martes, 24 de mayo de 2016

DOLOR




El dolor es un misterio. Hay que acercarse a él de puntillas con la certeza de que es un misterio sin resolver mientras exista un halo de vida. Tenemos que aceptarlo con realismo, sin que bellas consideraciones poéticas nos impidan ver su tremenda realidad.

La primera consideración que yo haría es la de la «cantidad» de dolor que hay en el mundo. Después de tantos siglos de ciencia, el hombre apenas ha logrado disminuir unos pocos centímetros las montañas del dolor. Y todos sabemos que las dolencias se palian pero en muchos casos ni los fármacos logran una eficacia segura.

El dolor es una herencia de todos los humanos, sin excepción. El gran peligro del sufrimiento es que empieza convenciéndonos de que nosotros somos los únicos sufridores o los que más sufrimos. Una de las caras más negras del dolor es que tiende a convertirnos en víctimas, que nos incita a mirar sólo hacia nosotros. Un dolor de muelas nos hace creernos la víctima número uno del mundo. Si en un telediario nos muestran miles de muertos, pensamos en ellos durante dos minutos, en cambio si nos duele el dedo meñique gastamos un día en autocompadecermos. Tendríamos que empezar por padecer el dolor de los demás para medir y situar el nuestro.

Es terrible que tenga que ser la muerte de los seres queridos la que nos descubra que hay que quererse deprisa, precisamente porque tenemos poco tiempo, porque la vida es corta ¡Ojalá no tengamos nunca que arrepentiros del amor que no hemos dado y que perdimos!.
La enfermedad cuando te sacude ya no puedes seguir engañándote a ti mismo, ves con claridad quién eras y quién eres ahora.

He tardado en darme cuenta que en la escala de valores real había un gran barullo y que no siempre coincidía con la escala que yo tenía en mis propósitos y deseos. Cuántas veces el trabajo se antepuso a la amistad, cuántos espacios de mi tiempo dediqué al éxito profesional en lugar de escuchar y charlar pausadamente con los míos... Todo hombre es un mendigo y yo no lo sabía.

Hace años que tengo contacto con el mundo de los hospitales y el dolor ha pasado muchas horas rozándome y aunque se dice que llegas a acostumbrarte, puedo asegurar que ha sido todo lo contrario.
 

 

Es necesario entender lo importante que es la aceptación del dolor para la lucha por la vida, tan maravillosa como efímera. He basado esta entrada en las palabras de Martín Descalzo que leía en el silencio de una sala de Medicina Interna, donde la lucha por la vida es lo único que importa.
El dolor forma parte de la condición humana y solo tenemos dos caminos para afrontarlo, rebelarnos que es tiempo estéril e inútil o una aceptación serena del mismo. La fe también ayuda.

Mi apoyo y mi ánimo para todo el que sufre.
 







22 comentarios:

  1. Se sentirán recompensado con tus palabras, las familias notarán el apoyo y el consuelos será los que los una. Es el dolor tan importante que nos iguala mas que la muerte. Cuidemos de estar dispuestos a pasar tiempo entre amigos, acompañemos a la familia y disfrutemos de esos rato personales que nos ayudan a tener buen humor. Un abrazo y mi reconocimiento a tu labor para todos los que te lean.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El dolor compartido parece que es más llevadero y se soporta mejor,tanto el físico como el moral, éste último es el más difícil de entender y de tratar.
      Un abrazo agradecido.

      Eliminar
  2. Sin mal no hay bien que pueda apreciarse, la terrible dualidad humana que nos hace portadores a la vez de lo más vil y de lo más sublime.
    Besos
    André

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Precioso comentario que hace reflexionar.
      Un abrazo André.

      Eliminar
  3. En la vida, sin darnos cuenta, vamos pasando por distintas etapas.
    Vivimos tan alegremente, que pasamos del dolor ajeno, nos creemos que el sufrimiento está en los demás, no en nosotros.
    Pero como todo llega en esta vida, cuando el dolor físico o moral parece querer destrozarte el corazón, es cuando te paras a reflexionar y te das cuenta que hemos valorado muy poco todos esos años en que no supimos lo que era afrontar una pérdida o sentir el peso de una enfermedad.
    Hoy, tu entrada, nos hará reflexionar y nos ayudará a valorar lo que todavía tenemos.
    Te dejo un fuerte abrazo con mis cariños.
    kasioles

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vivir el día a día sin preocuparse del mañana es humano, mientras dura la buena racha no apreciamos la suerte de tener salud,pero nadie está libre de sufrimiento y tarde o temprano todos sabremos lo que es el dolor, a mi me duele la impotencia, el no poder hacer nada por el que sufre, solo darle ánimos y comprensión.
      El dolor es duro y es más tirano que la propia muerte.
      Un cariñoso abrazo.

      Eliminar
  4. Airblue.
    Amiga. Pero de las de Verdad.
    Una de mis Fortalñezas, es saber que cuento con Ella.
    Lo que has escrito hoy, da Fuerza a quien lo padece y haces ver y recapacitar a quien afortunadmente, solo siente que hay "eso" en la Vida, pero muy superficialmente pues a penas le roza.

    manolo.
    .













