El silencio es oro

Voz de mi hija El silencio es oro

martes, 16 de febrero de 2021

Dedicado a todos mis muy buenos amigos



Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren este camino a nuestro lado viendo muchas lunas pasar, pero a otras apenas vemos entre un paso y otro.
Para mí todos son amigos porque en la amistad, los pensamientos, los deseos, las expectativas, nacen sin palabras, y son compartidas con callado gozo.

Me parece tan necesaria esta palabra, que en noches como ésta, cuando solo la luz de la pequeña lamparilla que ilumina el teclado y los destellos de la pantalla me acompañan, soy capaz de imaginar que un montón de caras me están sonriendo. De rostros imaginarios, de gentes que piensan y sienten como yo. De amigos virtuales que encontré un día sin buscarlos, de personas en las que me refugio cuando siento tristeza y con las que me congratulo cuando siento alegría.
Para todos vosotros que sin saberlo me habéis ayudado, en los que me he apoyado, con los que he reído o llorado, con los que he compartido momentos y sueños.....

Para todos mis amigos reales y virtuales el único regalo que puedo ofreceros.

:) AMISTAD :)

jueves, 11 de febrero de 2021

A flor de piel II

 


La sensibilidad es la capacidad que tenemos los seres humanos para percibir y comprender el estado de ánimo, el modo de ser y de actuar de las personas, así como la naturaleza de las circunstancias y los ambientes para actuar correctamente en beneficio de los demás. Y ante todo debemos distinguir sensibilidad de sensiblería, esta última siempre es sinónimo de superficialidad, cursilería o debilidad.

Ser sensible implica permanecer en estado de alerta de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, va más allá de un estado de ánimo como reír o llorar, sintiendo pena o alegría por todo.

Ser sensible no es signo de debilidad, no obstante, las personas prefieren aparentar ser duras para no involucrarse en temas que suponen ajenos a su responsabilidad y competencia. De esta manera, las aflicciones y los padecimientos de los demás resultan menos incómodos y molestos pensando que cada quien tiene ya suficiente con sus propios problemas, como para preocuparse de otros. Pero n
o hay duda de que la indiferencia es el peor enemigo de la sensibilidad. La indiferencia es algo que no comprendo, es sinónimo de frialdad, de poca humanidad y tiene un fondo de egoísmo.

La sensibilidad nos hace despertar hacia la realidad, descubriendo todo aquello que afecta en mayor o menor grado al desarrollo personal, familiar y social.
La sensibilidad viene de los sentidos y radica solo en los individuos que confían en sus sentidos, porque los conocen, los entienden y dominan a voluntad todos o alguno de ellos.
Se dice también que la sensibilidad reside principalmente en el arte, pero cualquiera puede llevar consigo esta maravillosa cualidad innata porque solo los humanos se sienten vivos y sienten la vida.

Dicen que soy demasiado sensible, que suelo dramatizar las situaciones con facilidad, que asumo cualquier papel que tengo a mi alrededor, bueno o malo, y las consecuencias en el último caso no suelen ser muy alentadoras, pero cada uno tenemos una forma de ser, un carácter que se va formando según se desarrolla nuestra vida y por supuesto la genética tiene un papel muy importante. Mi madre tenía una sensibilidad a flor de piel, se emocionaba ante una melodía, un recuerdo, o cualquier pequeñez que le hiciera feliz. Mi padre demostraba su sensibilidad en el arte de la pintura. El artista no es solamente el que sueña, como cualquier individuo, sino el que construye sueños. Él imaginaba y transformaba lo imaginario en realidad, desde niño sabía plasmar sus emociones en un lienzo. Y aunque este blog no es un diario, permitidme que publique esta vieja entrada en un paréntesis que ahora tengo en mi vida.



No llora el débil, llora quien lleva mucho tiempo siendo fuerte. Ser sensible no es tener un defecto, te ayuda a ser más comprensivo y a entender a quien de verdad lo necesita, es un sentimiento indomable que está en nuestro corazón y como se sufre, y mucho, solo hay que saber canalizarlo para que no se desborde. 

Si amas la vida, te llenas de paz contemplando una flor, o recibiendo una sonrisa, si eres débil ante las penas, si te compadeces del dolor y el sufrimiento del más insignificante ser vivo, aprende a valorar esa emoción y no te importe llorar.

