Voz de mi hija. "Dedicado a quien amo "

Voz de mi hija - "Dedicado a quien amo".

jueves, 22 de febrero de 2024

Homenaje a un gran profesional



 Anoche volví a encontrarme contigo. Caminabas lenta con los pies descalzos casi flotando, con la misma vestimenta negra llena de jirones, manos y dedos huesudos que más que carne eran guiñapos. Y miré de soslayo a esos ojos sin brillo, sordos a la luz y ciegos al sonido, mientras mi corazón temblando latía con fuerza y mi pulso era un caballo desbocado. Pensé cuando pasaste de largo donde dejarías la guadaña, quién sería el desafortunado.
La muerte forma parte de la vida pero nunca la he aceptado, nunca he comprendido mi rechazo, quizá sea porque se lleva a la buena gente y deja a los malvados.

Hoy en su puerta hay una larga fila de pájaros, cobayas, hurones y gatos.
Un perrillo con cara triste me pregunta dónde está Miguel el veterinario, me ha curado muchas veces, siempre con paciencia, siempre con buen ánimo.
Se ha ido sin despedirse, en silencio para no hacernos daño.
Ha cambiado de lugar la consulta, ahora es nueva pero está demasiado lejos para nosotros. Solo los que tienen alas podrán conseguir su cariño en forma de receta.
 A partir de ahora cantarán las alondras, reirán las hienas y entre nube y nube bailarán los patos.

Perdóname Miguel, no he sabido decirlo de otra forma.

Hay días como el de hoy
que no estoy viva ni muerta.
Floto en percepciones desconocidas,
a la vez un eco de campanas
trae reminiscencias percibidas.
No sé lo que siento
sobre el bien, sobre el mal, la injusticia, 
las respuestas sobre la vida y la muerte,
sobre el existir, nacer, crecer, 
envejecer y morir.

Es mucho para mi pobre mente,
no estoy preparada para las respuestas.



domingo, 4 de febrero de 2024


Hubo un tiempo que
 
Pensé que no podía... y no pude
Creí que no sabía nada... y nada supe
Pensé que no tendría fuerzas... y flaqueé
Creí que era demasiada la carga... y me caí
Subestimé mi capacidad... y no fui capaz.
 
Luego aprendí...
 
Que si creo que puedo, puedo
Que sé más de lo que ni siquiera imagino
Que tengo las fuerzas que decido tener
Que no hay carga que mis hombros no puedan soportar y
Que puedo llegar a donde yo me lo proponga.
 

miércoles, 24 de enero de 2024

ETERNIDAD






¿Qué estás pintando padre?, ¡Ah, ya lo veo!, estás pintando estrellas. Mira... allí... un poco más arriba... te has dejado una olvidada, aquella que parece más pequeña y que juguetona está bailando entre los chispeantes destellos de sus compañeras. ¿No alcanzas? yo te ayudaría pero está demasiado lejos... Deja que siga jugando y mientras, coloca tu caballete encima de una nube. Tu paleta tiene los colores del cielo, el óleo huele a rosas, ya no me marea y hay un arco iris que ilumina el estudio donde ahora pintas.
 
¡Bonito boceto es el firmamento!. Ya no te pregunto para quién dibujas, no me hace falta... ahora tienes el mejor marchante y la sala donde ahora expones tiene el grandioso nombre de Eternidad.

Me gusta tu último cuadro, padre... cuando lo termines, lo dejas apartado para mí... algún día no muy lejano iré a recogerlo.

Y no olvides pintar la estrella que se ha escapado.

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Homenaje.

martes, 2 de enero de 2024

Nuevas expectativas

Fría noche de primeros de enero. Solitarias calles en las que el brillo de la escarcha anuncia un amanecer helado. Veo el techo de los coches cubierto con una boina blanca y aún queda alguna luz tenue encendida en las casas.


