosa experiencia que por ser mujer nos regala la naturaleza.
Sé de lo que hablo, conozco lo que es enjugar esas perlas llamadas lágrimas, esa soledad impuesta por una maldita enfermedad que tarda en manifestarse. A ti, mujer, donde quiera que estés y sea cual sea el motivo, no tienes excusa y no te perdonaría jamás si te tuviera delante.

No hay nada que impacte más a las personas, que saber de un abandono infantil, sea cual fuere la forma en que este se ejecute. En el imaginario social la mano se levanta ineludiblemente para cuestionar a esa mujer que no pudo asumir su función de madre.
Una frase del doctor Atilio Álvarez, emitida en un seminario de especialización sobre adopciones, decía que “el abandono es un aborto a término”. De esta manera él aludía a formas de violencia, puesto que tanto en el abandono como en el aborto, este ser es arrancado o expulsado de la continencia materna.
Es necesario entonces que se sepan y se analicen los motivos de estos comportamientos, como también que demos a conocer todas las consecuencias que estos conllevan para los niños implicados.
Un niño puede ser abandonado físicamente o emocionalmente, cuidado con negligencia hasta ser golpeado, abusado, violado o víctima del incesto.

La gran cantidad de niños huérfanos, carentes de una familia,  tiene que ver en primer lugar con nuestras grandes catástrofes mundiales provocadas por el mismo hombre, como las diversas contiendas bélicas y las hambrunas. En segundo término las catástrofes naturales como las erupciones volcánicas, los terremotos, los huracanes, las inundaciones y las epidemias.
Otra fuente determinante de la orfandad es el abandono voluntario de niños por parte de sus padres, su madre o toda su familia. Estos abandonos se producen por situaciones desgraciadas vinculadas en mayor frecuencia con la madre gestante, la genitora, como puede ser su fallecimiento, una salud muy quebrantada, la imposibilidad socio afectiva de criarlo por factores de edad, el estado civil, la salud mental o la simple ausencia de madurez.
Un abandono puede producirse porque la genitora fue abusada, violada o también víctima de incesto por parte de su progenitor, su padrastro, su abuelo o su hermano. Duras palabras, muy duras y dentro de estas circunstancias, cobran relevancia la faltad de educación y las condiciones de hacinamiento y promiscuidad con que viven los sectores marginados de una población.
En menor proporción encontramos embarazos que no fueron deseados e hijos que no se esperan con amor, por lo que esas mujeres deciden entregarlos en adopción o decididamente abandonarlos, pero arrojarlos a la basura ¿ ?...


Y en cuanto a la adopción los grandes olvidados son los de adopción nacional. Nuestros niños y niñas que viven en orfanatos, familias de acogida o pisos tutelados.
El requisito para adoptar a un niño español es que los padres y sus familiares renuncien a la patria potestad.  Y como no es habitual que lo hagan, los niños suelen vivir en acogida hasta la mayoría de edad. Además aquí el proceso legal es muy lento, puede prolongarse hasta nueve años.

Tremendo tema, doloroso e incomprensible que urge solucionar.


sábado, 16 de septiembre de 2017

Por una vida con recuerdos


En Los Ángeles, un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts, publicado el pasado 8 de agosto, AFIRMA que mediante el bloqueo de una enzima que afecta a algunos genes, es posible revertir la pérdida de memoria en los casos de Alzheimer.
Los autores del estudio aseguran que han encontrado  un mecanismo que, en ratones de laboratorio, bloquea específicamente la enzima HDAC2 en su acción degenerativa de la memoria, sin causar daños colaterales.

Los científicos descubrieron que la enzima HDAC2 se liga con otra denominada Sp3 formando en una unión que “condensa firmemente” los genes relacionados con la memoria, lo que impide su desarrollo.
Los investigadores utilizaron un fragmento relativamente grande de proteína que interfiere con la HDAC2 para evitar que se uniera a la Sp3 y por lo mismo se redujera su efecto debilitador de la memoria.
Los líderes del estudio buscarán moléculas más pequeñas que cumplan esta función y que se puedan administrar como medicamentos.

Aún no se ha hallado la causa exacta del Alzheimer, sin embargo, el National Institute of Aging (NIA) informa que existen ciertas proteínas, identificadas como beta-amiloide, que se acumulan en el cerebro formando una placa alrededor de las neuronas (placa amiloide), dañándolas y propiciando la demencia.

 El Alzheimer es una enfermedad de naturaleza neurodegenerativa que se caracteriza por una dificultad para desempeñar actividades de la vida cotidiana, así como para planificar y resolver problemas, desorientación de tiempo y lugar, disminución o falta de juicio, pérdida de iniciativa y cambios de humor son algunas de las señales de advertencia.