    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ser fuerte es muy importante, pero todo se lleva mejor si tenemos con quien compartir nuestras penas y dolores.
      Yo tengo la suerte de contar contigo, de que me leas, me escuches y admitas mis humildes consejos.
      Gracias Manolo por ser como eres.

      Eliminar
  5. Demasiada admiración por ti siento al leerte esto. así somos los denominados seres humanos, solo lo propio importa, nos olvidamos de todo lo que sufren los demás. Tu escrito es para sensibilizar hasta al más duro. Lograste una radiografía muy nítida de la actual esencia humana.
    Te doy un abrazo inmenso, es de lo mejor que he leído en mucho tiempo en blogs.
    p.s. Está para imprimirse y pegarlo en todas las paredes por donde pasen sres humanos, de esos que se dicen felices, pero por indiferentes, para que aprendan un poquito de interacción con el prójimo en desventura, por los que estás sufriendo lo inaguantable. Me siento muy cerca de ti con esto que te ha salido de lo más profundo. Ojalá lo sientas tu también.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo siento Sara y te doy las gracias por tus amables palabras.
      Ojalá mi post sirva de ayuda para todos los que sufren.
      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  6. El dolor forma parte de la condición humana y solo tenemos dos caminos para afrontarlo, rebelarnos que es tiempo estéril e inútil o una aceptación serena del mismo. La fe también ayuda.

    Mi apoyo y mi ánimo para todo el que sufre, al que me uno y que es todo ser viviente, tus letras de hoy calan y traspasan el corazón y el alma.

    El verbo yo sufro, tu sufres, el sufre, es y existe desde los tiempos de los tiempos, pero aunque se siente intenso en su momento, de nada sirve alargar ese instante y perder un tiempo precioso para disfruta de lo bueno y bello que también existe.
    Lo expones de un modo tal, que abres el alma, corazón y mente para comprender mejor el tránsito del dolor, del que nadie escapa a su paso.
    Gracias por estas profundas letras.
    Un abrazo.
    Ambar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por tu comentario. Dolor y resignación van ligados y cada ser sufre de una manera distinta. El ser humano supera todo, olvida y empieza de nuevo, pero ciertamente el dolor es inevitable, forma parte de la vida.
      Un gran abrazo.

      Eliminar
  7. Mi niña, me ha encantado tu comentario.
    Mandaré, junto a mi abrazo, el tuyo que me has dejado, estoy segura de que serán como mariposas de esperanza que lleguen al cielo y ellos sabrán recogerlos con una sonrisa de agradecimiento y amor.
    Cariños en abrazos.
    Kasioles

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estaba segura de ello. Gracias de nuevo.

      Eliminar
  8. He visto sufrir a seres muy queridos y nunca podré olvidar lo que representa esta amarga situación.
    Mi solidaridad es total con todas las personas que sufren dolores y admiro su entereza para intentar sobrellevar los.
    Magnífica tu entrada.
    Un beso grande

    ResponderEliminar
  9. El dolor siempre es duro, pero cuando es un ser querido quien lo padece y nada se puede hacer, la impotencia que se siente es verdaderamente difícil de aceptar.
    Muchas gracias Amalia por tu comentario y un abrazo grande.

    ResponderEliminar
  10. El dolor es consubstancial a la vida humana desde el momento del nacimiento. Luego se va alternando con alegrías, más o menos duraderas, y no por igual en todas las personas, pero el tema se agrava cuando se empieza a perder personas queridas y cuando la enfermedad y la dependencia grave llaman a la puerta, pero opino como tu,que de nada vale rebelarse, es mejor aceptar y apoyarse en la fe, además de en esa red afectiva, que yo pondero tanto, y que forman de los que nos rodean y quieren.
    Mira nuestro amigo Genín, me encanta ver como ahora, la vida le regala amor cuando ya no lo esperaba, para darle compañía.
    Un abrazo muy fuerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La vida es una caja de sorpresas.
      ¿Cómo estás Chela?, todos tenemos problemas y todos sabemos lo que es el dolor y la resignación que conlleva, creo que lo peor es ver el sufrimiento de los que nos rodean y la impotencia que se siente cuando sabes que no hay solución.
      El apoyo y la fe, como bien dices, es lo más importante.
      ¿Y sabes que es tremendamente doloroso?, el dolor infantil, porque no lo entienden y te hacen preguntas que nunca encuentras la respuesta adecuada.
      Gracias amiga, otro abrazo fuerte para ti.

      Eliminar
  11. No hay dolor sin un alivio, ni felicidad que no esconda su parte dolorosa. Lo importante es saber jugar manteniendo el equilibrio de todos estos factores. Muchas veces creo que el dolor nos sirve para recordarnos que no somos tan perfectos como solemos pensar; toques de atención que quizás nos hagan bajar de nubes ficticias.

    Abrazos

    ResponderEliminar
  12. El cuerpo humano es la máquina más perfecta que existe y cuando falla nos damos cuenta de lo frágil que es. La consecuencia todos la conocemos,la enfermedad y como consecuencia el dolor.
    Gracias Luismi, has puesto el broche final a esta entrada.

    ResponderEliminar