Voz de mi hija. . Aline

Voz de mi hija

martes, 27 de septiembre de 2011

EL TREN DE LA VIDA




Me gusta el aire, lo llevo en mi nick, me gusta volar, al fin y al cabo es parte de mi vida, la mitad, para ser exactos, pero desde que era niña me gustan también los trenes. Mis abuelos vivían cerca de una estación y tenía la oportunidad de verlos con frecuencia. La verdad es que me gustaba solo eso, verlos pasar, porque cuando tocaba viajar siempre me mareaba el olor y el traqueteo de las vías, el trasiego de maletas, billetes y la gente corriendo por los andenes me ponía muy nerviosa.



Me gustan los trenes antíguos, aquellas viejas locomotoras de vapor tenían su encanto, el sonido de la campana y del silbato, como en las clásicas películas de la
genial Agatha Christie.







Cuando viajamos en tren qué molestos son esos postes que van pasando rápidamente y que no te dejan ver con claridad el paisaje o al menos la lejana línea del horizonte. Muchas veces se ha comparado la vida con un viaje en tren, hay concretamente un escrito que habla de ello y que seguro conocéis. Para mí esos postes que van pasando tan deprisa son los contratiempos y trabas de la vida, porque llegar al final de nuestro destino sin pasar por barreras, baches y obstáculos es imposible. Hay una canción que dice "gracias a la vida que me ha dado tanto ... ", si, nos da y a la vez nos quita y cómo cuesta aceptar los percances, las pérdidas y cualquier tipo de padecimiento.

Creo que saber encajar los golpes de la vida no significa ser insensible. Se necesita resignación y sobre todo paciencia para poder enfrentarse a ellos.
Tener paciencia, que es decisiva para la propia maduración, con nosotros mismos y tener paciencia con todos (sobre todo con los tenemos más cerca).
Necesitamos armarnos de esta virtud, prepararnos para soportar contratiempos sin caer en la amargura. La paciencia otorga paz y serenidad interior. Hace al hombre capaz de ver la realidad con visión de futuro, sin quedarse enredado en lo inmediato. Le hace mirar por sobreelevación los acontecimientos, que toman así una nueva perspectiva. Son valores que cobran fuerza en nuestro paso por la vida para saber encajar los golpes y para mantener la esperanza y la alegría en medio de las dificultades.

Una vez oí: si tienes un problema y tiene solución ¿de qué te preocupas?

No hay que pensar tanto las cosas y vivir de tus impulsos, arrepentirte solo de las cosas que no haces, ya que si te arrepientes de algo que has hecho es porque has olvidado el motivo por el que lo hiciste, seguro que después de eso has madurado o por lo menos has aprendido algo.

Hay frases que se repiten constantemente:” La vida puede ser muy corta no la malgastes en pensar lo que debes o puedes hacer, simplemente hazlo”.
Es verdad, este viaje puede ser demasiado corto, la vida puede ser corta y qué pocas veces pensamos en ello. Los problemas nos agobian, las preocupaciones ocupan gran parte de nuestro tiempo, pero es que no resulta nada fácil dejar las cosas a un lado. Siempre pienso que TODO es solucionable, reparable, todo, queridos amigos, mientras la salud no falle y aún así, hay que seguir tratando de salir adelante hasta que lleguemos al final del camino, a ese final del trayecto que cada uno tenemos marcado.


Esta entrada está dedicada a todos los que de alguna manera necesitan un apoyo o un estímulo para sobrellevar problemas que afectan al cuerpo y a la mente.




La vida es muy corta para perder el tiempo con gente que no nos quiere.




miércoles, 21 de septiembre de 2011

FELIZ OTOÑO



A las puertas del otoño, estación que me encanta y lo he dicho siempre, un ligero aire de nostalgia viene a mí como ya es habitual. Los finales de verano solo el tiempo y el paso de los años los hace distintos. Nosotros seguimos nuestro trazado camino avanzando poco a poco en el tiempo, los días van pasando a la misma velocidad, aunque a nosotros nos parezca que cada vez son más cortos, el reloj no para de marcar las horas.


Me gusta escribir de noche, el silencio y la tranquilidad me invitan a hacerlo y mientras escribo mi vista me lleva sin querer a la pared que tengo enfrente y ahí está, el dueño y señor del tiempo, colgado sin dejar de balancear su péndulo.

Me hipnotiza, casi me marea si sigo observándole y luego esa frase: "Tempus fugit", me da escalofríos, siempre me ha parecido una frase tétrica y siempre está escrita en el mismo lugar, en lo alto del copete.