De acuerdo con la Sociedad Española de Neurología, la adquisición de ciertos hábitos de vida saludable (evitar el exceso de carnes rojas, grasas saturadas, mantequilla y grasas derivadas de lácteos, ejercitar la memoria leyendo, resolviendo sudokus, crucigramas, repasar lo que hemos hecho durante el día, caminar y hacer ejercicio), puede reducir hasta un 40 por ciento de los casos de Alzheimer e, incluso, retrasar su aparición.

La memoria no es perfecta, no importa la edad que tengas. Es cierto que algunas personas tienen una memoria increíble. Recuerdan detalles de acontecimientos que hace mucho tiempo tú ni recuerdas, pero la naturaleza no diseñó el cerebro humano para recordar perfectamente todos los detalles de la vida diaria. De la misma manera que borras tus correos electrónicos viejos para darle pasó a otros nuevos, el cerebro elimina de manera rutinaria información innecesaria, dándole pasó a los nuevos y más relevantes.
Por otra parte, los recuerdos no son instantáneas que se toman y se almacenan en su totalidad en un solo lugar del cerebro. Los recuerdos son codificados de manera fragmentada y distribuidos a lo largo de diferentes partes del cerebro; estas piezas diferentes deben volver a ensamblarse cuando recuerdas algo, creando la posibilidad de que reconstruyas la memoria de manera perfecta.


En resumen, es normal olvidar cosas. También es normal que te vuelvas un poco más olvidadizo a medida que envejeces. Sin embargo, para algunas personas los problemas de memoria van más allá de lo normal. La demencia, la disminución de la memoria y el pensamiento provocado por la enfermedad de Alzheimer, el daño a los vasos sanguíneos que alimentan el cerebro, o una acumulación de proteínas anormales en el cerebro, le pueden arrebatar a las personas la capacidad de recordar y pensar lo suficientemente bien como para funcionar de manera independiente. 

La ciencia avanza a paso de tortuga, saben la causa pero no la cura. Es muy complicado de entender para los legos en temas médicos, incluso para los propios profesionales, pero hay que estar atentos a los nuevos descubrimientos.

El gran reto de los neurólogos es encontrar un tratamiento eficaz, que modifique la evolución de la enfermedad.
    


Read more here: http://www.elnuevoherald.com/vivir-mejor/salud/article166050002.html#storylink=cpy

viernes, 8 de septiembre de 2017

Arte al otro lado del océano.

El Museo del Prado acoge hasta septiembre una exposición con más de 200 piezas de la Hispanic Society, museo neoyorquino fundado en 1908 por el millonario y filántropo norteamericano Archer Milton Huntington. Hay presencia burgalesa en la muestra y la verdad me he llevado una agradable sorpresa porque soy una fiel admiradora de Joaquín Sorolla.
Parece ser que visitó Burgos, le gustó y aprovechando una nevada quiso retratar el efecto de la nieve en la luz de la ciudad.

 
"La Catedral y la Puerta de Santa María", óleo sobre lienzo fechado en 1910 que pintó Sorolla sobre la capital castellana.
 
El museo neoyorquino posee la más importante colección de arte hispano fuera de España y el Museo del Prado acoge hasta el 10 de septiembre la exposición Tesoros de la Hispanic Society, una muestra con 3 joyas burgalesas: El manuscrito 'Memorias y aniversarios', de San Pedro Cardeña; la talla de doña Mencía Enríquez de Toledo, de Gil de Siloé y 'La Catedral y la Puerta de Santa María' de Sorolla.

 
"Memorias y aniversarios" manuscrito en pergamino procedente del Monasterio de San Pedro de Cardeña. Finales del siglo XII al XIV.
 
 
 
"Efigie de Doña Mencía Enríquez de Toledo, duquesa de Alburquerque" obra en alabastro de finales del siglo XV que salió del taller de Gil de Siloé. 
 

Tres joyas  de mi querido Burgos que están al otro lado del charco y que he querido traer a este blog.

martes, 29 de agosto de 2017

El cielo del verano.


Llegó septiembre, apenas unos días para que el verano nos diga adiós, sin embargo y mientras dure el estío, no dejo de mirar el cielo, a veces azul y a veces gris por la calima. No sé cuántos veranos han pasado ya, demasiados, pero me sigue gustando mirarlo, quizá porque no quiero que su aire limpio y claro se pierda, que siga siendo como entonces, como el  de aquellos veranos de mi infancia en los que no existían los recuerdos o al menos no los necesitaba. 
Hay veranos inolvidables, llenos de sorpresas, de experiencias y hasta de líneas que llegan a marcar un destino. En verano se ganan amores y también se pierden. Los que ganamos debemos envolverlos en paños de oro tratando de cuidarlos y mimarlos lo mejor posible, es la única manera de que sigan existiendo y que el paso del tiempo no los marchite.
Los que perdemos, algunos hasta pueden recuperarse casi sin esfuerzo, basta tener voluntad. Otros en cambio se van dejando en nosotros cicatrices muy profundas, como estelas apagadas flotando en las sombras de la noche. 
Me gustar observar el cielo del verano, de todos los veranos.
 
