El silencio es oro
Voz de mi hija El silencio es oro
jueves, 11 de mayo de 2017
RENACER
Después de un tiempo de tensión, tanto emocional como física, en el que a veces mi sonrisa ha tenido que ser forzada, los días casi interminables y las noches en un total abandono de Morfeo, de nuevo vuelvo a pisar terreno firme y de paso reflexionar sobre la importancia que tiene valorar las cosas más nimias que a diario ofrece la vida, el aire que respiramos, el agua que bebemos y el tímido rayito de sol que entra por la ventana. Esos detalles que pasan desapercibidos hasta que en un instante se pierden. Es verdad que la vida pasa demasiado deprisa, que las obligaciones tienen prioridad, pero en un hospital tienes mucho tiempo para pensar y meditar, llegas a concienciarte de que no vale la pena correr sin freno ni medida, ni perder momentos del ahora y situaciones que luego jamás vuelven, vivencias que aún pasando sin pena ni gloria, se esfuman y son irrecuperables. De que existe el dolor y la enfermedad, pero también la salud y la esperanza. La propia rutina nos hace olvidar que estamos vivos, respirando, con mejor o peor salud, pero vivos en el tren que subimos al nacer para hacer una obligada trayectoria.
Indudablemente con tantas preocupaciones se nos olvida vivir. La vida, la hermosa vida, se dice siempre que es bella, aunque a veces es como un dolor agudo, una espina que se clava en el corazón más fuerte. Hay días que el amanecer suele ser más frío que de costumbre, días que sientes un pinchazo en el alma casi desgarrador, símplemente mirando una habitación que acaba de quedarse vacía, un amigo que se va en silencio, un vil desengaño o el cruel sufrimiento de un hijo. Aún así, el viaje continua y buscamos pequeños oasis donde poder aliviar nuestros traumas y levantar nuestro ánimo.
Un hospital o un centro de salud es un mundo aparte donde la lucha por la supervivencia es primordial y es lo único que importa. La entrada que hice sobre la locura, estaba dedicada al Centro hospitalario San Juan de Dios, de Ciempozuelos.
Debemos estar preparados para cuando nos lleguen esos nubarrones que ocasionan grandes tormentas; la naturaleza de la vida nos enseñará golpeándonos donde más duele. Somos niños asustadizos que ante una grave situación no sabemos la mayoría de las veces sobrellevar la pesadilla y se adueña de nosotros como un fantasma disfrazado de debilidad humana. Difícil momento cuando se presenta, pero debemos levantarnos heroícamente. Es nuestro preludio de satisfacción, porque no existen caminos con pétalos de rosa para llegar a la cima. A veces pienso que el gran éxito de la vida, la felicidad que todos anhelamos, solo se encuentra y se alberga en nuestro corazón soñador y en él está la solución para cambiar tormentas por rayos de sol y heridas por suaves caricias .
Hay cosas que se afianzan cuando van pasando los años. Detalles que antes pasaban desapercibidos, vivencias y situaciones normales que ahora uno se percata de su grandeza.
La paz de un rojo atardecer por ejemplo, ese colorido con el que juegan las nubes cuando van poco a poco escondiendo el sol, el sonido rugiente del mar, o las pequeñas huellas que dejan los pies de un niño en la arena.
Solo mirando la inmensa línea del horizonte eres capaz de valorar la gran suerte de vivir, a pesar de las frustraciones, de la penas y dificultades, a pesar de todo ello, merece la pena seguir adelante.
No hay más que tres acontecimientos importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos lo primero, sufrimos al morir y a veces nos olvidamos de vivir.
Decía Marcel Proust que la vida es hermosa si haces el esfuerzo por hallar hermosura en ella y vale más soñar la vida propia que vivirla, aunque vivirla es también soñarla.
Un mundo sin dolor es para mi el mejor regalo que podemos tener y cuando la salud falla perdemos mucho, pero ganamos en esperanza y resignación. Todo cambia después de una mala racha, parece que hemos vuelto a nacer y nos aferramos aún más a la vida. Nos damos cuenta de que en ella:
Hace falta soñar cuando la realidad pesa.
