El silencio es oro
viernes, 19 de marzo de 2021
La ausencia de un abrazo. ❤️
miércoles, 10 de marzo de 2021
Todo un lujo
lunes, 1 de marzo de 2021
Pinto nubes, escribo versos, escucho acordes.
El arte musical nos sumerge en un mundo fascinante, nos hace vibrar y despierta en nosotros sensaciones emocionantes, tanto para el que la escucha como para el que la interpreta y provoca en nosotros cambios en el estado de ánimo. Está comprobado científicamente.
Cantar disminuye el ritmo cardíaco y la presión sanguínea. Es una actividad aeróbica que mejora la eficiencia del sistema cardiovascular, se relaciona con la reducción del estrés y la longevidad. Cuando cantamos aumenta la oxigenación en la sangre y en el cerebro, manteniéndonos más alerta.
El canto ejercita los músculos abdominales e intercostales. Estimula la circulación. Mejora la postura corporal. Es una actividad adecuada para cualquier edad y se está estudiando y probando su eficacia para prevenir y erradicar la apnea nocturna y los ronquidos. El canto mejora los problemas de memoria, demencia o incluso el Alzheimer. Mi madre cantaba conmigo, era capaz de seguirme y pronunciar la última palabra de la canción, estando en una fase ya muy avanzada. Cuando cierro los ojos, escucho todavia el vibrato de su voz.
Tengo la suerte de vivir rodeada de música, mi hija pequeña tocaba el piano y digo tocaba, porque por falta de tiempo está mudo el pobre y la mayor canta por hobby para relajarse. Sabe que me gusta oírla y de vez en cuando me graba canciones para aliviar un poco esta soledad impuesta y para mejorar mi salud. Las iré colgando en el sidebar por si alguno queréis escucharlas.
lunes, 22 de febrero de 2021
Somos lo que pensamos
Puedes estar bajo mínimos, deprimido, triste y desganado, pero no olvides que tu vida es la mayor empresa del mundo. Solo tú puedes evitar que vaya en decadencia. Hay muchas personas que te necesitan, admiran y te aprecian. Me gustaría recordarte que ser feliz no es tener un cielo sin tempestades, caminos sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones... me gustaría decirte que somos las únicas criaturas de la tierra, capaces de transformar nuestra biología mediante lo que pensamos y sentimos.
Nuestras células están constantemente observando nuestros pensamientos y siendo modificadas por ellos. Un ataque de depresión puede arrasar nuestro sistema inmunológico, serenarse, al contrario, puede fortificarlo tremendamente.
La alegría
y la actividad armoniosa nos mantienen saludables y prolongan la vida.El recuerdo de una situación negativa
o triste, libera las mismas hormonas y sustancias biológicas destructivas que el estrés.Está comprobado que uno se transforma en la interpretación cuando la internaliza, es decir, cuando incorpora en su personalidad los patrones de conducta que prevalecen en la sociedad.
Quien está deprimido proyecta tristeza por todas las partes del cuerpo. La producción de neurotransmisores a partir del cerebro se altera, el nivel de hormonas varía, el ciclo del sueño se interrumpe, los receptores neuropéptidos ( pequeñas moléculas parecidas a las proteínas), en la superficie de la piel se modifican, las plaquetas sanguíneas se tornan más viscosas y propensas a formar grumos (embolias y trombosis) y hasta las lágrimas contienen trazos químicos diferentes al de las lágrimas de la alegría.
Beta endorfina
Sustancia P
Neurotensina
Somatostatina
Bradicinina
Encefalina
Sustancia P (el primero que se descubrió)
¿Quieres saber cómo está tu cuerpo hoy?... entonces recuerda lo que pensaste y sentiste ayer.
Con alguna aclaración que me he permitido, he querido poner este texto que me parece interesante y eficaz para los que conocemos muy bien el término desánimo y sin embargo desconocemos sus efectos secundarios. La mente es muy complicada, su fuerza demasiado potente, somos lo que pensamos, necesitamos voluntad para salir adelante, por ello tratemos de subir lo mejor posible los peldaños que nos llevan directamente a una vida más feliz y sobre todo más serena.