Empezar un nuevo año, para mí es una nueva oportunidad de enfrentarse a la vida con la valentía necesaria para no cometer los mismos errores, aunque es más que probable que se repitan.
Quizá el año que se fue no ha sido como deseábamos y nos ha dejado un ligero amargor de boca; éste en cambio tiene que ser distinto, quiero que lo sea, es un deseo, un propósito que siempre me impongo. Hay que dejar atrás los impedimentos, subir la cuesta diaria con las rótulas doloridas y el menisco desgastado, olvidando la muleta e intentando aumentar el número de pasos que ahora recomiendan, aunque al llegar a tres mil el corazón palpite como un loco y la disnea nos impida respirar normalmente. Cuando la vida te ofrece un cambio no hay que desperdiciarlo, al menos esa es la intención, arrojemos entonces los miedos y desechemos de una vez lo que nos duele o nos produce rechazo.

Desde aquí me uno a los grandes insatisfechos, a los que reniegan de la mediocridad, a los que aún conscientes de sus debilidades confían y luchan por una vida mejor. Todos deseamos para los demás y para los nuestros que cambie este loco mundo. Cada día es una radiografía distinta, hecha en diferentes planos que cuesta interpretarlos porque la monotonía nos invade. Deseo que en este 2024 cada uno de nosotros pueda encontrar la paz dentro de su corazón, que el amor reine en cada familia, que cada llanto, dolor y sufrimiento, se convierta en un dulce pastel con los colores del arco iris. ¿Utopía? no, ilusión. 
 Felicidades por un maravilloso 2024 lleno de grandes éxitos, de objetivos cumplidos, felicidades por todas las emociones que viviremos cultivando nuestros sueños, escuchando acompasados los latidos de nuestro corazón y la grandeza de nuestra alma.
Qué así sea.

martes, 19 de diciembre de 2023

FELIZ NAVIDAD 2023





Mi mejor regalo Navideño: Kety
   
Un vivir en silencio sin mirar atrás. Caminos largos recorridos, muy largos. De todo hemos vivido, tristezas y alegrías, y qué linda la vida. Muchas personas se van, unos camino de otro lugar, otros camino al infinito. Ausencias y bienvenidas. Navidades con mascota, navidades con abuelos, navidades con el corazón herido, navidades con el alma serena.
Mucho agua ha llegado al mar y aún estamos aquí. 

No importa el paso del tiempo, importa sonreír cada mañana, contemplar como la vida despierta antes que nosotros, para colgar el sol y seguir viéndolo desde la ventana de la existencia.
Y jamás, jamás, perdamos la ilusión.

Navidades del ayer
cuando afloraba mi niñez
entre luces de bengala
y el recuerdo de mi madre
que iba tejiendo en secreto
mi preciosa muñeca de lana.

Voces del pasado regresan
Navidades hermosas
yo tenía tres años
y el alma plena de rosas.

Villancicos y cascabeles
en mi hogar sonaban
de ellos añoranza siento
porque hoy han callado los ecos
de aquel blanco recuerdo
de unos felices tiempos.

Y abrazada a mí perro
oigo los pasos de mi madre
que a la senda eterna se fueron,
ya no hay Navidades como aquellas
el tiempo de la niñez
ya no regresa.

Felicidad para todos.





martes, 28 de noviembre de 2023

BRUMA

Noviembre se despide con un soplo de viento helado que recorre mi frente y en mi trasiego me veo envuelta en una sábana de nubes espesas. Ni es Londres, ni es el Támesis, estoy en mi ciudad, la que siempre me espera por estas fechas. No quiero pasar por esa calle, la esquivo, eludiendo un pasado que me cuesta aceptar pero que no quisiera borrarlo nunca. La evito, porque una garra de dolor me atenaza la garganta.


Abraza la niebla
me dicen los árboles,
me dicen los arbustos, las piedras,
me dice la lluvia, la que vendrá
y la que ayer dejó charcos
que hoy me enlodan los zapatos.