Hace falta reír cuando la soledad abruma
Hace falta llorar cuando la tristeza ahoga
Hace falta sentir el calor de las emociones
Hace falta aplaudir cuando se saborea el triunfo
Hace falta asumir el valor de la paciencia
y sobre todo hace falta valor para seguir en la lucha por la supervivencia.
Por favor, no arrojes la toalla, renace y no te olvides de VIVIR.
sábado, 6 de mayo de 2017
La mejor costurera

Quién de nosotros no ha tenido un momento doloroso...
Quién no sintió debilidad y deseos de desistir...
Quién encontrándose solo, extremadamente solo, tuvo la sensación de haber perdido todo, incluida la esperanza...
Ni las personas más poderosas, famosas e importantes, esas que llaman VIPS, están libres de tener sus momentos de soledad y de una profunda amargura.
Y quién no ha buscado consuelo en un amigo o en alguien tan cercano y querido como es esa mujer que tantas veces nos ha tenido en su regazo. Ya lo creo que sí, todos hemos sentido la protección de las manos de una madre, su mirada de ternura, de alivio, de comprensión.
Hay demasiadas fechas impuestas por el consumo, pero hay una, el día dedicado a las madres, que me alegra inmensamente poder celebrarlo recordándola, porque Madre es la palabra más bella pronunciada por el ser humano.
Domingo 7 de mayo día de las madres en España, en Hungría, Lituania, Portugal, Sudáfrica y Rumanía, no sé si queda algún lugar más.
Domingo 7 de mayo día de las madres en España, en Hungría, Lituania, Portugal, Sudáfrica y Rumanía, no sé si queda algún lugar más.
Yo recuerdo las manos de mi madre, unas manos blancas y delicadas que reforzaron costuras para que me sostuviera ante cualquier tirón de la vida.
Las manos de una madre enhebraron el hilo que une las partes de un molde, sin olvidar que cada una es distinta a la otra, y juntas forman el todo, como la familia.
Alargaron dobladillos, para que pudiéramos crecer, para que los ideales no nos quedaran cortos.
Zurcieron desgarros, para volver a usar el corazón sin hilachos ni resentimientos.
Unieron retazos, para tener una manta que nos protegiera de la fría maldad.
Aseguraron presillas y botones, para unir la familia y mantener la concordia.
Aplicaron elásticos, para asumir con amplitud los cambios que nos piden los años.
Bordaron maravillas, para sorprendernos con las continuas entregas de belleza que tiene la vida.
Cosieron bolsillos, para guardar en ellos las monedas valiosas de los mejores recuerdos.
Las manos de una madre cuando estamos dormidos, adornan los sueños con un diseño de polvo de estrellas.Las manos de una madre nos sostienen con hilos de magia, cuando asomamos a la vida para empezar a vestirla.
Las manos de mi madre nunca abandonaron su trabajo, y sé muy bien que hoy, donde estén, enhebran oraciones para mi.
viernes, 5 de mayo de 2017
MANOLO
Membrillos óleo de Manuel C.
Balcón canario. Pintado por Manuel C.
Manuel C. es nuestro amigo Manolo y tengo su permiso para publicar una de sus muchas pinturas. Este Balcón Canario, está frente al Hotel donde estuvo alojado en Tenerife. Viendo el Cuadro, da la sensación de que la balaustrada se sale de la pintura. El de la cabecera también es suyo.
Hoy por fin he podido hablar con él, después de varias llamadas al Centro donde se encuentra por su delicado estado de salud. Se ha emocionado al oírme y le temblaba la voz por esa emoción, pero se ha puesto muy contento, estaba de paseo por el parque que tiene la residencia y rodeado de patos que venían a comer. Se sentía feliz. Su estado general parece que ha mejorado mucho porque está atendido y el personal además es amable, que no es poco.
Salir de tu propia casa nunca es agradable, pero llega un momento en que se necesitan cuidados especiales, más espacio para moverse y unas atenciones personales que son fundamentales para mejorar la calidad de vida.