 
Cuando era niña y llegaban las noches calurosas, me pasaba largos ratos balanceándome en el columpio pintado de azul.  Mi padre hizo casi una obra maestra con un cajón de madera y unas gruesas cuerdas. Estaba colgado de un árbol frutal tan alto como añejo y crujía tanto su ramaje cada vez que soplaba el viento, que me llegaba a estremecer. 

Aquellas noches de verano tenían la magia de mis pocos años. Ahora que de nuevo se acaba la estación,
no puedo olvidar la silueta de mi madre cuando me llamaba para la cena. La oscuridad del jardín se iluminaba con su rostro, al menos así lo recuerdo. Si alguien me preguntara el significado de la palabra felicidad, mi respuesta sería algo tan simple como el revivir aquella escena de la candidez de mi infancia, bailando con el vaivén de mi viejo columpio e intentando en cada impulso subir a lo más alto para robar una estrella...

Mi cielo de verano parece haber cambiado, aunque ahora sea incluso mejor, nada tiene que ver con el de antes, apenas está sujeto por aquellos centelleantes clavos de plata. 
Estrenamos septiembre y no sé cuánto tiempo ha pasado, cuántos veranos llevo mirando al cielo y buscando en la oscuridad de la noche, aquellos reflejos plateados que hoy iluminan mis sienes.

Llévate la rosa de septiembre


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martes, 22 de agosto de 2017

Adios al rey de la comedia.




Es imposible no recordar al rey de las muecas, al gran Jerry Lewis. Sobre gustos no hay nada escrito y a mi me encantaba, dicen que es más fácil hacer llorar que reír y creo que es cierto. Hacer reír con gestos y palabras sencillas, sin rayar en lo soez y en lo vulgar.

De origen judío, su humor era diferente, distinto, dedicado a lo absurdo y a los extremos imposibles e irrisorios. Al gesto sobreexpresivo a la par que a veces sutil que lo hicieron un maestro del gag físico y desmesurado. Tras pasar por la gran pantalla con películas como “Delincuente delicado”, "El ceniciento" o la considerada su mejor cinta “El profesor chiflado”, no tardó en dar el salto a la televisión con “El Show de Jerry Lewis”.
De cualquier forma no cabe duda que a pesar de su éxito como cómico,  ha destacado por su humanidad.  A nivel internacional ha sido por su trabajo desinteresado en la Asociación Americana de Distrofia Muscular.

Se ha ido el hombre que decía de sí mismo “He tenido gran éxito, siendo un total idiota”.
No, no era ningún idiota, era un gran actor y sobre todo una magnífica persona.
Descanse en paz Joseph Levitch, más conocido como Jerry Lewis.
 

martes, 15 de agosto de 2017

Un icono de la música.

 



Hay voces de auténtico privilegio. En una madrugada de verano cuando aún Morfeo no se ha presentado, da gusto escucharlas. Puede que sea demasiado fantástica imaginando, pero debe de ser increíble dedicarse a la canción, saber moverse en un escenario y escuchar la ovación del público después de una actuación que puede haber durado horas.

Y también tiene que ser difícil acordarse de todas las letras, no pasarse de un tema a otro .... ¡¡ uff, qué cosas se me ocurre pensar a estas horas !! ....
Una voz femenina? me quedo con la de Barbra Streisand, además tiene un gusto exquisito para elegir los temas y los compositores.



Una voz masculina? sin duda no tengo más remedio que mencionar al King, al Rey del rock, Elvis Presley. Creo que merece un recuerdo porque su privilegiada voz siempre me ha gustado y cuarenta años después de su desaparición sigue emocionándome. Desde luego que vuela el tiempo. Aquel 16 de agosto de 1977 se fue prematuramente entre excesos, depresión y miedos y solo contaba 42 años. Se ha hablado mucho sobre la personalidad de Elvis, un hombre de cuna humilde nacido en el seno de una familia modesta, el joven Elvis Presley se vio obligado a trabajar desde muy temprana edad. A los once años, y ante su insistencia, sus padres le regalaron su primera guitarra.
En 1948, su familia se trasladó a Memphis, uno de los centros de la actividad musical del país. Cuando Elvis contaba apenas diecinueve años, el productor Sam Phillips, propietario de Sun Records, decidió editarle un single que contenía los temas That's all right y Blue Moon of Kentucky. Este primer intento le abrió las puertas de un programa radiofónico de música country, Louisiana Hayride, con un abanico de emisión que comprendía trece estados.