La niebla, el velo que oculta la imagen de bellos paisajes. Me gusta la niebla, caminar entre ella, sentirla húmeda y pegada, aunque esconda la cara de los tejados, borre la cima de las montañas y empavone el reloj de la torre. Mientras dura, es como pasear por el misterio,  pero ese ocultamiento de las formas que no están próximas, que nos llenan de incertidumbre y desasosiego, pronto se disipa, levanta y entonces todo vuelve a ser nítido. Nunca cambia nada.

 La niebla es comparable a nuestra mente, confusa de pensamiento y a veces demasiado ciega, pero tremendamente iluminada cuando se retira ese velo de tristeza que la cubre y una nueva oportunidad comienza. Ya veis, así de generosa es la naturaleza y así de variable es la mente. No es fácil mantener el espíritu abierto para que el ánimo no decaiga, resurgir como el ave Fénix mientras la vida nos ofrece un cambio, no es fácil conseguir la nitidez de un amanecer, cuando la bruma penetra hasta el fondo de los sentimientos velados por su gran espesura. Nuestro cerebro necesita luz y transparencia. 



 La niebla es misteriosa, atrayente, enigmática...
Su humedad fría hace que te encojas ante ella, que disfrutes tan solo de lo cercano, como si tuviese la facultad de anular el resto de los sentidos, es silencio, soledad y nostalgia.
Adoro la niebla con su sensación de indefensión y de incertidumbre. Un fenómeno que la naturaleza nos regala, como tantos otros.

En las noches de noviembre cuando se despeja la niebla, me gusta mirar las estrellas - porque en mi ciudad hay estrellas- y están todas, algunas vestidas de bruma y otras tan encendidas que casi pueden cegarte la vista.


domingo, 12 de noviembre de 2023

Elucubraciones.


Todas las estaciones son bellas, todas tienen su encanto y como en la variación está el gusto, podemos sacar nuestras propias conclusiones de cada una de ellas o nuestros propios beneficios.
El otoño por ejemplo se presta a ello por ser la acuarela preciosa de la Naturaleza y por ser la estación dedicada a los difuntos, que a veces nos deja una estela de dudas haciéndonos reflexionar y otras nos libera la razón despejando las sombras. Noviembre es el mes de las nieblas, cuántas veces miramos hacia el cielo y contemplamos una hermosa vista, sobre todo en un día soleado. Pero también en muchas ocasiones vemos el sol apagado, cubierto por grandes nubes que nos impiden ver su gloriosa luz solar. Nubes tan espesas que no nos permiten ver más allá de nuestra realidad. Así pasa en nuestro vivir diario. Llegan situaciones inesperadas que nublan nuestro entendimiento, situaciones muy densas que nos rodean y nos hacen perder los sentidos, y nos sentimos desorientados, sin saber que hacer y hacia donde ir.

Entre los cipreses y su esbelta figura volví a pasear lentamente como otras veces. No he fallado hasta ahora aunque mis piernas ya flaqueen y mis ojos color de cielo se nublen. Con el baile de sus ramas vienen a mi mente los mismos pensamientos que se reiteran siempre durante mi recorrido.

Si existe el Alma tiene que ser igual que el aire.
Con la luz se hace invisible.
Solo en la noche profunda serán visibles Alma y aire.
Mis ojos quisieran verla trasparente como el agua, sin el velo que cubre su hermosura.
Pero no, no es fácil, nuestro cuerpo poco a poco va secando su sangre, como el árbol que sus ramas pierde y entre huracanes va lidiando con el viento para vencer a la muerte.
Lo malo es que el cuerpo no renace como el árbol.
Ahora en este silencio y por si alguien piensa que me quejo, o que mi cerebro se obnubila, prefiero sentirme viva en medio de la angustia, que ignorar el final, como los poderosos de este mundo, encerrados en su limbo tras unas puertas de oro.
Desgraciados ellos.