Después de una dura e inesperada experiencia, a mi me quedan por subir bastantes escalones. Los voy subiendo poco a poco con la ayuda de mis hijas, una de ellas por estar en otra burbuja, solo puedo verla por video llamada, su pasión es cantar y su voz es la mejor medicina que tomo.
martes, 16 de febrero de 2021
Dedicado a todos mis muy buenos amigos
Para todos vosotros que sin saberlo me habéis ayudado, en los que me he apoyado, con los que he reído o llorado, con los que he compartido momentos y sueños.....
jueves, 11 de febrero de 2021
A flor de piel II
Ser sensible implica permanecer en estado de alerta de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, va más allá de un estado de ánimo como reír o llorar, sintiendo pena o alegría por todo.
Ser sensible no es signo de debilidad, no obstante, las personas prefieren aparentar ser duras para no involucrarse en temas que suponen ajenos a su responsabilidad y competencia. De esta manera, las aflicciones y los padecimientos de los demás resultan menos incómodos y molestos pensando que cada quien tiene ya suficiente con sus propios problemas, como para preocuparse de otros. Pero no hay duda de que la indiferencia es el peor enemigo de la sensibilidad. La indiferencia es algo que no comprendo, es sinónimo de frialdad, de poca humanidad y tiene un fondo de egoísmo.
La sensibilidad nos hace despertar hacia la realidad, descubriendo todo aquello que afecta en mayor o menor grado al desarrollo personal, familiar y social.
La sensibilidad viene de los sentidos y radica solo en los individuos que confían en sus sentidos, porque los conocen, los entienden y dominan a voluntad todos o alguno de ellos.
Se dice también que la sensibilidad reside principalmente en el arte, pero cualquiera puede llevar consigo esta maravillosa cualidad innata porque solo los humanos se sienten vivos y sienten la vida.
No llora el débil, llora quien lleva mucho tiempo siendo fuerte. Ser sensible no es tener un defecto, te ayuda a ser más comprensivo y a entender a quien de verdad lo necesita, es un sentimiento indomable que está en nuestro corazón y como se sufre, y mucho, solo hay que saber canalizarlo para que no se desborde.
Si amas la vida, te llenas de paz contemplando una flor, o recibiendo una sonrisa, si eres débil ante las penas, si te compadeces del dolor y el sufrimiento del más insignificante ser vivo, aprende a valorar esa emoción y no te importe llorar.
Las lágrimas van ligadas a la sensibilidad. Dicen que son los espejos del alma y que se puede navegar entre ellas hasta tocar el fondo del corazón más frío. Dicen también que si escucháramos la auténtica melodía del alma, la que guardamos en nuestro interior, encontraríamos fácilmente la senda del buen camino, esa que todos conocemos por felicidad.
Siendo así, a quien le importa ser débil.
martes, 2 de febrero de 2021
Lo esencial es invisible para los ojos.
Esta es una de las reflexiones más conocidas de “El principito”, de inmediato al escucharla o leerla la reconocemos. En un mundo como en el que vivimos tiene aún más sentido, ya que nos encontramos superficialmente unidos al materialismo, la competitividad y las apariencias.
“Lo esencial es invisible a los ojos”, nos recuerda que somos mucho más que este mundo de apariencias. Porque las cosas importantes son las que no se pueden ver, son las que se sienten; como el amor, la bondad, la generosidad y la amistad.
Los detalles están en las pequeñas cosas que a menudo pasan inadvertidas. Lo material es efímero, y valorar el entorno por lo material y la apariencia, sin duda, es un camino que nos llevará hacia el sufrimiento. El amor y la bondad, sin embargo, son dos aspectos, en principio invisibles, pero con el poder de cambiar el mundo.
Os traigo esta reflexión porque desde hace dos meses veo la vida desde un espejo distinto, comienzo ahora una manera nueva de ver la cosas, de aprovechar el tiempo, de amanecer cada día respirando aires renovados.