A partir de entonces comenzó una carrera artística que le llevó hasta las puertas de Hollywood con una treintena de películas, algunas no muy buenas creo, pero donde podía lucir sus dotes de cantante. Hasta los primeros años de la década de 1970 que supusieron para Elvis Presley el mayor bache creativo, agravado por su adicción a las drogas y su reclusión en su mundo de fantasía particular en que se convirtió su mansión de Graceland. En 1973 se divorció de Priscilla Beaulieu y su imagen adquirió el tono claramente excesivo que caracterizó sus últimas apariciones: un exagerado tupé, sobrepeso y trajes de cuero banco con pedrería.
Falleció de un ataque al corazón, sin duda consecuencia de sus excesos.
A pesar de su acelerado declive, Elvis Presley se ha convertido en un icono de la música y en una de las figuras más relevantes de su historia, como atestiguan sus más de cien discos de oro, platino y multiplatino.

Descanse en paz "quien nunca esperó ser importante".





El baile es escultura en movimiento.

Cantar es una forma de comunicar la visión de la vida.



lunes, 7 de agosto de 2017

Océano.

El mar, el océano, no importa el nombre ni el lugar, el mar sigue siendo cómplice de tranquilidad, el alma se serena y el cuerpo se deja abrazar suavemente por su brisa. Solo quien ha vivido cerca del mar conoce la parte dulce de la sal. Sus aguas me saben a lágrimas y su  vaivén todo lo devuelve, especialmente los recuerdos.                                 



El mar es el espejo de nuestros sentimientos. Los más melancólicos se sumergen para luego volver con una imagen menos triste, llena de esperanza, y además nos ofrece el mejor espectáculo de vida detrás de un horizonte infinito e inalcanzable, amenizado con la música de las olas y la magia del color.

Será porque sin agua, no hay vida, o porque el cuerpo humano está compuesto por entre un 65 y un 70 por ciento de agua. Lo cierto es que la inmensidad del océano siempre ha resultado una fuente de inspiración a la hora de escribir, de pintar, cantar o componer.

El mar ha inspirado libros enteros. Uno de los ejemplos más conocidos es “El viejo y el mar”, de Ernest Hemingway. Sin duda, el norteamericano fue un escritor que siempre vivió atraído por la costa.
 
Joaquín Sorolla
 
Pintores, muchos, pero quizá el más representativo sea Joaquín Sorolla. Para él el mar era su paraíso, comienza a pintar al aire libre, dejándose invadir por la luz y el color del Mediterráneo.
Y en el mundo de la poesía, yo citaría “Marinero en tierra”, del español Rafael Alberti. Sus poemas se encuentran, en su totalidad, dedicados al mar y a los marineros. Su añoranza por Cádiz cuando su padre le sacó de allí, inspiró este poema:


El mar. ¡Sólo la mar!

¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
 
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños, la marejada
me tira del corazón.
Se lo quisiera llevar.

Padre, ¿por qué me trajiste
acá?




Marineros. De mi padre.



 

domingo, 16 de julio de 2017

Castillos de arena



Llevo despierta un buen rato, el calor, ¡ este maldito calor ! , tengo la camiseta húmeda, pegada a la espalda, miro el reloj, las 5,50, madre mía qué pronto, está aún oscuro, ya van alargando las noches. Decido levantarme y salgo a la terraza, parece que corre un poco de brisa, a lo lejos, una tenue línea de luz divide el horizonte separando el cielo del mar. Seguro que el amanecer va a ser precioso. Se me ocurre hacer meditación sentada en el suelo, cierro los ojos y empiezo a recitar los mantras que recuerdo. Mi perro, un precioso Lhasa Apso de suave pelo color champagne, me da un lametazo en la espalda que me desconcentra, ¡ vaya susto!, vuelvo a empezar los mantras, pienso en el calor que debe estar pasando el pobre con su abrigo de lana , me río, nada, no me concentro.

Poco a poco el horizonte se tiñe de rojo y en unos minutos se irá anaranjando. Como un espejo, el mar refleja los colores en la cresta de las olas, las nubes, antes invisibles, ahora moldean su volumen con los tonos del arcoíris. Y como un punto dorado de luz va apareciendo el sol, lentamente, majestuoso, dueño y señor del firmamento y poco a poco su brillo lo va inundando todo, lo transforma todo, lo que antes no era, ahora es, la oscuridad huye, la vida está aquí de nuevo.
Y yo me encuentro ante un amanecer de julio en el Cantábrico, mi mar de siempre, compañero de vivencias y sueños estivales desde que era una niña. 
Solo a estas horas puedes liberarte un poco de la muchedumbre, del gentío, del bullicio de los descapotables y las motos.  Después vendrá  la lucha mañanera para encontrar un trocito de arena en la playa, pero la gente es feliz, las vacaciones cambian el ánimo, al fin y al cabo llevan esperando todo un año para ver el mar y aunque haya que pedir permiso para extender una toalla no les importa, quieren volver a verlo y olvidarse de la rutina de su ciudad. A mí me ocurre lo mismo, pero no, estoy equivocada, este mar no es el que me gusta, este no es el mar que me trae los mejores recuerdos de la infancia. Este es el mar abotargado de julio y sus aguas templadas me recuerdan a una bañera y la espuma de sus olas a las pompas de jabón. El gentío me abruma y lo peor es que no puedo disfrutar de la belleza de su marco azul.