Padezco de ansiedad generalizada y los cambios de estación no favorecen nada mi estado de ánimo, me cuesta mucho pensar en positivo sobre todo cuando tengo que soportar mis somatizaciones, pero lo intento ... lo intento, lo sigo intentando, a veces es más fuerte que yo, la mente se vuelve mi enemiga y os aseguro que es de los peores enemigos que conozco.
Cuando llega esta época del año necesito pisar las hojas que caen de los árboles, volver a quitarme los zapatos como cuando era niña y formar una alfombra dorada con ellas. El tener menos horas de sol antes me producía tristeza, ahora no me importa que las noches sean más largas, así tengo más tiempo de disfrutar de ellas. Además me he fijado que la luna está muy despejada - en Madrid también tenemos una bonita luna- la pobre por fin se ha liberado del calor y tiene que sentirse feliz, libre de agobios y hasta parece que danza entre el manto de la noche y el murmullo del agua. Yo la he visto bailar sobre el mar, o al menos me lo ha parecido.

Este blog se abrió por primera vez el 19 de Noviembre del 2006, va a hacer cinco años. Acababa de perder a mi madre enferma de Alzheimer y con ayuda de una amiga me inicié en el ciberespacio.
He buscado un escrito que me parece adecuado para una noche de despedida de verano llena de recuerdos. Una noche en la que me vienen a la memoria infinidad de vivencias muy importantes para mi. Espero que os guste.


"La noche era cálida en la Nave de los Sueños mientras surcaba con una estela de color los cielos del planeta. Desde el infinito, las amarillas luces del cielo iluminaban todo. No había estrellas fugaces, no había deseos que cazar al verlas correr por la bóveda celeste.

Pero de la quietud de la noche sonó una ligera nota musical que rompió su calma.

Después de este tímido sonido, vino otro y otro… y así como las gotas del comienzo de una lluvia, sonó toda una melodía. Parecía que todo estaba dormido, pero la LUNA se despertó en la anaranjada noche urbana para, por un momento, posarse en el marco del firmamento y escuchar aquella música suave.

La LUNA, era especialmente hermosa esa noche. Como una cicatriz blanca en el cielo se elevaba saludando a todo el que deseaba contemplarla, amaneciendo en nocturnidad sobre los mortales durmientes. Sonriendo a todo el que dejó el mundo de los sueños, para poder soñar despierto al son de una dulce melodía.

La LUNA danza esbelta entre velos de nubes. Y la música que baila ralentiza el ritmo de la noche".

Feliz entrada de otoño.



lunes, 12 de septiembre de 2011

MIL COLORES




Colores… algún día descubriré sus secretos.

Los colores están ligados a las emociones. Si tuviera que colorear la tristeza la pintaría de rojo, el invierno, seguro que muchos estaréis pensando que gris, pues no, yo lo veo verde, la noche sería amarilla, quizá por el reflejo de la luna, el luto lo colorearía de blanco, la alegría, todo lo contrario, negra, la tierra rosada y el amor tendría el color del café.

Si tengo que elegir un color, sin duda alguna me quedo con el azul. ¿Nunca os lo había dicho?, ja,ja.
Tiene efecto refrescante y antiséptico. Reduce la frecuencia del pulso y alivia el dolor. El azul baja la fiebre y actúa como nutriente para los nervios. El azul relaciona al hombre con los océanos y el cielo. El azul representa la introspección y la espiritualidad. Las paredes pintadas de azul ejercen al principio un efecto sedante, pero después de un rato tienen también un efecto refrescante. Es un color tranquilizador y se cree que por lo tanto tiene efectos sobre el insomnio, ansiedad, ( que para mi es importante) problemas de garganta, presión arterial alta, cefalea e irritación de la piel.


Un camino para perderme, en azul.
Pisar y oler azul.
Azul quiero pisar, mullido como el algodón o como las efímeras nubes donde habitan seres mágicos e infantiles.
Encontrar a quien enciende las luciérnagas en las noches azules, o al duendecillo que apaga el último lucero, que se queda colgado de la luna en las tardes de primavera.
Azul quiero oler, del mar y del cielo.
Alcanzar la línea donde los dos se unen.
¿A qué olerá mi color azul ?
Quizás a sueños entrevelados bajo un manto de estrellas.




Azul cascada
Azul burbuja
Azul pétalo
Azul sueño
Azul cielo
Azul delfin
Azul mar abierto
Azul distancia
Azul abuelo para abrazarte en el azul sin fin.
P. Villarroel


Mi amiga Safiro de Buenos Aires me escribió una vez este texto tan hermoso:

" Grandiosa es la paleta de colores de la Naturaleza y qué bien la utilizó el Creador...¡Maravilloso Artista! escultor, pintor, poeta...¡Cuánta belleza!...y sólo nos pide a cambio, saber mirar, contemplar, extasiarnos en ella, alimentar nuestro espíritu y vivirla a pleno. Respetarla como se merece es lo que debemos, para que también la vivan los que vienen detrás nuestro."

