Creo que todos los sabéis, mi padre pintaba al óleo por afición, jamás se lucró de ello y lo hacía solamente para nosotros, algún amigo tiene también cuadros, pero son muy pocos y espero que aún los conserven.
Las paredes de mi casa son escenas que en sus ratos de ocio, pintaba y la verdad es que nos dejó una buena colección.
Era paisajista y cada vez que venía a Madrid el museo de Sorolla era una visita fija.
Joaquín Sorolla siempre fue su preferido y... no sé si estará ahora cerca de nosotras, sus dos hijas y sus cuatro nietas, pero le dejamos un regalo y le decimos que siempre estará en nuestro corazón.
Padre, felicidades.