Voz de mi hija. . Aline

Voz de mi hija

miércoles, 30 de junio de 2021

Olas de blonda.

 “Éramos yo y el mar. Y el mar estaba solo y sola yo. Uno de los dos faltaba”.

El 20 de julio hará un año que escribí esta entrada, no imaginaba que poco tiempo después la vida me tenía reservado un  buen bache. Hoy quiero volver a publicarla cuando un haz de luz se ha presentado y lo veo y siento todo con más claridad. El poema es mío, no sé si está bien redactado, no soy poeta, solo soy alguien que encuentra bienestar en unas letras.


Tengo por peineta
La cresta de una ola
Por mantilla
Encaje de caracola.

Tengo los ojos pintados
De brisa y sol salinos
Los labios de sal mojados
Las pestañas de azul nacarado. 

En mis manos 
Se pegan conchas
En mis pies arena y barro
En el corazón blancas escarchas.

Puedo saborear tu soledad
Oír el ruido del oleaje
Ver tus lágrimas en la lluvia
La playa desnuda de verdad.


El mar es una canción, una sensación de un millón de colores. El mar es una historia de la que salen miles de historias.
 
Volver a verte es volver a la realidad.
 
 
 

jueves, 10 de junio de 2021

Mirando la vida

Amigos:  

Ahora veo la vida como una gran sala
dentro de un espacio imaginario de luz.
Una mirada a la vida en un momento difícil puede cambiar temores y dudas, sería hermoso verla con los ojos del alma, son como espejos que reflejan los secretos del corazón 
decorar!a con grandes emociones.
La puerta principal el Amor
las paredes los sentidos.
En las ventanas pájaros y sueños. 
En los sueños el alma del poeta. 
Veo la vida como una gran sala. 
Dentro, amor con tiempo para amar
amigos, familia, compañeros,
canto y poesía pura.


Hay que mirar la vida para extraer la belleza de todo lo que hay en ella. La bondad del inocente, la sensualidad de una piel, la delicadeza de una flor, la sabiduría de un libro, y filtrar como un rayo de luz la belleza de los sentimientos para penetrar como un escáner en las emociones positivas.

Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro. - Albert Einstein -

Si hay fuerza, creo en los milagros, no tengo más remedio que creer después de haber superado un tumor que me cogió de sorpresa en plena pandemia. Aún tengo un largo recorrido que hacer y seguiré en manos de la ciencia y de Dios. A todos los que me habéis ayudado gracias infinitas por vuestro apoyo.

Pd. Ahí están mis ojos con el iris perfecto.