Las lágrimas van ligadas a la sensibilidad. Dicen que son los espejos del alma y que se puede navegar entre ellas hasta tocar el fondo del corazón más frío. Dicen también que si escucháramos la auténtica melodía del alma, la que guardamos en nuestro interior, encontraríamos fácilmente la senda del buen camino, esa que todos conocemos por felicidad.

Siendo así, a quien le importa ser débil.





martes, 2 de febrero de 2021

Lo esencial es invisible para los ojos.


Esta es una de las reflexiones más conocidas de “El principito”, de inmediato al escucharla o leerla la reconocemos. En un mundo como en el que vivimos tiene aún más sentido, ya que nos encontramos superficialmente unidos al materialismo, la competitividad y las apariencias.

“Lo esencial es invisible a los ojos”, nos recuerda que somos mucho más que este mundo de apariencias. Porque las cosas importantes son las que no se pueden ver, son las que se sienten; como el amor, la bondad, la generosidad y la amistad.

Los detalles están en las pequeñas cosas que a menudo pasan inadvertidas. Lo material es efímero, y valorar el entorno por lo material y la apariencia, sin duda, es un camino que nos llevará hacia el sufrimiento. El amor y la bondad, sin embargo, son dos aspectos, en principio invisibles, pero con el poder de cambiar el mundo.

Os traigo esta reflexión porque desde hace dos meses veo la vida desde un espejo distinto, comienzo ahora una manera nueva de ver la cosas, de aprovechar el tiempo, de amanecer cada día respirando aires renovados.

Una mirada a la vida en un momento difícil puede cambiar temores y dudas, sería hermoso verla con los ojos del alma, que son espejos que reflejan los secretos del corazón.

Hay que mirar la vida para extraer la belleza de todo lo que hay en ella. La bondad del inocente, la sensualidad de una piel, la delicadeza de una flor, la sabiduría de un libro, y filtrar como un rayo de luz la belleza de los sentimientos para penetrar como un escáner en las emociones positivas.
La belleza  de la vida tiene forma y además contamos con la mirada para contemplarla. Si tuviera que elegir la manera de ver la vida, escogería los ojos de un corazón sensible, con ellos podría dulcificar todas las penas.

"Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro."
- Albert Einstein 


Muchas gracias a todos por vuestros ánimos.



miércoles, 27 de enero de 2021

SI SABRÁ LA PRIMAVERA



 

Si sabrá la Primavera
que la estamos esperando...

Cuando llegue y no nos vea
ni en las calles ni en los barrios,
cuando no escuche en el parque
el paso de los ancianos,
o el bullicio siempre alegre
de los chiquillos jugando.

Si creerá que equivocó
la fecha del calendario,
la cita que desde siempre
la convoca el mes de Marzo.

Si sabrá la Primavera
que la estamos esperando...

Cuando estalle jubilosa
llenando de puntos blancos
los almendros, los ciruelos,
los jazmines, los naranjos,
y no vea que a la Virgen
la preparan para el Paso.

Que se ha guardado el incienso,
el trono, la cruz y el palio.
Y que Cristo, igual que todos,
está en su casa encerrado,
y no lo dejan salir
ni el Jueves ni el Viernes Santo...

¿Pensará la Primavera
que tal vez se ha equivocado?

¿Escuchará los lamentos
de quien se quedó en el paro,
de quien trabaja a deshoras
por ayudar a su hermano,

de aquél que expone su vida
en silencio y olvidado?
¿Escuchará cada noche
los vítores, los aplausos
que regalamos con gozo
al personal sanitario?

¿Pensará la Primavera
que tal vez se ha equivocado
y colgará sus colores
hasta la vuelta de un año?

Si sabrá la Primavera
que la estamos esperando...

Que se nos prohíbe el beso,
que está prohibido el abrazo;
el corazón, sangre y fuego,
el corazón desangrado.

Si sabrá la Primavera
que ya la estamos soñando...

Asomados al balcón
de la Esperanza, esperamos
como nunca, que ella vuelva
y nos regale el milagro
de ver florecer la vida
que hoy se nos va de las manos...

¡Bienvenida, Primavera!
Hueles a incienso y a ramos,
con tu traje de colores
y los cantos de tus pájaros.
Ven a pintar de azul-cielo
esta tierra que habitamos.

¿No sentís que en este mundo
algo nuevo está brotando?
Si será la Primavera
que está apresurando el paso...