Bendito mar el de entonces, el de hace unas décadas, lleno de conchas y caracolas, de castillos de arena fina y de preciosas cabriolas donde tantas veces me he mojado los pies.




Recuerdo aquellos versos de Tagore:


Vengo a ti para que me acaricies antes de comenzar el día.
Que tus ojos se posen un momento sobre mis ojos.
Que acuda a mi trabajo sabiendo que me acompañas, amigo mío.
¡ Pon música en mí mientras atravieso el desierto de ruido !
Que el destello de tu amor bese las cumbres de mis pensamientos
y se detenga en el valle de mi vida, donde madura la cosecha.
¿ No has oído sus pasos callados ? Él viene, viene ...siempre vendrá.

Pero no le dejamos, enturbiamos sus aguas, oscurecemos su arena y hasta las gaviotas chillan y no se atreven a planear.

Desde los Picos de Europa en Cantábria, saludos y feliz descanso.

Airblue

sábado, 8 de julio de 2017

Tempus fugit


Hoy estuve pensando en la mala costumbre que tenemos los seres humanos, de valorar algo solamente en su ausencia. Valoramos el dinero cuando nos falta, valoramos el tiempo cuando estamos al final de nuestra etapa, la familia cuando la perdemos, valoramos el frío cuando hace calor, y deseamos que haga calor cuando hace frío. Solamente cuando recibimos un golpe bajo, dejamos de posponer la vida para después. Vivimos de recuerdos del pasado, o anhelando un futuro que ni sabemos que vamos alcanzar, mientras sufrimos el presente como si nos encontráramos en una prisión sin salida. Nos quejamos de nuestros hijos pequeños, y luego cuando crecen deseamos que vuelvan a ser niños. Vivimos discutiendo con nuestros padres, y luego cuando mueren, anhelamos con todo nuestro ser poder retroceder el tiempo y darles tan solo un abrazo más. Nos quejamos de todo lo que nos falta, y nos olvidamos de disfrutar lo que nos sobra.
El ayer ya pasó, y el futuro es incierto. Solamente nos queda vivir aquí, y ahora, y sembrar lo mejor que tengamos, confiando en que vamos a cosechar lo mejor después.

¿Por qué esperar para decir te quiero?
¿Por qué no luchar hoy por lo que deseas?.
¿Por qué guardarte sonrisas, abrazos y besos?.
¿Por qué no pedir perdón?.
Nunca creemos que se nos puede acabar el tiempo, hasta que se nos acaba. Nunca creemos que podemos perder algo, hasta que lo perdemos, nunca creemos que vamos a morir, hasta que estamos muriendo.
¿Por qué no mejor disfrutar del sol, cuando está brillando? ¿Por qué no dejar que la lluvia nos moje, cuando está lloviendo?.
¿Por qué no reír cuando estamos felices, y llorar cuando sufrimos? Sufrir, también es vivir. Que duela también es señal de que puedes sentir, y sentir todavía es señal de que hay esperanza.
No esperes a enterarte de que se está acabando tu tiempo, para empezar a vivir.
La vida es solo esto, el AQUÍ y el AHORA.¡ Todo lo demás es ilusión!.

miércoles, 21 de junio de 2017

Especial





ESPECIAL
.....

Eres tú, que tu presencia es un regalo para el mundo, que eres una persona única y diferente a todas las demás, que tu vida puede ser lo que tú quieres que sea.

Cuenta tus bendiciones, no tus problemas, y verás cómo irás saliendo adelante. Hay tantas respuestas dentro de ti ... Comprende, sé valiente, sé fuerte.

No te impongas límites, tus sueños están esperando hacerse realidad. No dejes tus decisiones importantes al azar, esfuérzate por llegar a la cima, a tu meta, y a tu premio.

Nada hace perder más energía que las preocupaciones -Mientras más tiempo llevas un problema, más pesado se vuelve. No te tomes las cosas demasiado en serio. Vive la vida con serenidad, no con lamentaciones.

Recuerda que un poco de amor puede durar mucho tiempo. Recuerda que bastante amor puede durar para siempre. Recuerda que la amistad es una sabia inversión.

Los tesoros de la vida son las personas... cuando están juntas.





Hoy he vuelto a saber de Manolo, él no puede llamarme, es su hijo quien nos ayuda a intercambiar unas palabras, pocas, porque se fatiga y le cuesta, pero aunque sus manos tiemblen, mi corazón se llena de una paz infinita que me gustaría transmitir a quienes sonreísteis con sus letras.
Sigue mandando recuerdos para todos y se encuentra bien.
Aquí tenéis otro de sus cuadros. Hay que destacar el clavo que sujeta el cesto, parece que se sale del lienzo.
Mucho ánimo, amigo.
 