Y mi amiga Chela, de A Coruña, a quien he tenido el placer de abrazar y conocer personalmente este verano, me dedicó este Haiku en una entrada preciosa en su blog donde no podía faltar el color azul.
"Bajo azul cielo,
navega tu barco azul
sobre el azul mar".
"Mar y cielo, cielo y mar, azul y azul, como sus ojos, como sus sueños".


Gracias de corazón, Safiro y Chela.


jueves, 8 de septiembre de 2011

PENSAMIENTOS



De nuevo damos la bienvenida a Septiembre que aún conserva sabor a verano. Poco a poco los colores azules y los aires calientes se irán apagando y una vez más abriremos las puertas al otoño y entonces cambiará totalmente el decorado, un decorado que siempre me ha parecido especial: tonos dorados, suelos rojizos y frescos vientos que jugarán a desnudar las ramas de los árboles.

Parece que fue ayer cuando la casa que tengo en el sidebar se llenaba de hojas, por las noches ya refrescaba y a mi me entraba una congoja extraña cuando tenía que sacar mi uniforme de colegiala del armario, probar si había crecido y la falda me quedaba un poco corta. Y asi era, siempre tenían que bajármela porque en tres meses mi cuerpo había dado otro" estirón". Entonces no me gustaba el final del verano, supongo que como a muchos, pensar en volver a madrugar y estar pendiente del autobús a lo largo de todo un curso, no resultaba agradable. Desde la casa se veía la parada, de momento vacía y pronto la fila de colegiales cargados de libros sería interminable.

Eran y siguen siendo tiempos que invitan a la reflexión.



Cuando la vista llega a contemplar una imagen así, no resulta difícil dejar atrás las preocupaciones y pensar solamente en la tranquilidad que nos ofrece la Naturaleza. Quién no se ha preguntado dónde se esconden las nubes cuando llega la noche, qué habrá detrás de ellas y quién no se ha asombrado del intenso color azabache que tiñe el ocaso.

El verano en Madrid está siendo especialmente seco, solo hemos tenido alguna tormenta aislada y ya se va echando de menos el frescor de un poco de agua.

Hay momentos en los que necesito que la lluvia moje mi cara, que empape mis cabellos y deje el sello de sus gotas por todos los rincones de mi cuerpo.
Después, es un placer cobijarme bajo un techo, mirar a través de los cristales de una ventana acompañada de una taza de café, e ir saboreando los pensamientos que me impulsan a meditar sobre algunos temas a los que resulta imposible encontrar una explicación.

Si se pudiera fotografiar el alma ... ¿ cómo sería la mía ? ... dicen que la cara es el espejo de ella. Puede que así sea ... hay caritas preciosas, con un gesto dulce, pero hay otras que tienen cosida la comisura de los labios, no sonríen, les cuesta demasiado regalar un gesto amable, aún sabiendo que la sonrisa es el único lenguaje del corazón.

El alma tiene que ser un reflejo de nuestro estado de ánimo. Si nuestro sentimiento amanece nublado, el alma se vuelve opaca por la tristeza. Si hay palabras amargas, el alma no puede disimular ni fingir su enojo. Cuando el corazón está angustiado y la mente demasiado agobiada, seguro que las lágrimas asoman sin piedad en ella. Sin embargo cuando la alegría y la felicidad nos acompañan, el alma debe sentirse en la paz más absoluta.

Y sigo reflexionando ...

¿Cómo será el alma? ... Sería fantástico poder pintarla y alguna vez , como en aquel cuento que escribí, ya lo he intentado. Dibujaría un boceto de una imagen vestida de blanco, con una palidez luminosa, ¡ah! y le pondría silueta de mujer, porque no sé... pero creo que debe ser una gran dama de largos cabellos, tez delicada y pies descalzos que flota ligera en el aire y juega a subir por encima de las nubes.

Pero siempre que lo intento su perfil se borra y se esfuma. Y es que el alma, amigos, nunca podrá mostrarse, tiene ya su lugar destinado: el escondite privilegiado de nuestro maravilloso interior y protegida además por el sentimiento y la conciencia.

Son recuerdos y reflexiones en solitario que a veces deseo compartir cuando se aproxima el final del verano.





"El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada."
Gustavo Adolfo Bécquer.