Hna. LUCÍA (Carmelita Descalza)

Lo comparto, me parece precioso.

miércoles, 20 de enero de 2021

Cencellada en Burgos 2021



Tierra dura de Burgos
que en invierno casi se vuelve roca,
y en verano abrasa el pie desnudo.

Por el aire aún resuenan
los ecos de los cascos al cabalgar El Cid
con sus mesnadas camino del desierto.

Tú y yo vamos juntos por el camino,
pero Doña Jimena en mudo llanto
ve alejarse la nube polvorienta
ocultando jinetes y caballos.

Mis recuerdos se amontonan,
en las albardas de Babieca
en las riendas y bridas las manos
con los pies en las espuelas
por mi tierra castellana voy galopando.


lunes, 18 de enero de 2021

Gélida noche


Fría noche de enero, solitarias calles en las que el brillo de la escarcha anuncia un amanecer helado. Veo el techo de los coches cubierto con una boina blanca y aún queda alguna luz tenue en las casas. Tengo derecho a quedarme despierta hasta altas horas de la madrugada, nadie va a marcarme las horas de sueño, a nadie le importa si duermo o vigilo, entre otras cosas porque el silencio del momento me hace sentir bien, teniendo en cuenta la necesidad de un buen empujón de ánimo y nunca mejor que dando un paseo de la mano del recuerdo.

Sigue el invierno y a estas horas siento escalofríos y destemplanza.

Hace frío y me arropo en las sombras de la noche doblando su manto de estrellas y temblando coloco mi corazón al lado de la luna. Una luna velada por la niebla que mi propia mirada produce. Mis pensamientos
 me hacen dudar que haya un brillo especial en ellas, dudar que el sol vuelva a salir, dudar que la verdad sea una mentira disfrazada, sin embargo intuyo que mis sueños azules nunca desaparecerán.
Recuerdo ahora a mi padre que se fue una mañana de enero a un estudio llamado Eternidad, allí estará pintando un cielo nuevo para mi,  igual que el color de sus ojos.

Decía Baudelaire, “La amplitud del cielo, la arquitectura movible de las nubes, las coloraciones cambiantes del mar, el centelleo de los faros, son un prisma maravillosamente apropiado para distraer la mirada sin cansarla jamás.”


Fría noche de enero, demasiado fría.

lunes, 4 de enero de 2021

Adios a un año muy difícil



La vida no es un continuo retorno de nuestros pasos, como si quisiéramos vivirla de nuevo. Sin embargo es una historia que se va escribiendo poco a poco cada día, y nada ni nadie puede volver a redactarla. Podemos emborronar parte de ella, cerrar la puerta de nuestros recuerdos, pero siempre aparecerán en el fondo de nuestro inconsciente. Es posible recorrer varias veces el mismo camino, realizar el mismo viaje, pero aunque así fuera siempre sería distinto, ni siquiera parecido. Todo puede encontrarse igual: el paisaje, la gente, nuestra predisposición... pero nosotros vamos cambiando porque como en la historia las etapas están en constante evolución, somos vasijas que se van llenando y rellenando. Nos equivocamos cuando buscamos repetir las sensaciones que acompañaron nuestras vivencias.

No es posible recrear tiempos pasados, no es posible hacer copias exactas de dos instantes que se conjugan en diferente plano, tiempo o situación, no es posible detener el agua con nuestras manos, no es posible vivir eternamente en primavera, ni es posible llorar con las mismas lágrimas.
 
Todos tenemos que volver a empezar a lo largo de la vida, no una, sino varias veces y no es fácil, sobre todo cuando ya sabes el terreno de juego que pisas y debemos sortear los obstáculos que aparecen en un nuevo y desconocido panorama. 
No existe un "para siempre" en ninguna faceta de nuestra existencia y hay que pisar fuerte en los escenarios de incertidumbre donde existen muchas incógnitas, sin saber de antemano el resultado final.
Dejamos atrás una pesadilla, un año difícil que pienso hemos perdido todos. Nunca he añorado más el pasado, incluso los momentos duros que siempre he tratado de olvidar. 
Nunca he añorado más los abrazos, la alegría, la familia, los amigos y sobre todo el apoyo de mi madre.
Comienza una nueva etapa que espero sea mejor, más lógica, con más sentido y libertad.
Para mi desde luego forzosamente lo va a ser.