 
Airblue

lunes, 12 de junio de 2017

jueves, 8 de junio de 2017

Querido junio

 
 
Querido mes de junio: déjame que me asome a tu ventana y me cuele en el recuerdo, déjame que vuelva a ver aquel jardín lleno de colores, que vuelva a notar el soplo del viento que traía olor a manzanas y sabor a café recién hecho. Que vuelva a sentir la alegría de un diploma y el suave tacto de unas manitas que por primera vez me acariciaron, porque por encima de todo en junio nació mi primera hija.
 
Me gustan los ventanales amplios, las grandes ventanas que dejan pasar la claridad del día, ventanas de madera que a través de sus cristales te trasladan a la vida sin mover un solo pie, que te dejan disfrutar de la naturaleza y te permiten escuchar los gritos de las rosas cuando el viento las despeina.
Por ellas se filtran reflejos extraños formando espirales, ecos que se escapan del más allá y se funden con la tibieza del ambiente. Una sensación plena de libertad donde el paisaje parece tocar el cielo, una puerta abierta por la que pasan alegremente las notas de una melodía, los silbidos del viento y sentimientos que fluyen en busca de las caricias del sol, que toman formas confusas, que usan palabras exóticas, que vuelan.


Es tiempo de cerezas. Junio recoge su fruto después de haber teñido de rosa los campos y los huertos. Todavía recuerdo aquellos árboles con las ramas cuajadas de pequeñas bolitas rojas. No era fácil cogerlas, la mayoría estaban demasiado altas y además tenían dueño. Nuestra casa no tenía cerezos, había un membrillo trenzado precioso donde colgaba un botijo de barro con agua fresca y tenía esas grandes ventanas para ver el cielo azul anunciando la llegada del verano. Ventanas que crujían con la lluvia, que llenaban de claridad mi habitación en época de exámenes y ventanas por las que me asomaba en las noches de junio para ver las estrellas.

  NIÑA MIRANDO LAS ESTRELLAS

Curioso panorama el del cielo plateado, seguro que lo habéis observado infinidad de veces.
Si miráis las estrellas, siempre hay una que brilla un poquito más. Cerrad los ojos entonces pensando en una cara bonita, en un rostro que hace tiempo que se esconde entre ellas, seguro que es fácil encontrarlo, porque en el reino de la mente nada es imposible, lo positivo atrae a lo positivo y rechaza lo que no lo es.


Junio, el mes sexto en el que os deseo treinta días felices. Que sin quererlo se va la primavera y a las puertas del verano nos ponemos.


jueves, 1 de junio de 2017

Un arte especial.

Sabemos que arte es toda forma de expresión de carácter creativo que puede tener el ser humano. En el arte se expresa lo que una persona siente a través de una infinidad de formas y técnicas. Arte es la capacidad que tiene el hombre para expresar sus sentimientos, emociones y percepciones.
Sabemos también que existen muchas clases de arte, pero me quiero centrar en uno en particular basándome en una entrada publicada hace unos días, el especial arte de confeccionar maquetas. Habilidoso, minucioso y metódico y en el que además se requiere mucha paciencia, sobre todo cuando se trabaja a escala y las piezas son muy pequeñas.

 








Merece la pena traer a este blog uno de las muchos hobbies que los aficionados a la Aviación realizan, aprovechando sus habilidades, como distracción y sobre todo como satisfacción y recreo de la vista.

Se trata de estas maquetas a escala de tamaño diminuto creadas por una compañía japonesa para conmemorar el centenario de la Aviación en el año 2003.
Están compradas en el Musée de l'Air et de l'Espace sito en el aeropuerto de Le Bourget (Paris) en agosto de 2003.
Las maquetas venían como una plancha de metal troquelado. En alguna, como el Spirit of St. Louis se incluía alguna pieza separada (en este caso el morro). Las piezas debían sacarse del troquelado, plegar los elementos según necesidades y finalmente pegar los puntos de unión con pegamento rápido de cianoacrilato. La precisión de los elementos troquelados era excepcional, basta pensar en las dimensiones de las cuatro mini maquetas. Los modelos de avión que a continuación se reseñan con su envergadura (distancia de punta a punta del ala), son todos antiguos, son aviones que hicieron historia.





Flyer I de los hermanos Wright (1903): envergadura 77 mm





Blériot XI (con el que Louis Blériot cruzó el Canal de la Mancha en julio de 1909): envergadura 57 mm




Fokker DR.1 triplano (el avión del Barón Rojo): envergadura 48 mm





Ryan Spirit of St. Louis (con el que Lindbergh cruzó el Atlántico en 1927)
envergadura 88 mm


El Blériot XI pilotado en solitario por el aviador Louis Bleriot cruzó por el aire por vez primera el Canal de La Mancha. Fue el primer aparato vendido a la Aviación militar francesa y el primero en ser utilizado en operaciones militares.





