Para todos vosotros que sin saberlo me habéis ayudado, en los que me he apoyado, con los que he reído o llorado, con los que he compartido momentos y sueños.....
El silencio es oro
martes, 16 de febrero de 2021
Dedicado a todos mis muy buenos amigos
Para todos vosotros que sin saberlo me habéis ayudado, en los que me he apoyado, con los que he reído o llorado, con los que he compartido momentos y sueños.....
jueves, 11 de febrero de 2021
A flor de piel II
Ser sensible implica permanecer en estado de alerta de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, va más allá de un estado de ánimo como reír o llorar, sintiendo pena o alegría por todo.
Ser sensible no es signo de debilidad, no obstante, las personas prefieren aparentar ser duras para no involucrarse en temas que suponen ajenos a su responsabilidad y competencia. De esta manera, las aflicciones y los padecimientos de los demás resultan menos incómodos y molestos pensando que cada quien tiene ya suficiente con sus propios problemas, como para preocuparse de otros. Pero no hay duda de que la indiferencia es el peor enemigo de la sensibilidad. La indiferencia es algo que no comprendo, es sinónimo de frialdad, de poca humanidad y tiene un fondo de egoísmo.
La sensibilidad nos hace despertar hacia la realidad, descubriendo todo aquello que afecta en mayor o menor grado al desarrollo personal, familiar y social.
La sensibilidad viene de los sentidos y radica solo en los individuos que confían en sus sentidos, porque los conocen, los entienden y dominan a voluntad todos o alguno de ellos.
Se dice también que la sensibilidad reside principalmente en el arte, pero cualquiera puede llevar consigo esta maravillosa cualidad innata porque solo los humanos se sienten vivos y sienten la vida.
No llora el débil, llora quien lleva mucho tiempo siendo fuerte. Ser sensible no es tener un defecto, te ayuda a ser más comprensivo y a entender a quien de verdad lo necesita, es un sentimiento indomable que está en nuestro corazón y como se sufre, y mucho, solo hay que saber canalizarlo para que no se desborde.
Si amas la vida, te llenas de paz contemplando una flor, o recibiendo una sonrisa, si eres débil ante las penas, si te compadeces del dolor y el sufrimiento del más insignificante ser vivo, aprende a valorar esa emoción y no te importe llorar.
Las lágrimas van ligadas a la sensibilidad. Dicen que son los espejos del alma y que se puede navegar entre ellas hasta tocar el fondo del corazón más frío. Dicen también que si escucháramos la auténtica melodía del alma, la que guardamos en nuestro interior, encontraríamos fácilmente la senda del buen camino, esa que todos conocemos por felicidad.
Siendo así, a quien le importa ser débil.
martes, 2 de febrero de 2021
Lo esencial es invisible para los ojos.
Esta es una de las reflexiones más conocidas de “El principito”, de inmediato al escucharla o leerla la reconocemos. En un mundo como en el que vivimos tiene aún más sentido, ya que nos encontramos superficialmente unidos al materialismo, la competitividad y las apariencias.
“Lo esencial es invisible a los ojos”, nos recuerda que somos mucho más que este mundo de apariencias. Porque las cosas importantes son las que no se pueden ver, son las que se sienten; como el amor, la bondad, la generosidad y la amistad.
Los detalles están en las pequeñas cosas que a menudo pasan inadvertidas. Lo material es efímero, y valorar el entorno por lo material y la apariencia, sin duda, es un camino que nos llevará hacia el sufrimiento. El amor y la bondad, sin embargo, son dos aspectos, en principio invisibles, pero con el poder de cambiar el mundo.
Os traigo esta reflexión porque desde hace dos meses veo la vida desde un espejo distinto, comienzo ahora una manera nueva de ver la cosas, de aprovechar el tiempo, de amanecer cada día respirando aires renovados.
miércoles, 27 de enero de 2021
SI SABRÁ LA PRIMAVERA
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miércoles, 20 de enero de 2021
Cencellada en Burgos 2021
lunes, 18 de enero de 2021
Gélida noche

Hace frío y me arropo en las sombras de la noche doblando su manto de estrellas y temblando coloco mi corazón al lado de la luna. Una luna velada por la niebla que mi propia mirada produce. Mis pensamientos me hacen dudar que haya un brillo especial en ellas, dudar que el sol vuelva a salir, dudar que la verdad sea una mentira disfrazada, sin embargo intuyo que mis sueños azules nunca desaparecerán.