Manolo y lo ha contado muchas veces, padece de Parkinson, mientras se ha podido valer, ha ido soportando su enfermedad hasta que los temblores le llegaron a impedir el movimiento. Ahora asiste a unas sesiones de rehabilitación que son duras, pero hoy precisamente ha logrado ponerse en pie después de mucho tiempo y poco a poco tratará de andar aunque solo sean unos pasos. Sé que lo va a conseguir porque voluntad no le falta.
Os manda muchos recuerdos y abrazos para todos y agradece de corazón vuestro interés.
Dios quiera que no le falte nunca el buen talante que tiene y que algún día se acerque al ordenador para dejarnos unas palabras.
Muchas gracias al mayor de sus hijos por ponernos en contacto y desde aquí un gran abrazo lleno de esperanza para nuestro gran amigo Manolo.
martes, 25 de abril de 2017
Amigos...
Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren este camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, pero a otras apenas vemos entre un paso y otro.
A todos los llamamos amigos.
Porque en la amistad, los pensamientos, los deseos, las expectativas, nacen sin palabras, y son compartidas con callado gozo.
Llevo más de tres meses tratando de localizar a un amigo, gran persona conocida por muchos seguidores de su blog por su sencillez y por las anécdotas que tanto nos han hecho sonreír. Nos felicitó la Navidad en su última entrada y desde entonces nadie ha vuelto a saber nada de él. Me refiero a Manolo, http://marinosinbarco.blogspot.com.es/ , por el que muchos de vosotros os habéis preocupado y preguntado.
Afortunadamente su hijo se ha puesto en contacto conmigo. Su salud no es buena y ha decidido retirarse a una residencia muy cerca de Sevilla donde su calidad de vida ha mejorado favorablemente.
Estoy segura de que os alegrará saber que está bien. Intentaré animarle todo lo que pueda y que algún día se acerque al ordenador para dejarnos unas palabras.
Solía decir: "Son las cosas de Manolo".... y también eran nuestras porque las compartía con humor y cariño.
Desde aquí, amigo Manolo, mi más sincero abrazo.
jueves, 20 de abril de 2017
No es poesía, es locura.
Me llaman loca...
Porque cuento las estrellas
en los charcos,
porque planto amapolas
en la nieve,
porque en primavera
tiño de ocre las hojas,
porque por las calles
bailo al ritmo de bastones,
de ángeles con manos temblorosas
de santos con pies inestables.
Me llaman loca...
Porque brinco con los niños
en el parque,
jugando a ser mariposa
saltando entre los árboles,
volando entre nubes de azúcar
anís, miel y jarabe.
Porque grito con los jóvenes
en las plazas
escribiendo en mi pancarta
"El amor es lo que importa,
lo de más son ilusiones."
Me llaman loca...
Porque el dolor es hermoso
cuando une a los hombres,
porque tengo la certeza
de ser amiga de la muerte,
y sonrío a la miseria
llevo ropa con jirones,
y brindo con quien bebe
una copa de razones.
Me llaman loca...
No me importa,
riego amapolas en la nieve,
navego en un mar de perlas,
vendo caramelos de risas
de nata y fresa corazones.
Me llaman loca...
Mis ojos son zafiros,
mis lágrimas de nácar
mis labios suspiros queMe llaman loca...
Mis ojos son zafiros,
mis lágrimas de nácar
del alma blanca brotan.
¿Alguno de vosotros
se apunta a esta locura?.
Tal vez tú me comprendas
tal vez como yo sientas
lo poco que importa la cordura.
Me llaman loca...
El mundo ha conocido locos tan hermosos... De hecho, todos los grandes hombres han sido un poco locos, locos ante los ojos de la masa. Su locura residía en que no eran desgraciados, no sufrían de ansiedad, no temían a la muerte, no se preocupaban de trivialidades. Vivían cada momento con totalidad e intensidad y a causa de ello su vida se convirtió en una flor, estaban llenos de fragancia, amor, risa y hasta salud. Pero esto no lo comprende la gente, no pueden aceptar la idea de que hayas conseguido algo que ellos no lograron. Intentarán por todos los medios convertirte en un cuerdo. Su condena no es más que un esfuerzo por hacerte infeliz, por destruir tu danza, por arrebatarte tu alegría, para tenerte en su rebaño.