El famoso triplano Fokker Dr.1 fue el avión preferido del mítico Barón Rojo. Sus tres alas le proporcionaban una excelente sustentación y agilidad, pero su gran resistencia aerodinámica mermaba considerablemente su velocidad.





Charles Lindbergh, un piloto de veinticinco años, decidió que la mejor solución era un avión especial con un único piloto y sin radio. La Ryan Company de San Diego le construyó su aeronave que fue llamada NYP Spirit of St. Louis. El Spirit of St. Louis era un pequeño monoplano de ala alta con un enorme tanque de gasolina colocado entre el motor y la diminuta cabina de vuelo.
Después de meticulosas preparaciones, Lindbergh despegó del New York's Curtiss Field (Long Island) el 20 de Mayo de 1927 a las 7.52 de la mañana, después de pasar la noche sin pegar ojo. El vuelo fue relativamente sin contratiempos y aterrizó en Paris Le Bourget a las 10.22 de la noche del 21 de Mayo: 33.5 horas después de haber despegado del Roosevelt Field de NY. Su vuelo de 3500 millas le otorgó honores universales y un magnífico puesto en la historia de la aviación.








En mi casa tengo un cielo de cristal, un cielo ficticio donde vuelan las muchas maquetas que no han sido realizadas por mis manos, yo solo escribo sobre ellas y las muestro con orgullo. Su verdadero autor es un hombre dedicado por entero a la Aviación y a su divulgación en revistas y varios libros publicados.

Mi reconocimiento y cariño a su labor.

martes, 23 de mayo de 2017

A flor de piel

 


La sensibilidad es la capacidad que tenemos los seres humanos para percibir y comprender el estado de ánimo, el modo de ser y de actuar de las personas, así como la naturaleza de las circunstancias y los ambientes, para actuar correctamente en beneficio de los demás. Y ante todo debemos distinguir sensibilidad de sensiblería, esta última siempre es sinónimo de superficialidad, cursilería o debilidad.

Ser sensible implica permanecer en estado de alerta de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, va más allá de un estado de ánimo como reír o llorar, sintiendo pena o alegría por todo.

Ser sensible no es signo de debilidad, no obstante, las personas prefieren aparentar ser duras o insensibles, para no comprometerse e involucrarse en temas que suponen ajenos a su responsabilidad y competencia. De esta manera, las aflicciones ajenas resultan incómodas y los padecimientos de los demás molestos, pensando que cada quien tiene ya suficiente con sus propios problemas como para preocuparse de los ajenos. Pero n
o hay duda de que la indiferencia es el peor enemigo de la sensibilidad. La indiferencia es algo que no comprendo, es sinónimo de frialdad, de poca humanidad y tiene un fondo de egoísmo.

La sensibilidad nos hace despertar hacia la realidad, descubriendo todo aquello que afecta en mayor o menor grado al desarrollo personal, familiar y social.
La sensibilidad viene de los sentidos y radica solo en los individuos que confían en sus sentidos, porque los conocen, los entienden y dominan a voluntad, todos o alguno de ellos.
Se dice tanbién que la sensibilidad reside principalmente en el arte, pero cualquiera puede llevar consigo esta maravillosa cualidad innata porque solo los humanos se sienten vivos y sienten la vida.

Dicen que soy demasiado sensible, que suelo dramatizar las situaciones con facilidad, que asumo cualquier papel que tengo a mi alrededor, bueno o malo, y las consecuencias en el último caso no suelen ser muy alentadoras, pero cada uno tenemos una forma de ser, un carácter que se va formando según se desarrolla nuestra vida y por supuesto la genética tiene un papel muy importante. Mi madre tenía una sensibilidad a flor de piel, se emocionaba ante una melodía, un recuerdo, o cualquier pequeñez que le hiciera feliz. Mi padre demostraba su sensibilidad en el arte de la pintura. El artista no es solamente el que sueña, como cualquier individuo, sino el que construye sueños. Él imaginaba y transformaba lo imaginario en realidad, desde niño sabía plasmar sus emociones en un lienzo. Y aunque este blog no es un diario, permitidme que haga este pequeño paréntesis.






Eres  sensible, sí, porque exprimes todos los sentidos en cada momento, amas la belleza del espíritu, la fragilidad del sentimiento, la clara transparencia del más intimo pensamiento.                                                                                                                                                   

Tu alimento es la debilidad y la fuerza, la soledad y la ternura, la comprensión y el esfuerzo.

Amas la vida, te llenas  de paz mirando una flor, o recibiendo una sonrisa. Eres débil ante las penas, a veces demasiado, pero compadecerse del dolor y el sufrimiento es aprender a valorar y a sentir emoción por las cosas más livianas de la existencia.
Las lágrimas van ligadas a la sensibilidad. Dicen que son espejos del alma y que se puede navegar entre ellas hasta tocar el fondo del corazón más frío. Dicen también que si un día escucháramos la armonía de una melodía, la auténtica melodía del alma, la que llevamos guardada en el interior, encontraríamos fácilmente la senda del buen camino, el camino de la felicidad, de la auténtica y verdadera felicidad.

Siendo así, a quien le importa ser débil.

jueves, 11 de mayo de 2017

RENACER




Después de un tiempo de tensión, tanto emocional como física, en el que a veces mi sonrisa ha tenido que ser forzada, los días casi interminables y las noches en un total abandono de Morfeo,  de nuevo vuelvo a pisar terreno firme y de paso reflexionar sobre la importancia que tiene valorar las cosas más nimias que a diario ofrece la vida, el aire que respiramos, el agua que bebemos y el tímido rayito de sol que entra por la ventana. Esos detalles que pasan desapercibidos hasta que en un instante se pierden. Es verdad que la vida pasa demasiado deprisa, que las obligaciones tienen prioridad, pero en un hospital tienes mucho tiempo para pensar y meditar, llegas a concienciarte de que no vale la pena correr sin freno ni medida, ni perder momentos del ahora y situaciones que luego jamás vuelven, vivencias que aún pasando sin pena ni gloria, se esfuman y son irrecuperables. De que existe el dolor y la enfermedad, pero también la salud y la esperanza. La propia rutina nos hace olvidar que estamos vivos, respirando, con mejor o peor salud, pero vivos en el tren que subimos al nacer para hacer una obligada trayectoria.

Indudablemente con tantas preocupaciones se nos olvida vivir. La vida, la hermosa vida, se dice siempre que es bella, aunque a veces es como un dolor agudo, una espina que se clava en el corazón más fuerte. Hay días que el amanecer suele ser más frío que de costumbre, días que sientes un pinchazo en el alma casi desgarrador, símplemente mirando una habitación que acaba de quedarse vacía, un amigo que se va en silencio, un vil desengaño o el cruel sufrimiento de un hijo. Aún así, el viaje continua y buscamos pequeños oasis donde poder aliviar nuestros traumas y levantar nuestro ánimo.
Un hospital o un centro de salud es un mundo aparte donde la lucha por la supervivencia es primordial y es lo único que importa. La entrada que hice sobre la locura, estaba dedicada al Centro hospitalario San Juan de Dios, de Ciempozuelos.

Debemos estar preparados para cuando nos lleguen esos nubarrones que ocasionan grandes tormentas; la naturaleza de la vida nos enseñará golpeándonos donde más duele. Somos niños asustadizos que ante una grave situación no sabemos la mayoría de las veces sobrellevar la pesadilla y se adueña de nosotros como un fantasma disfrazado de debilidad humana. Difícil momento cuando se presenta, pero debemos levantarnos heroícamente. Es nuestro preludio de satisfacción, porque no existen caminos con pétalos de rosa para llegar a la cima. A veces pienso que el gran éxito de la vida, la felicidad que todos anhelamos, solo se encuentra y se alberga en nuestro corazón soñador y en él está la solución para cambiar tormentas por rayos de sol y heridas por suaves caricias .


Hay cosas que se afianzan cuando van pasando los años. Detalles que antes pasaban desapercibidos, vivencias y situaciones normales que ahora uno se percata de su grandeza.
La paz de un rojo atardecer por ejemplo, ese colorido con el que juegan las nubes cuando van poco a poco escondiendo el sol, el sonido rugiente del mar, o las pequeñas huellas que dejan los pies de un niño en la arena.
Solo mirando la inmensa línea del horizonte eres capaz de valorar la gran suerte de vivir, a pesar de las frustraciones, de la penas y dificultades, a pesar de todo ello, merece la pena seguir adelante.

No hay más que tres acontecimientos importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos lo primero, sufrimos al morir y a veces nos olvidamos de vivir.

Decía Marcel Proust que la vida es hermosa si haces el esfuerzo por hallar  hermosura en ella y vale más soñar la vida propia que vivirla, aunque vivirla es también soñarla.

Un mundo sin dolor es para mi el mejor regalo que podemos tener y cuando la salud falla perdemos mucho, pero ganamos en esperanza y resignación. Todo cambia después de una mala racha, parece que hemos vuelto a nacer y nos aferramos aún más a la vida. Nos damos cuenta de que en ella:

Hace falta soñar cuando la realidad pesa.
Hace falta reír cuando la soledad abruma
Hace falta llorar cuando la tristeza ahoga
Hace falta sentir el calor de las emociones
Hace falta aplaudir cuando se saborea el triunfo
Hace falta asumir el valor de la paciencia
y sobre todo hace falta valor para seguir en la lucha por la supervivencia.


 Por favor, no arrojes la toalla, renace y no te olvides de VIVIR.