Uno tiene que armarse de valor y si los demás dicen que estás loco, disfruta de la idea y diles, "tenéis razón; en este mundo solo la gente cuerda puede ser feliz. Yo he elegido la locura con alegría, felicidad y danza; vosotros habéis elegido la cordura con infelicidad, angustia y preocupación. Nuestros caminos son diferentes. Sed cuerdos y felices; dejadme sola con mi locura y no os preocupéis, yo no me siento dolida. Tanta gente cuerda en el mundo y yo no me siento diferente, ni siquiera ofendida".
Bendita y hermosa locura sufrida en silencio.
viernes, 24 de marzo de 2017
Le pedimos a Él.
Cuantas veces le pedimos a Él, cuantas veces solo nos acordamos de Él cuando las nubes de tormenta se reúnen, le pedimos la luz en los días más oscuros, cuando las esperanzas son tenues y cuando nos sentimos solos.
Le hacemos una llamada a Él cuando nadie más nos puede responder, le pedimos una razón para seguir cuando nuestra copa de la alegría se convierte en una copa de dolor, le pedimos a Él cuando no sabemos seguir nuestro camino.
Cuantas veces nos olvidamos que tenemos su apoyo y cuantas dudamos de que siempre está, aunque nos cueste confiar y nos cueste aceptarlo.
Cada uno es libre de creer en su existencia, de admitir sus palabras y sus hechos.
Muchas veces me pregunto dónde está Él en medio de tanta tragedia. Dónde encontramos la fuerza interior para soportar los miedos, las enfermedades, los desastres y los ataques terroristas. Demasiadas preguntas sin respuesta. Solo me atrevo a decir que Él era un tipo genial.
AIRBLUE
domingo, 5 de marzo de 2017
SOLEDAD
Contemplemos el ocaso, o mejor el anochecer. Nada más relajante que el brillo de una estrella y su reflejo en el mar. Cuando la noche se acerca para muchos es un momento agradable, sinónimo de descanso y tranquilidad, en cambio otros cierran las ventanas y la única puerta que pueden abrir es la que conduce a la soledad más absoluta.
Esa soledad que se adueña de todo lo que fue, lo que existe y lo que vendrá.
Pero cómo podría describir esta palabra tan deseada muchas veces y tan impuesta, otras. El caso es que tiene nombre de mujer, es necesaria de vez en cuando, pero es a la vez temida por todos cuando nos vemos sometidos a ella.
Y qué entendemos por soledad, ¿se puede decir que a pesar de vivir en una sociedad tan amplia, cada día más unida al progreso, en la que las distancias están superadas por las nuevas tecnologías, que estamos realmente solos?. Sí, porque hay una soledad externa y otra interna, que quizá es la verdadera soledad. Si el hombre es social por naturaleza, por qué nos cuesta tanto sentirnos parte de un todo. Estamos rodeados de compañía y seguimos sintiéndonos solos. Sin embargo necesitamos de ella como válvula de escape de nuestros estados ansiosos y aunque sea muy importante sentirse queridos y encontrar de vez en cuando un punto de apoyo en los demás, es bueno que el hombre esté solo, que temple su estado de ánimo y relaje su espíritu.
Cuando el sonido se rompe y el mundo se calla, nos duele el dolor sordo de la ausencia. La soledad es amarga y dulce a la vez, se bebe en vaso largo y hasta se saborea.. Cuántas veces en esa ausencia acunamos sueños imposibles que nunca llegan... Lo que tengo claro es que la soledad es la única que nos entiende y nunca jamás cuestionará todo aquello que pensemos.
En mis noches solitarias suelo recordar aquellas palabras de aliento que ahora echo tanto de menos.
Eran palabras llenas del calor de una madre.
El silencio no tiene rostro, la soledad lo dibuja recordando. Ni tiene colores, la soledad lo pinta de gris y de sombras.
El silencio no tiene pentagramas, la soledad es toda una sinfonía de lamentos. El silencio tiene un cuerpo frágil, la soledad lo acaricia noche a noche. El silencio canta en verano y primavera, la soledad llora en otoño y en invierno.
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